Miercoles, 06 de Julio del 2022
Jueves, 20 Enero 2022 02:08

Golpe de realidad a Lalo Rivera

Golpe de realidad a Lalo Rivera Escrito Por :   Arturo Rueda

Eduardo Rivera Pérez tiene un dilema: escuchar el canto de las sirenas pagadas que le dicen que va muy bien, o atiende los datos imparciales del Inegi que revelan una crisis de inseguridad —por un lado— y por el otro un estancamiento, una inercia que no mejora nada respecto de Claudia. Por supuesto que el canto de las sirenas es dulce, pero la cruda se observará conforme pasen los meses


 

El primer corte de caja para Eduardo Rivera Pérez es un golpe de realidad para la nueva administración que se fijó 120 días para corregir el rumbo de Puebla pero que navega entre la inercia y el empeoramiento de indicadores trascendentales como la seguridad pública.

 

Lo veo yo, y lo ven los poblanos que respondieron a la encuesta de Seguridad Urbana del Inegi. Nada de encuestas telefónicas compradas, sino la pura y dura realidad.

 

En materia de seguridad, el empeoramiento es clarísimo, pues en el primer trimestre de Eduardo Rivera, la percepción de que la delincuencia gana la batalla subió 13 puntos y es peor de como la dejó Claudia Rivera en su último trimestre.

 

Este es un dato malo, muy malo, tanto para Eduardo como para su titular de Seguridad Pública, Consuelo Cruz. En esos tres primeros meses lo hizo peor que Lourdes Rosales. Y eso ya es mucho decir. Casi es penoso.

 

Lo señalamos desde el primer momento: Consuelo Cruz no estaba capacitada para tomar las riendas de la Seguridad en la capital. Tiene una nula experiencia operativa, la fueron a sacar de su casa para ejercer el cargo más importante. El antecedente de haber ocupado una Dirección Jurídica en la misma dependencia hace una década no significaba nada.

 

El crecimiento de la percepción de inseguridad no es marginal: 13 por ciento de poblanos ve una situación peor con ‘Lalo’ Rivera que con Claudia. En total, 82 por ciento —que son 8 de cada 10— de los poblanos sienten inseguridad en el transporte, cajeros, la calle. Nadie se salva y en ningún lugar.

 

Otro dato relevante es que tras Ciudad Juárez, es en Puebla capital donde más creció esa percepción.

 

Ahora, respecto de la eficiencia de gobierno, ahí existe un empeoramiento marginal que en realidad es pura inercia.

 

Al gobierno de Claudia un 76 por ciento de poblanos lo calificaba como nada/poco eficiente, y según la ENSU publicada ayer, al gobierno de ‘Lalo’ Rivera un 77 por ciento opina lo mismo de su inexistente eficiencia.

 

O sea, nada mejoró. El gobierno de ‘Lalo’ es tan malo como el de Claudia. Así de simple.

 

Ahora Eduardo Rivera Pérez tiene un dilema: escuchar el canto de las sirenas pagadas que le dicen que va muy bien, o atiende los datos imparciales del Inegi que revelan una crisis de inseguridad —por un lado— y por el otro un estancamiento, una inercia que no mejora nada respecto de Claudia.

 

Por supuesto que el canto de las sirenas es dulce, pero la cruda se observará conforme pasen los meses y las encuestas pagadas ya no puedan disimular el desastre. Es una situación parecida a la de Claudia, quien se entercó en creer que iba muy bien, y la cruda de la derrota fue desastrosa.

 

En el caso de Eduardo, tiene menos tiempo pues deberá abandonar la administración municipal en febrero de 2024 para dejar al Gerente municipal a cargo de la ciudad. No completará el trienio y eso se lo hará pagar la gente que ya lo acusa de dedicarse a hacer promoción para la gubernatura.

 

¿Injusto?

 

Puede ser, pero el alcalde Eduardo Rivera desapareció hace tiempo y la ciudadanía ya sólo mira al aspirante a la gubernatura, lo que vuelve el entorno más exigente.

 

Un comentario más: la ENSU de Inegi, que abarca los últimos tres meses del año 2021, seguramente también mide el desgaste de la figura del edil Rivera derivado del infructuoso esfuerzo para cobrarle a los poblanos el alumbrado público a través del DAP.

 

Ahora, en fuga hacia adelante, sopesa lanzar una acción de inconstitucionalidad contra el Congreso por haberle rechazado el DAP. La sola idea es una colisión con Casa Aguayo.

 

Alguien ayude a Eduardo Rivera. En tres meses veremos si se quedó con el canto de las sirenas pagadas o puso los pies en la realidad.

 

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