Jueves, 17 de Junio del 2021
Viernes, 11 Junio 2021 02:20

El bloque anti-Barbosa: el mito genial de una mente enferma

El bloque anti-Barbosa: el mito genial de una mente enferma Escrito Por :   Arturo Rueda

Así se creó el mito de la bancada “anti-Barbosa” que supuestamente se gestaba, pero que sólo existió en esa realidad alterna en la que vive el oriundo de Acatzingo. Según lo que vociferaba, tenía garantizados diputados locales que, desde el interior de Morena, le harían la vida imposible al gobernador desde el Congreso. ¿Quiénes integraban esa bancada?


“No, no soy gente de Alejandro Armenta”. Palabras más, palabras menos, Carlos Evangelista descobijó al senador locuaz que durante meses, semanas, hizo del delegado del CEN en Puebla su llaverito.

 

 Aquí y allá, dijo que él controlaba a Evangelista y por esa vía había impuesto a todos sus candidatos.

 

Evangelista, con carrera y nombre propio, tardó en deslindarse pero lo hizo con contundencia en el #NotiRueda en la entrevista más esperado con el personaje que se acusó de las imposiciones. 

 

Así se creó el mito de la bancada “anti-Barbosa” que supuestamente se gestaba, pero que sólo existió en esa realidad alterna en la que vive el oriundo de Acatzingo.

 

Según lo que vociferaba, tenía garantizados diputados locales que, desde el interior de Morena, le harían la vida imposible al gobernador desde el Congreso.

 

¿Quiénes integraban esa bancada?

 

Los cuatro pluris —Daniela Mier, Evangelista, Tonantzin, Garmendia—, Pablo Salazar Vicentello, Eduardo Barojas, Eduardo Castillo, Iván Herrera, Ruth Zárate y hasta Guadalupe Yamak por ser cercana a Norma Layón.

 

Lo dijo varias veces el senador: esos diez diputados tomarán por asalto el Congreso y doblegarán al gobernador. Eran las cuentas alegres que hacía con su amiga Claudia Rivera Vivanco.

 

Pero resultó que tal bloque no existe. O sólo existió en una mente enferma. Un mito genial que se desvaneció tres días después de las elecciones.

 

Porque según me declaró Carlos Evangelista, entre los diputados de Morena no existe ese bloque, y en primera persona, afirmó que sería un diputado del gobernador Barbosa, dispuesto a trabajar con él.

 

En privado, lo mismo le dijo Iván Herrera al gobernador.

 

Y Daniela Mier.

 

Y Edgar Garmendia.

 

Y Guadalupe Yamak.

 

Y Ruth Zárate.

 

Pablo Salazar Vicentello perdió de manera atroz en Cholula.

 

También Eduardo Barojas en Ciudad Serdán.

 

De Tonantzin no se sabe mucho y habrá que esperar.

 

Pero en cualquier caso, de la nómina de Armenta sólo sobrevivió Eduardo Castillo López.

 

¿Un solo diputado armentista será capaz de conformar un bloque anti-Barbosa?

 

¿Tendrá la valentía de ser un paria como lo fueron José Juan Espinosa o Héctor Alonso en esta legislatura?

 

Lo veo difícil, pero a lo mejor sí es un valiente.

 

Habrá que ver la asignación final de plurinominales, pero todo indica que el bloque Morena-PT-PVEM-PSI-PANAL se hará sin problemas de la Junta de Coordinación Política.

 

¿Con quién al frente?

 

Desde hoy sólo hay dos candidatos: el propio Evangelista o la continuidad de Nora Merino.

 

Ese voto aislado de un armentista no romperá un bloque sólido de Morena.

 

Quizá por eso Armenta tuvo que ir a Casa Aguayo con la cola entre las patas, con cara de compungido y pedir perdón con una fotografía.

 

Una conspiración más que se derrumba.

 

Otro desastre electoral que muestra lo mismo que mostró Armenta en 2010 como dirigente estatal del PRI y en 2016 como coordinador de campaña de Blanca Alcalá: que es un perdedor nato.

 

Y un operador chiquitito pese a su leyenda de Soldadote.  

 

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