Febrero fue un mes muy malo para la seguridad pública en Puebla capital. El homicidio doloso se incrementó 45 por ciento respecto de enero y los robos en general subieron 26 por ciento. La incidencia total creció 3 por ciento, convirtiéndose en el epicentro del subidón de violencia, pues a nivel estatal creció apenas un uno por ciento pese al cambio de titular en la SSP.
Marzo será mucho peor en incidencia delictiva porque Consuelo Cruz Galindo ni tiene el mínimo control de su secretaría. Se confirmó que fue la peor designación de Eduardo Rivera Pérez en el gabinetito, pues la abogada carecía de total experiencia operativa en el área. Literalmente la fueron a sacar a su casa, pues no tenía chamba desde hace bastante, ni recomendaciones ni padrinos de nivel.
Esa inexperiencia se traduce en que nuevamente en marzo subirán los homicidios dolosos. La capital amanece cada día con un nuevo ejecutado. Pero lo que más preocupa es el incremento de los niveles de violencia porque los policías no tienen coordinación, y los tránsitos se dedican a levantar infracciones para que el Ayuntamiento tenga más dinero.
En esa ola de violencia están muriendo cada vez más poblanos en asaltos con ímpetu criminal.
El miércoles por la noche, en la céntrica junta auxiliar de San Baltazar Campeche, asesinaron al fotógrafo Alan de 29 años y a su sobrina Camila de apenas 21 años. Los mataron para llevarse el equipo fotográfico de Alan que venía en su coche, y hasta el perro se llevaron.
El viernes por la mañana Eduardo Rivera salió a presentar su escenificación diaria del alcalde que trabaja como mil usos, ahora como jardinero. Tomó una sierra, cortó algunas ramas y no dedicó ni media palabra al doble homicidio que impactó a Puebla.
A esas mismas horas, un jovencito de apenas 15 años, André, fue perseguido por malandrines en cuatro motocicletas que lo mataron en una tienda del Infonavit Agua Santa donde trató de refugiarse, según narraron testigos.
Sí, en una de las unidades habitacionales más populares de Puebla ocurrió un hecho digno de “Pandillas de Nueva York” sin que ningún policía se inmutara o se enterara, sin que ninguna patrulla anduviera por ahí pese a ser primera hora de la mañana. Y como si fuera algo muy normal: que un adolescente de 15 años fuera ejecutado por las razones que fuera.
Un día después, un par de policías municipales fueron exhibidos en TikTok durmiendo en San Manuel en su horario de servicio, dentro de la patrulla. Como la vieja frase: la policía siempre en vigilia.
El tiempo ya se le agotó a Consuelo Cruz, pues la titular de SSC está arruinando el trabajo de Seguridad Pública estatal a cargo de Daniel Cruz Luna. Y eso más tarde que temprano va a reventar.
El primer movimiento ha sido la designación de Alfredo Hernández de Jesús como nuevo Director de la Policía municipal, quien conoce bien la corporación pero no tiene respeto como mando porque es muy corrupto. Ejerció de subdirector en el primer trienio de ‘Lalo’.
Pero en tiempos de Lourdes Rosales fue destituido por el alud de denuncias en su contra al interior de la propia corporación que incluían numerosos actos de corrupción, cobro de cuotas y varios casos de acoso. La tía Lulú lo mandó a pudrirse en la Academia de Policía para que no hiciera daño, y ahora es recuperado en medio de la crisis. No va a dar soluciones, solo crecerán los actos de corrupción.
A Consuelo Cruz se le agotó el tiempo al frente de la dependencia y de la seguridad pública de la capital. La devoró su inexperiencia operativa, pero también que ella no es el mando real y todo mundo lo sabe en SSC que quedó dividida en parcelas.
Ella tiene todo lo relativo a los escritorios. Ahí nombró a sus mejores amigas que tampoco tienen experiencia operativa y estaban en el desempleo. Un ejemplo es la directora de Asuntos Internos.
Otra parcela es la de los negocios, y ahí quién manda es Eduardo Vázquez Rossáinz, quien fue director del C5 en el primero trienio del yunquista. Maneja todos los asuntos administrativos, en especial las compras. Era el verdadero candidato de ‘Lalo’ a secretario, pero él no quiso dar la cara en público.
La parcela operativa quedó al garete, pues el mando es Enrique ‘El Güevo’ Guevara, también más preocupado por los negocios y sin ningún tipo de experiencia policial. Fue aval junto con Pablo Montiel de la designación de Consuelo.
La conclusión es que la seguridad pública de la capital ya se pudrió y no resiste más sin que intervengan de Casa Aguayo.
