Sunday, 16 de June de 2019

En Los Sapos se rebelan contra el reordenamiento: quieren beneficiar a fuereños

Lunes, 02 Septiembre 2013 02:56
Por el proyecto de reordenamiento comercial que propone el Ayuntamiento de Puebla. La primera propuesta lalista fue mandar a los comerciantes al estadio Cuauhtémoc, sin embargo la rechazaron. Por lo que el director de Desarrollo Económico y Turismo de la capital, Walther Junghanns, ahora pretende reubicar al resto sobre la 5 Oriente
  • Víctor Hugo Juárez



 



El proyecto de reordenamiento comercial que el gobierno municipal de Eduardo Rivera quiere aplicar en la plazuela de Los Sapos está diseñado para beneficiar a una cadena de restaurantes de Orizaba, así como hoteleros, a costa de perjudicar a las más de 500 familias de poblanos que desde hace 38 años convirtieron al lugar en una de las zonas típicas para el turismo nacional e internacional, denunció el gremio de los comerciantes asentados ahí a través de su líder, Carlos Tabares Melgarejo, quien afirmó que poco ayuda a las negociaciones las actitudes prepotentes de funcionarios como Walther Junghanns, director de Desarrollo Económico.



En entrevista para CAMBIO, los comerciantes de Los Sapos denunciaron que la persecución del gobierno lalista llegó al extremo de ofrecerles trasladarlos a la explanada del estadio Cuauhtémoc, propuesta que fue rechaza absolutamente y por ello continúan las negociaciones que solamente ofrecen 98 espacios para la plazuela, cuando actualmente hay 250 comerciantes de artesanías y antigüedades.



El ofrecimiento del gobierno municipal es reubicar al resto sobre la 5 Oriente sin la garantía de que la próxima administración respete el acuerdo, por lo que temen que más de 150 comerciantes se queden sin empleo el próximo año.



Aunque reconoció que ya existen pláticas con personal de Vía Pública y Desarrollo Económico del Ayuntamiento, señaló que funcionarios como Walther Junghanns han demostrado poca flexibilidad a favor de los comerciantes. Además, ningún representante del alcalde electo Antonio Gali Fayad ha entrado en comunicación con ellos, por lo que no tienen garantías de que los acuerdos se respeten.



 



Les ofrecen llevarlos al estadio Cuauhtémoc



 



Una de las ofertas poco aceptadas por los comerciantes fue la realizada por el director de Desarrollo Económico y Turismo de la capital, Walther Junghanns, quien propuso llevar a los vendedores de Los Sapos a la explanada del estadio Cuauhtémoc.



“Nosotros estamos en la mejor disposición de negociar con el Ayuntamiento, pero hubo la propuesta de llevarnos a la explanada del estadio Cuauhtémoc, nosotros nos podríamos ir, pero el gobierno debe asumir la responsabilidad que representa quitarle una tradición al Centro Histórico, si Los Sapos sigue vivo es por nosotros”, expresó el representante de los comerciantes.



Criticó la postura del funcionario al señalar que la intención del Ayuntamiento es dar prioridad a empresarios que no son de Puebla, pues dentro de este proyecto está planeada la construcción de dos restaurantes de una cadena de Orizaba y un hotel de lujo en lo que anteriormente era el bar La Troje.



 



Se reduce el 50 por ciento de las fuentes de empleo



 



Explicó que con las modificaciones que ha realizado la Comuna se ha reducido el 50 por ciento de las fuentes de empleo en Los Sapos, pues anteriormente se garantizaba ingresos a poco más de mil familias y actualmente sólo se brinda trabajo a 500 de ellas.



Argumentó que parte de esta pérdida de ingresos se debe al retiro de bares en la plazuela, pues el flujo de gente entre semana es prácticamente nulo, y sólo cuentan con el fin de semana para generar ingresos.



 



Error quitar los bares de los sapos



 



Tabares Melgarejo reconoció que los dueños de los bares que anteriormente operaban en la zona cometieron el error de exceder lo permitido por el Ayuntamiento, pues permitían el acceso a menores de edad para consumir alcohol, sin embargo afirmó que la solución no era retirarlos sino aplicar la normatividad que marca la ley para garantizar que los establecimientos le diera mayor calidad a la zona.



“En lugar de quitarlos, se debió aplicar la ley y regularlos para que fueran bares de calidad, pues hace varios años Los Sapos eran conocidos como la cantina de Puebla, pero se cayó por que los empezaron a clausurar en lugar de hacer lo que debían, que era regularlos” manifestó.



Comentó que el retiro de bares se vio reflejado de manera negativa en el tema de seguridad, pues afirmó que a partir de las 12 de la noche la plazuela se convierte en una “boca de lobo”, que vuelve peligrosa la zona ya que antes había flujo de gente que daba mayor confianza a las personas que transitaba por ahí.



De igual forma señaló que las luminarias que el Ayuntamiento invirtió en la zona son improductivas, ya que durante la madrugada permanecen apagadas cuando deberían estar prendidas para cumplir su función.



 



Un problema para la siguiente administración



 



El representante de los comerciantes vio lejano que el conflicto sea resuelto en lo que queda de la administración de Eduardo Rivera, pues aunque las reuniones son constantes, las propuestas aún no llegan a convenir a las dos partes, por lo que prevé que sea el próximo alcalde, Antonio Gali Fayad, quien continúe con las negociaciones.



Concluyó que lo único que piden los comerciantes es que no se deje sin empleo a más familias y que no se dé fin a un espacio que se ha convertido con el paso de los años en un lugar emblemático de Puebla por su gastronomía, artesanías y tradiciones. Señaló que no están en contra de la evolución ni de la inversión privada en el lugar siempre y cuando se preserven las tradiciones poblanas.



 



Una de las ofertas poco aceptadas por los comerciantes fue la realizada por el director de Desarrollo Económico y Turismo de la capital, Walther Junghanns, quien propuso llevar a los comerciantes de Los Sapos a la explanada del estadio Cuauhtémoc



 



EL ofrecimiento del gobierno municipal es reubicar al resto sobre la 5 Oriente sin la garantía de que la próxima administración respete el acuerdo, por lo que temen que más de 150 comerciantes se queden sin empleo el próximo año.



 



La intención del Ayuntamiento es dar prioridad a empresarios que no son de Puebla, pues dentro de este proyecto está planeada la construcción de dos restaurantes de una cadena de Orizaba y un hotel de lujo en lo que anteriormente era el bar La Troje.



 



El retiro de bares se vio reflejado de manera negativa en el tema de seguridad, pues afirmó que a partir de las 12 de la noche la plazuela se convierte en una “boca de lobo”, que vuelve peligrosa la zona ya que antes había flujo de gente.



 



Concluyó que lo único que piden los comerciantes es que no se deje sin empleo a más familias y que no se dé fin a un espacio que se ha convertido con el paso de los años en un lugar emblemático de Puebla.



 

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Last modified on Lunes, 02 Septiembre 2013 03:44