Lunes, 08 de Marzo del 2021

Un año después, sigue sin saberse la causa de los universitarios masacrados en Huejotzingo

Martes, 23 Febrero 2021 03:17
Un año después, sigue sin saberse la causa de los universitarios masacrados en Huejotzingo

A un año del hallazgo de la pila de cuerpos abandonados en el terreno perteneciente a la junta auxiliar de Santa Ana Xalmimilulco, algunas de las interrogantes se han resuelto

Fernanda Escobedo / Iván Reyes

@mf_escobedo/ @_ivan_reyes



Este martes se cumple un año del asesinato de los estudiantes Francisco Javier Tirado Márquez, Ximena Quijano Hernández y José Antonio Parada Cerpa, alumnos de intercambio que fueron masacrados después de asistir al Carnaval de Huejotzingo aquel 23 de febrero del 2020, es por eso que la BUAP y UPAEP declararon la semana de luto por el primer aniversario.



“Seguirán viviendo en nuestros corazones, no morirán porque nunca los olvidaremos”



Fueron las palabras que describieron amigos, compañeros y profesores de ambas universidades poblanas, a quienes ni la pandemia por el coronavirus los frenó para que en redes sociales siguieran recordando a los tres estudiantes provenientes de Colombia y Veracruz a un año de su desgarradora historia.


Todo comenzó el 23 de febrero, un domingo de descanso después de permanecer de guardia en el hospital por largas jornadas; aquél día Ximena, de 25 años, ‘Coti’ (José Antonio), de 22 años, ambos de Bogotá, Colombia, y Javier, de la misma edad, de Xalapa, Veracruz, decidieron conocer más sobre Puebla y arribaron como buenos amigos al Carnaval de Huejotzingo, sin saber que este viaje ya no tendría retorno.


Pero ¿ellos qué se iban a imaginar lo que pasaría si amaban a México y Puebla como a nada? Enamorados de las tradiciones y la cultura mexicana partieron de la capital  rumbo a dicho municipio, pues su amigo oriundo de Huejotzingo no le vio nada de malo invitar a sus amigos foráneos al tradicional carnaval. Ahí, los jóvenes se divirtieron, disfrutaron, comieron, bailaron y hasta convivieron con los Huehues.


El tiempo pasó volando y al caer la noche acudieron por sus pertenencias a la casa del amigo que los invitó a este tradicional evento, pues tenían que regresar a Puebla para presentarse al siguiente día en las instalaciones del Hospital General de Cholula. En el domicilio recurrieron para su retorno a la capital a la plataforma de UBER, donde el conductor José Emmanuel Vital, de 28 años de edad, aceptó el viaje y pasó hasta donde los tres estudiantes lo esperaban.


Los jóvenes colombianos siempre estaban comunicados con sus padres y ellos sabían a qué lugares iban sus hijos, José Antonio Parada Cerpa le avisó a su madre que ya iban de regreso a la capital y le envió su ubicación para que viera que se dirigía a su departamento con bien.


Pero después de despedirse y arribar el UBER, el GPS nunca se movió de la zona de Huejotzingo, ahí, la madre de ‘Coti’ se percató que su hijo no salía del municipio y desesperada le marcó sin tener repuesta, por lo que al otro día le pidió a su amigo que se movilizara con las autoridades para buscarlos.


Y ahí fue, aquella mañana del día lunes 24 de febrero del 2020, que una noticia desgarradora comenzó a circular en redes sociales, se leía en los encabezados “cuatro cuerpos sin vida fueron hallados en un terreno”; las tierras baldías eran de la junta auxiliar de Santa Ana Xalmimilulco, perteneciente al municipio de Huejotzingo.


Al principio no se identificaba quiénes eran, sólo estaban ahí, apilados el cuerpo de una señorita y un muchacho boca abajo, metros más adelante el de otro joven y un hombre torturados, aún se apreciaban sus vestiduras pero también restos de sangre luego de ser golpeados. El hecho captó la atención de toda la entidad y más tarde la de todo el país.


Ese mismo día del hallazgo, la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) informó que el móvil había sido una riña por un sombrero que portaba Ximena en el carnaval, pues una de las detenidas intentó robárselo y la joven logró recuperarlo.


Ahí se presentó por medio de una rueda de prensa que el Titular de la FGE, Gilberto Higuera Bernal, reveló el nombre de los primeros tres detenidos, Pablo Jesús, Ángel y Lisset, ella fue la mujer con la que la colombiana tuvo el altercado por el sombrero.


Nueve meses más tarde, un 25 de noviembre del 2020, las autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública y la FGE detuvieron a un grupo de delincuentes, relacionados y vinculados con la muerte de los estudiantes, todos ellos actualmente procesados y tras las rejas, comandados por Felipe H, alias ‘El Pirulí’, también detenido.


multihomicidio estudiantil


Asesinato de estudiantes origina megamarcha estudiantil en Puebla


Ximena Quijano Hernández, José Antonio Parada Cerpa, estudiantes de intercambio de la UPAEP, Francisco Javier Tirado Márquez, estudiante de la BUAP, y José Manuel Vital, el conductor de UBER, fueron los nombres que sonaron aquel 25 de febrero en la primera marcha estudiantil encabezada por alumnos de estas casas de estudios.


Este trágico suceso fue el detonante y hasta ‘la gota que derramó el vaso’ de un movimiento estudiantil en búsqueda de una sola cosa: justicia. En primera instancia, más de 3 mil estudiantes de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), marcharon en las calles de la capital.


El multihomicidio causó indignación y llegó hasta la Ciudad de México, el 2 de marzo a temprana hora marcharon por la misma causa universidades como la UNAM, la Universidad Veracruzana de Xalapa y otras exigiendo justicia por este hecho y que ya no se vuelva a dar otro caso donde tuviera que decirse “Ni una bata menos”.


Días más tarde ocurrió lo inimaginable, el 5 de marzo estuvo lleno de protestas pacíficas, exigencias de justicia y mayor seguridad, ahí fue donde todas las unidades de la BUAP, facultades, sedes de otro municipio cimbraron las calles con la que es, quizá, la más grande manifestación estudiantil que ha vivido Puebla en su historia, más de cien mil estudiantes de instituciones públicas y privadas protagonizaron la Megamarcha Estudiantil, que será recordada por generaciones.


La situación vivida dio parte a la creación de un movimiento de estudiantes en búsqueda de mayor seguridad para sus campus y para el bienestar de la comunidad universitaria, inclusive provocó acuerdos y hasta una tregua entre el gobernador Miguel Barbosa Huerta y el rector Alfonso Esparza Ortiz.


Sólo la llegada de una pandemia que sumiría en crisis a todo el mundo distrajo a todo el estado de este tema, pero nadie olvida que el pasado 23 de febrero del 2020, un grupo de delincuentes le quitó la vida a cuatro jóvenes con sueños de ser médicos, compañeros y amigos, que por causa de una riña no regresaron a su hogares, a su natal Xalapa y Bogotá, que el hijo que dejó en orfandad José Emmanuel Vital para salir a ganarse el pan no volverá a abrazar a su padre.


Que la familia de estos 3 jóvenes ya no vieron cumplir el sueño de sus hijos que estaban a escasos días de poder recibirse como médicos, que el señor Jorge no volvió a decirle ‘mi niña’ a Ximena, que la señora Cristina ya no pudo bailar junto con su hijo menor Javier, que la madre de José Antonio ya no volvió a ver la sonrisa y vividez de ‘Coti’.

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