Friday, 23 de August de 2019


Dudas, dudas




Escrito por  Irma Sánchez
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¿Qué queremos ver los mexicanos? Después de interrumpir el relajado fin de semana para seguir a control remoto la detención, traslado y presentación de “El Chapo”, entre muchos mexicanos persisten muchas dudas. ¡Que no es él! Que ¿Cómo ahora sí? Que si es una enorme cortina de humo. Que ¡qué casualidad!, inmediatamente después de que vino el presidente de Estados Unidos. ¿Qué tendremos que ver como para aceptar los tiros de precisión del gobierno mexicano?

Se reconstruye un contexto y se recuerda la caída libre que registraba la figura presidencial que parecía que se empeñaba en ser odiada con los gasolinazos que encarecen inmisericordemente mes con mes el costo de la vida.

 

 

Citamos unos cuantos…

 

 

-El esquema fiscal 2014 que deteriora el poder adquisitivo de todos los mexicanos y está arrojando a la economía informal a docenas de changarritos que no pueden con tantas disposiciones fiscales.

 

 

-El palomazo de alguna forma a la contratación de personal en la modalidad del outsourcing, con lo que muchos para emplearse tienen que aceptar que no crearán  antigüedad, ni se harán acreedores a las prestaciones de ley, como el  Seguro Social y el Infonavit.

 

 

Decisiones sobre las que ha pesado la “buena imagen” del hombre del copete que nos presenta su vida de telenovela en un México que se va encolerizando hasta repudiarlo y arrepentirse de haber votado por él.

 

 

El gobierno peñista, hoy con “El Chapo” en el reclusorio pareciera que rescata popularidad, aceptación, prestigio, tras las felicitaciones que recibió de parte de muchos gobiernos extranjeros, pero cabe la pregunta:

 

 

¿Aquí en el solar mexicano también alcanzó esa recuperación?

 

 

Si alguien de su equipo se lo ha hecho creer por la tinta que se ha gastado en el caso, bien podría asomarse por los círculos donde no hay empleo, no hay qué comer, no hay para llevar al médico a un miembro de la familia que enfermó, no hay para el transporte, no hay para regresar a la escuela, no hay para pagar la luz, no hay para un teléfono, no hay ni siquiera imaginación para construir una ilusión y una esperanza.

 

 

Hay que tener en cuenta además que la memoria es flaca y que con los aumentos por venir en los próximos meses, la fuerza y la euforia quedarán sepultados, el panorama volverá a ser sombrío, difícil, comprobarán que con “El Chapo” tras las rejas no hubo cambio en la dirección que lleva el país, los precios no bajaron, el empleo no se dio en forma masiva como lo dicen los promocionales de Pemex en la televisión. Que no hay contratación sin outsourcing. Que en las escuelas no entra el niño si no se pagan las cuotas que fijan los responsables del plantel en coordinación con los paterfamilias. 

 

 

Por lo que caben las preguntas: ¿cuánto durará la euforia? ¿Para qué alcanzará?

 

 

Difiero de Rueda, hay más deudas pendientes y hay que tener en cuenta las que se acumulen los próximos meses.

 

 

 

 

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