Jueves, 29 de Julio del 2021
Miércoles, 21 Julio 2021 02:33

Todo comenzó con los covidiotas de Cancún

Todo comenzó con los covidiotas de Cancún Escrito Por :   Arturo Rueda

Lo que venga es consecuencia de la irresponsabilidad social, lo que viene o lo que ya hay. Que no se olvide que de las comunidades del Instituto Oriente, IMEX, Colegio Americano, prepas Ibero, Anáhuac, D’amicis y varios colegios privados más salió este nuevo ‘contagiadero’.


 

El incremento de los contagios de COVID, gracias a las nuevas variantes Delta, Alfa y anexas, es casi un muro que se alza en vertical, y que no se compara ni a la primera ni a la segunda oleada. La tercera, desde una gráfica, se ve impactante.

 

Así se ve en las gráficas, pero en la calle hay una absoluta normalidad. Los mexicanos han decidido que no sólo es más importante trabajar, tener un ingreso, sino fiestear, divertirse y viajar. Ya casi nadie se corta de una peda por miedo al virus. Es la verdad.

 

 

El indicador de tranquilidad para el Gobierno federal, y para los estados, es que el ritmo de crecimiento de contagios no se traduce en la misma velocidad de hospitalizaciones y de muertes.

 

 

Atribuyen eso gracias a la vacunación, sin entender que quizá hay otra variable: que tras la experiencia de la primera y segunda oleada, los mexicanos han decidido no poner un piso en los hospitales, sino pasar la enfermedad en casa. O morir en casa.

 

El gobierno de AMLO dio la instrucción a los gobernadores: por grave que sea la tercera oleada, no se va a cerrar la actividad económica ni se va a cancelar el regreso a clases presenciales en las escuelas a través del modelo híbrido.

 

Hasta ayer, había 22 millones de mexicanos con esquema completo de vacunación y otros 16 millones con esquema incompleto, por lo que el zar Gatell calculaba que 42 por ciento de los mexicanos mayores de 18 años ya habían sido inmunizados.

 

Ya no cabe duda que la variante Delta es la culpable de todo esto, y que si en la primera oleada y segunda barrió con los mexicanos de mayor edad y con enfermedades crónicas-degenerativas, hasta dejar un exceso de mortalidad superior al medio millón de mexicanos, ahora va por los más jóvenes: cincuentones, cuarentones y treintañeros.

 

Ese nuevo blanco del COVID en su variante Delta tiene dos motivaciones: son los que han decidido “vivir” porque se encuentran muy cansados tras casi año y medio de pandemia, y son también a los que no han alcanzado las vacunas.

 

La situación no es tan terrorífica como la de finales de enero, pero se encamina hacia allá con pasos sólidos porque nos encontramos a escasos 10 días de que el magisterio comience a dar los pasos para concretar el regreso presencial a clases.

 

En agosto se darás las inscripciones, los comités técnicos, la reapertura de las escuelas y todos los procesos administrativos que culminen el día 30 cuando niños y jóvenes lleguen otra vez a los planteles.

 

La situación, pues, se perfila como grave. Y ya se sufren las consecuencias de los ‘covidiotas’ graduados que se fueron a Cancún y de la absoluta irresponsabilidad de los padres que autorizaron y pagaron los viajes sólo para que trajeran a Puebla la variante Delta tan temida en el mundo.

 

Nadie puede decir que el gobierno tiene la culpa, ni el de Barbosa ni el de AMLO.

 

Lo que venga es consecuencia de la irresponsabilidad social, lo que viene o lo que ya hay. Que no se olvide que de las comunidades del Instituto Oriente, IMEX, Colegio Americano, prepas Ibero, Anáhuac, D’amicis y varios colegios privados más salió este nuevo ‘contagiadero’.

 

Ahí empezó la tercera oleada en Puebla.

 

Que no se olvide. Con los ‘covidiotas’ de Cancún.