Martes, 03 de Agosto del 2021
Miércoles, 07 Julio 2021 01:48

Malos gobiernos municipales de Morena, la clave del 2021

Malos gobiernos municipales de Morena, la clave del 2021 Escrito Por :   Arturo Rueda

La clase política que surgió del 2018 fue un entero fracaso. Desperdiciaron la oportunidad con sus pésimos gobiernos. Pero esto ya se venía venir, pues las primeras señales del desastre llegaron en la extraordinaria de 2019. Desde ese momento se perdió Puebla capital, las Cholulas. Hubo quien le echó la culpa a Barbosa, pero falló el diagnóstico. El problema ya eran las gestiones municipales.


 

La cúpula que tomó las decisiones de las candidaturas de Morena en Puebla puede seguirse engañando todo lo que quiera. Que les fue muy bien, que sus resultados son excelentes y que el partido goza de cabal salud rumbo al 2024. Pero no es así. No si se analizan a fondo los resultados electorales del 2021.

 

El autoengaño es mayor si se toma en cuenta la votación de diputados. La realidad es que en la elección 2024 les fue mal y no toda la culpa es del socavón llamado Claudia Rivera. Es protagonista principal, pero no única.

 

Llámese Garmendia, Evangelista, Barbosa, Armenta o quien sea, el análisis electoral final revela que aunque Morena ganó 48 ayuntamientos, los mismos que en la ola de 2018, sólo en 12 municipios se repitió el triunfo que se obtuvo hace tres años.

 

Más sencillo: de los 48 municipios en los que ganaron en 2018, sólo repitieron victoria en 12.

 

 

Es decir, en 36 de los ayuntamientos que tenían, perdieron. Los poblanos castigaron el mal gobierno de los ediles de Morena. Se vio venir desde el arranque y nadie hizo nada para evitarlo.

 

La buena noticia es que en 2021, en 36 municipios diferentes, la gente les dio la oportunidad. Son municipios más pequeños, con menos densidad poblacional y recursos, pero se les dio la confianza.

 

No hay que analizar mucho: decidió el voto de castigo antes que el 3 de 3.

 

 

No es sólo un problema de mal gobierno, sino de malos liderazgos.

 

Morena le dio la oportunidad de reelegirse a 21 alcaldes, pero sólo cuatro lo lograron: Norma Layón en Texmelucan, Angélica Alvarado en Huejotzingo, Mario de la Rosa en Amozoc y Arturo López Vélez de Chiapa.

 

Usted puede ampliar esa lista a seis si toma como parte de Morena a Carlos Peredo de Teziutlán y a Porfirio Loaeza, el hamponazo alcalde de Tlatlauquitepec al que todavía le pueden tumbar la victoria.

 

Varias lecciones importantes surgen de una correcta lectura de los resultados.

 

Uno, que la reelección es una misión casi imposible. Hay que arrancar el gobierno desde el día 1 como si fuera el arranque de campaña de la reelección. Habrá condiciones particulares, pero por lo menos esa fue la estrategia de Norma Layón en Texmelucan y de Mario de la Rosa.

 

En pocas palabras, alcalde que no entre pensando en la reelección desde el primer día, o que crea que tiene tiempo de sobra, se va a equivocar. Va a terminar hundido como Claudia. La gente no perdona porque tonto es el que piensa que el pueblo es tonto.

 

Dos, la clase política que surgió del 2018 fue un entero fracaso. Desperdiciaron la oportunidad con sus pésimos gobiernos.

 

Pero esto ya se veía venir, pues las primeras señales del desastre llegaron en la extraordinaria de 2019.

 

 

Desde ese momento se perdió Puebla capital, las Cholulas. Hubo quien le echó la culpa a Barbosa, pero falló el diagnóstico. El problema ya eran las gestiones municipales.

 

¿Qué harán ahora los perdedores? ¿A qué se dedicarán?

 

Como lo señalé ayer, el 2024 arranca en el voto duro de Morena en todo el estado, 600 mil votos, y 190 mil en la capital.

 

No hay más. Con eso no son competitivos contra el PRIAN.

 

Y menos si en los 48 gobiernos municipales, otra vez, hay pésimas administraciones.

 

Ya dejen de engañarse.

 

O autoengañarse.

 

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