Sábado, 16 de Octubre del 2021
Miércoles, 04 Agosto 2021 03:50

Un regreso al origen en la BUAP

Un regreso al origen en la BUAP Escrito Por :   Arturo Rueda

¿Es la Dra. Lilia Cedillo hechura de Alfonso Esparza Ortiz? En absoluto: no puede serlo quien ha pisado aulas, impartido clases y formado alumnos e investigadores en 39 años de carrera universitaria. ¿Formó parte del clan de las irregularidades financieras, del teje y maneje de Lobos BUAP? Claro que no.


 

Hace tiempo que la sucesión rectoral de Alfonso Esparza se quemó en los modos, tiempos y personas que hubiera deseado para proporcionarle tranquilidad, impunidad y lealtad a toda costa. El escándalo de Lobos BUAP inhabilitó a sus dos cartas principales: el ex tesorero Óscar Gilbón y la abogada general Rosa Isela Ávalos.

 

 

Los desvíos financieros y las triquiñuelas jurídicas alrededor del equipo de futbol mataron la sucesión deseada, y desde entonces, el rector buscó incansablemente opciones porque sus favoritos eran muy vulnerables.

 

 Por momentos jugueteó con una alianza sólida con el clan de los Vélez Pliego a través de la esposa de Roberto, ‘Lupita’ Grajales, aunque la carta escondida era ‘Paco’, por su cercanía a Beatriz Gutiérrez Muller.

 

En ese momento, todas las opciones se reducían al paraguas de la compañera del presidente para protegerse del chaparrón legal que se avecina a Esparza y que ha provocado que cinco presuntos prestanombres hayan pisado la cárcel por el delito de operación con recursos de procedencia ilícita.

 

Desde principios de año, sin embargo, la realidad empezó a imponerse: el clan de los Vélez Pliego es una mala opción porque se trata de un salto al pasado. El retorno a los tiempos comunistas y de la falta de calidad educativa.

 

Una opción comenzó a tomar luz propia. La de una mujer que, sin padrinazgos, ha navegado 39 años en la BUAP por todos los niveles docentes, de la investigación y de la alta burocracia universitaria sin que se le identifique con algún grupo específico.

 

Una mujer con prestigio en la comunidad, y sin una acusación de corrupción en esos 39 años. Como lo dije, sin padrinazgos ni comprometerse con algún grupo específico.

 

¿Es la Dra. Lilia Cedillo hechura de Alfonso Esparza Ortiz? En absoluto: no puede serlo quien ha pisado aulas, impartido clases y formado alumnos e investigadores en 39 años de carrera universitaria.

 

¿Formó parte del clan de las irregularidades financieras, del teje y maneje de Lobos BUAP? Claro que no, ni siquiera de manera cercana. En ese sentido, es invulnerable a cualquier tipo de investigación de la Fiscalía.

 

¿Le debe algo en específico la Dra. Cedillo al todavía rector Esparza? Pues la institucionalidad que le guarda el director de un centro de investigación a la máxima autoridad, así como la apertura a medios de comunicación, pero no se ve qué más.

 

¿Puede construir la Dra. Cedillo una nueva relación con el gobernador Barbosa? Por supuesto que sí, ya que cumple el primer requisito establecido por él: honestidad a toda prueba y ningún vínculo con el saqueo.

 

 

En resumen, Lilia Cedillo es y no es la candidata de Esparza: lo es porque el rector no tiene otra opción, pero no lo es porque no le debe ningún margen de impunidad. Él no la construyó ni le debe carrera universitaria o fortuna.

 

En muchos sentidos, la candidatura a la rectoría de Cedillo es un regreso al origen, y quizá eso detona el aval que le dan 43 unidades académicas para ir a buscar el apoyo en votos de la comunidad: la BUAP necesita volver a la docencia, a la investigación, a la calidad académica, y no andar en escándalos financieros de desvíos y equipos de futbol.

 

La BUAP son sus docentes, sus estudiantes, sus trabajadores administrativos, y lo que une a la comunidad es el saber, el conocimiento.

 

Los dos últimos rectores, Enrique Agüera y Alfonso Esparza, surgieron de las aguas cenagosas de la burocracia dorada, el anhelo de enriquecimiento.

 

Uno trató de tener carrera política, perdió pero prefirió irse al olvido. Ahí ganó porque ya nadie lo molesta, ni lo recuerda.

 

Del otro, hace falta conocer cómo acabará su historia.

 

Pero ese final, en absoluto, no corresponde a la Dra. Cedillo.

 

 

  • LO MÁS LEÍDO

  • Regionales: Minuto a Minuto