Miercoles, 06 de Julio del 2022
Jueves, 17 Marzo 2022 02:25

No es ayudar a Cotoñeto, es ayudar a AMLO

No es ayudar a Cotoñeto, es ayudar a AMLO Escrito Por :   Arturo Rueda

Muchos actores internos de Morena promueven el boicot a los trabajos de Cotoñeto para luego correr con Mario Delgado y decir: no pudieron.  Pero no entienden que no entienden. El boicot no es para Cotoñeto, o para el ejército electoral del barbosismo. El boicot es contra Andrés Manuel López Obrador, el hombre al que le deben todo. Pero todo es todo.


 

A estas alturas de la Consulta de Revocación de Mandato —25 días para que ocurra— hay consenso de que no se alcanzará el mínimo de 40 por ciento de participación ciudadana para considerarla vinculante para ratificar o no al presidente López Obrador. En Puebla la meta es de 1.5 millones de poblanos, lo que es absurdo porque se trataría prácticamente de sacar a votar a todos los que votaron por AMLO en 2018.

 

No, eso ya no se juega en la Consulta: no servirá ni para ratificar ni para revocar a López Obrador, y sobre ese punto insisten los conservadores en descalificarla. Es mejor no acudir, dicen, porque una baja participación va a deslegitimar al proyecto de la 4T.

 

Pero hacia el interior de la 4T, la Consulta tiene valor para medir su capacidad electoral rumbo a 2024, lo que se reduce a una pregunta: ¿cuántos votos puede sacar a las urnas Morena con respecto a los 30 millones de 2018? ¿Cuántos votos les quedan, y cuántos pueden movilizar rumbo a la carrera presidencial?

 

¿10, 20 millones?

 

Claro que es un testeo interesante, porque va a medir el valor de muchos actores políticos, especialmente de los 16 gobernadores que de momento tiene Morena. Se les pone a prueba en la ruta de las decisiones políticas sucesorias, tanto de la presidencial como en los estados. De una vez que se sepa cuánto traen.

 

En el caso específico de Puebla, la Consulta tiene un contexto específico: el limbo de la dirigencia estatal de Morena, vacante desde que Biestro se integró como diputado local en el Congreso, y eso ocurrió desde 2018.

 

Morena lleva cuatro años en el limbo, y cada sustituto sale peor. Edgar Garmendia se quedó en lugar de Biestro, luego se peleó la dirigencia con Mario Bracamonte, y cuando el primero recibió su plurimoninal, Evangelista maniobró para dejar ahí al anodino Aristóteles Belmont.

 

Agazapado, siempre a la esperar de apoderarse del partido, ha estado el operador estrella del barbosismo, Eric Cotoñeto, quien recibió la responsabilidad de conducir el proceso de revocación de mandato como acto preparatorio de la ruta para encarar la lucha interna de Morena, primero por la dirigencia, luego por las candidaturas del 2024.

 

Y en ese sentido, es indudable que muchos actores internos de Morena promueven el boicot a los trabajos de Cotoñeto para luego correr con Mario Delgado y decir: no pudieron.

 

Pero no entienden que no entienden. El boicot no es para Cotoñeto, o para el ejército electoral del barbosismo. El boicot es contra Andrés Manuel López Obrador, el hombre al que le deben todo. Pero todo es todo.

 

Ya dijimos que la cifra de 1.4 millones de votos es absolutamente irreal. No es casi imposible, sino imposible. ¿Por qué?

 

De los 1.7 millones de votos que recibió AMLO en Puebla en 2018, se cayó a 650 mil en la elección extraordinaria a gobernador de 2019, misma cantidad que Morena obtuvo en las elecciones locales del año pasado. Y ahí había una actividad frenética de todos los actores y candidatos.

 

Ahora que la Consulta luce apagada, ni siquiera el Instituto Estatal Electoral y sus consejeros la promueven o realizan inversión publicitaria. Si los funcionarios públicos no pueden hablar y Morena tampoco formalmente tampoco puede intervenir, así como ninguno de los partidos, incluso llegar a los 600 mil votos en la Consulta es un sueño guajiro.

 

Pero repito, no será fracaso de Cotoñeto ni de Jorge Mota, sino de la incapacidad de los actores locales de Morena para pausar sus diferencias. Y si no pueden hacerlo por AMLO, por el presidente, menos lo harán cuando sus apetitos sucesorios se desaten.

 

Alejandro Armenta prefiere regalar arbolitos en cruceros.

 

Claudia le da vueltas al estado sin un pretexto específico.

 

‘Nacho’ Mier anda concentrado en la Reforma Eléctrica.

 

¿Quién ayuda a Cotoñeto?

 

Un puñado de operadores electorales entre los que destaca Jorge Mota, y otro puñado de ediles comprometidos con la 4T.

 

Pero van a perder todos, no uno solo.

 

Avisados están.

 

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