Thursday, 13 de May de 2021

Caen secuestradores que enterraron vivo a víctima

Viernes, 03 Mayo 2013 02:30
Marco Huerta, Fidel Castillo y Lorena Santoyo presuntamente privaron de libertad a un comerciante de ganado porcino y lo ejecutaron.La Procuraduría General de Justicia logró su detención mientras circulaban en un Seat modelo 2013 frente a la iglesia de Miahuatlán.
  • Maximiliano Aguilar



 



Luego de siete meses de investigación, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado de Puebla, a través de la Dirección General de Atención a Delitos de Alto Impacto (DGADAI), logró el aseguramiento de tres presuntos secuestradores que enterraron con vida a su víctima, un comerciante de ganado porcino de Tehuacán. Asimismo, se descartó el hallazgo de una presunta narcofosa en Mihautlán.





Marco Antonio Huerta Vicente, alias “El Coletas”, “El coletudo” y/o “El mana”, de 33 años de edad; Fidel Castillo Jiménez alias “El Compa” y/o “El Cangrejito”, de 30 años y; Lorena Santoyo Nolasco alias “La Gorda”, de 42 años, fueron asegurados a bordo de un vehículo Seat tipo León color rojo modelo 2013, frente a la iglesia de Santiago Miahuatlán.





Los presuntos delincuentes ejecutaron sus planes la mañana del pasado 29 de agosto, cuando interceptaron a su víctima, un porcicultor de 35 años de edad, quien salía del domicilio de sus padres con dirección a su casa, a la cual nunca llegó.





La tarde de ese mismo día, los familiares del hoy fallecido recibieron una llamada telefónica en la que les exigían una cantidad de 3 millones de pesos a cambio de la liberación del secuestrado. Siguieron a esa primera llamada 16 más, en las que los delincuentes trataron de negociar la liberación del hoy occiso, acordando finalmente un monto de 250 mil pesos.





Pese a que el monto del rescate fue entregado por los familiares en el lugar y los términos indicados, los secuestradores nunca liberaron a su víctima, pues ya lo habían ejecutado desde 24 días antes.





En sus declaraciones ante agentes del Ministerio Público, los delincuentes manifestaron haber privado de la vida al porcicultor utilizando una bolsa de plástico con la cual lo asfixiaron para después enterrarlo en la casa de seguridad donde lo mantuvieron secuestrado.





Sin embargo, a través de los análisis forenses y de criminalística, los peritos de la DGADAI lograron establecer que el hoy occiso fue enterrado cuando aún estaba vivo.





La razón por la que supuestamente los delincuentes decidieron ultimar al sujeto, fue debido a que uno de ellos, “El coletas” o “El coletudo” y el secuestrado eran amigos de la infancia y al saberse identificado, decidieron ultimarlo para así poder huir de la justicia.





El cadáver de la víctima fue encontrado el pasado 30 de abril, mediante las diligencias ministeriales hechas entre la PGJ y la presidencia municipal de Santiago Miahuatlán, lugar en el que se ubicaba la casa de seguridad de los secuestradores, y donde según algunas versiones periodísticas, había sido detectada una narcofosa, lo cual quedó totalmente descartado por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

Rate this item
(0 votes)