Martes, 13 de Abril del 2021
Lunes, 29 Marzo 2021 03:26

Claudia frente a la reelección: un destape sin fiesta

Claudia frente a la reelección: un destape sin fiesta Escrito Por :   Arturo Rueda

De acuerdo con la encuesta de GCE, Claudia arranca 15 puntos por debajo de Eduardo Rivera Pérez. El voto switcher de Morena se apagará y sólo saldrá a las urnas el voto duro. El panista va a arrancar con una ventaja entre 60 y 80 mil votos sin empezar la campaña. Campaña que sólo durará un mes. Campaña que ya no será de promesas, sino con base a la memoria de cómo gobernó cada uno


 

Fue un destape oscuro, sin algarabía, clandestino y cuasi vergonzante.

 

En un viernes por la noche, Carlos Evangelista filtró a los medios poblanos una foto en el que aparecen Mario Delgado y Claudia Rivera Vivanco. No hubo postura de partido, ni comunicado que anunciara la victoria de la edil.

 

Mucho menos explicación o argumentos.

 

Ni siquiera el mismo Mario Delgado publicó la foto en su perfil, ni felicitó a Claudia. Como si se avergonzara de la decisión tomada por la Comisión Nacional de Elecciones. Como deslindándose de esa candidatura no nata. Se lavó las manos como Pilatos.

 

No hubo espacio para la fiesta, ni para la algarabía, porque Gabriel Biestro inmediatamente entró a escena a descalificar el resultado, la encuesta, la oscuridad de la metodología y la falta de claridad de la Comisión Nacional de Elecciones.

 

Ni siquiera la propia alcaldesa pudo grabar un video en el que agradeciera a…¿quiénes? por la postulación.

 

Horas antes del destape clandestino, el prestigiado Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) dio a conocer un estudio que confirmó a Biestro como el más competitivo y el favorito a la nominación. También señaló que 8 de cada 10 poblanos rechazan la reelección de Claudia.

 

 

Contra las encuestas y la sensatez política, se impuso el grupo de Bertha Luján, con la mano en medio de Alejandro Armenta.

 

Claudia no recibió la felicitación de Mario Delgado, sino de Bertha Luján, de la secretaria general Citlali Hernández, y del propio Armenta. Nadie más supo de su existencia.

 

Por supuesto, tal nominación es la declaración de guerra de Morena contra el gobernador Barbosa. No hay antecedente de que se le diera la principal candidatura a un enemigo del gobernador, vetado expresamente.

 

Es la primera vez que ocurre algo así. En los tiempos de la Presidencia Imperial del PRI, a veces se respetaba el derecho de voto del gobernador, pero siempre el derecho de veto. Ahora ni eso.

 

El antecedente más remoto es cuando Roberto Madrazo le dio en 2004 la candidatura al gobierno estatal a Mario Marín y la alcaldía a Enrique Doger. Pero Marín no era gobernador, sino candidato.

 

Ya en la campaña ambos se dieron agarrones y Doger hasta renunció a la candidatura cuando Marín afirmo en entrevista con Arturo Luna que no quería que fuera el candidato, que él prefería a Montero o a Valentín.

 

Mario Delgado no pudo o no quiso detener a Luján, pero se hizo a un lado al no convalidarla.

 

Con toda precisión puede decirse hoy que una cosa es Morena y otra Barbosa. Ya veremos a dónde conduce a cada quien este divorcio político.

 

En el mundo objetivo, de acuerdo con la encuesta de GCE, Claudia arranca 15 puntos por debajo de Eduardo Rivera Pérez. El voto switcher de Morena se apagará y sólo saldrá a las urnas el voto duro.

 

El panista va a arrancar con una ventaja entre 60 y 80 mil votos sin empezar la campaña. Campaña que sólo durará un mes.

 

Campaña que ya no será de promesas, sino con base en la memoria de cómo gobernó cada uno.

 

Claudia tiene la esperanza de remontar. Se ve muy difícil, pero no imposible. En 2007 Toño Sánchez Díaz de Rivera perdió una ventaja de 20 puntos y en 2010 Montero una ventaja de 10.

 

Malas campañas y soberbia pueden hundir a Lalo y hacer reflotar a Claudia.

 

El resultado no está escrito y se va a equivocar quien vea a Claudia derrotada desde hoy.

 

Lo que hay es revancha, rematch.

 

Un capítulo de aparte será la resistencia jurídica de Gabriel Biestro para tumbar el proceso de designación. Esa batalla puede ser agónica, al límite, pues Morena cometió toneladas de irregularidades. Un buen abogado la va a ganar.

 

Otro es la posibilidad de perder el registro de la candidatura por los actos anticipados de campaña, pues el IEE ya determinó medidas cautelares que deberá ser confirmadas por el Tribunal Estatal Electoral.

 

En resumen, Claudia ganó la candidatura, pero no la reelección.

 

Se impuso a Barbosa, pero ya se verán las consecuencias. De que las habrá, las habrá.

 

Biestro pierde con la legitimidad de ser el mejor en las encuestas. Esa legitimidad lo ayuda de cara al futuro, pero de momento se va a la banca.

 

Lo demás se irá escribiendo.

 

Después del round 1, siempre viene el 2.

 

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