Lunes, 24 de Enero del 2022
Jueves, 28 Octubre 2021 02:10

De lealtades imperecederas y malagradecidos

De lealtades imperecederas y malagradecidos Escrito Por :   Arturo Rueda

Vienen estas reflexiones con motivo de que antier Nacho Mier hospedó a Manuel Bartlett en la Cámara de Diputados en su papel de líder de la mayoría, y de que juntos tienen el reto de sacar la reforma eléctrica que marcará el gobierno de AMLO. Alumno y maestro juntos otra vez.


 

Una vez más, Manuel Bartlett está envuelto en la polémica. Vive una polémica más en su larguísima carrera política que data desde los años setenta del siglo pasado. No se duda de que se trata del político mexicano con más muertos en el clóset, que resurgen una y otra vez cada cierto tiempo.

 

La polémica de hoy es la reforma eléctrica, o contrarreforma eléctrica, que busca que los privados beneficiados por las modificaciones del Pacto por México —PRIANRD— no obliguen a la CFE a comprarle su producción excedente.

 

Y en medio de esa batalla, surge una polémica del pasado: el fraude electoral de 1988. En una reinterpretación del propio Bartlett, se trató de un ‘amasiato’ entre Carlos Salinas y el PAN, olvidando que él era secretario de Gobernación y cabeza de la Comisión Electoral.

 

Una parte de la memoria colectiva de Puebla ha olvidado que Manuel Bartlett fue gobernador del estado entre 1993 a 1999. Los nacidos después de ese año, o al arranque de ese sexenio, ya no recuerdan que fue enviado aquí con una oriundez dudosa luego de ser titular de la SEP con Carlos Salinas.

 

Los treintañeros para abajo no saben que si tienen Angelópolis y toda esa zona comercial-inmobiliaria es gracias a Bartlett, quien tuvo un paso extremadamente fructífero, al que incluso le dio tiempo de formar una nueva clase política local.

 

Blanca Alcalá, Nacho Mier, Jorge Estefan, Carlos Meza y Mario Marín son algunos de los cuadros que surgieron durante el bartlismo y permanecen vigentes. Bueno, excepto el ‘Góber’ Precioso, huésped del penal de Cancún.

 

De todos ellos Manuel Bartlett se fue distanciando, con una sola excepción: ‘Nacho’ Mier.

 

De Marín no quiso volver a saber tras el escándalo Cacho e incluso terminó descalificándolo en público.

 

De Estefan confirmó que se trata de un corruptazo al servicio de quien tenga presupuesto.

 

Con Blanca Alcalá fue compañero senador, en bancadas opuestas. Trato respetuoso, pero cero cercanía política.

 

Con Carlos Meza mantuvo la amistad personal y el respeto profesional, pues actualmente el abogado lleva asuntos jurídicos de CFE no sólo en las grandes ligas nacionales, sino en tribunales internacionales.

 

Manuel Bartlett le dio todas las oportunidades a Mier: lo hizo diputado local, luego titular del Copladep, líder estatal del PRI, diputado federal y lo impulsó como senador suplente en el 2000.

 

Vienen estas reflexiones con motivo de que antier ‘Nacho’ Mier hospedó a Manuel Bartlett en la Cámara de Diputados, en su papel del líder de la mayoría, y de que juntos tienen el reto de sacar la reforma eléctrica que marcará el gobierno de AMLO.

 

Alumno y maestro juntos otra vez.

 

Es como volver a ver peleando juntos a Qui-Gon-Jinn y a Obi-Wan-Kenobi.

 

¿Una última batalla juntos?

 

En el preciado archivo fotográfico de CAMBIO me encuentro una gráfica, probablemente de 1997 o 1998, cuando ambos, Bartlett y Mier, caminan y charlan animadamente en el pasillo del ala superior de Reforma 711, en ese entonces sede del Ejecutivo Estatal.

 

Una nueva fotografía, juntos, en la Cámara de Diputados en 2021.

 

Se ve la cercanía personal, la identificación programática.

 

Es la lección para todos los que dicen que todas las lealtades tienen fecha de caducidad.

 

Una expresión común, precisamente, entre ingratos y malagradecidos.

 

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