Guerra entre CAMBIO e Intolerancia llega al coloquio marinista


Arturo Rueda y Cirilo Ramos debaten sobre la prensa local


El director editorial de este diario expuso que los medios de comunicación viven un sometimiento político y económico de las líneas editoriales. Para el director editorial de Intolerancia Diario, el periodismo se hace “para y en contra de los políticos”, implica “menos letras y más imágenes”


Efraín Núñez Calderón / Selene Ríos Andraca

 

La guerra entre los periódicos Cambio e Intolerancia llegó al Coloquio Entremedios, donde los directores editoriales de ambos rotativos, Arturo Rueda y Cirilo Ramos, respectivamente, debatieron sobre la perspectiva actual de la prensa local.


En su ponencia, Rueda Sánchez de la Vega expuso que los medios de comunicación viven un sometimiento político y económico de las líneas editoriales. Además señaló que hay un empobrecimiento de las líneas editoriales, así como un envilecimiento del valor moral de los periodistas.


También expuso las conclusiones de la tesis de licenciatura de dos estudiantes de la UPAEP, en las que señalan que esta casa editorial se mantuvo desde el inicio del escándalo Marín-Cacho, hasta que la Corte dio carpetazo al asunto, en una actitud crítica.


Arturo Rueda justificó que las cabezas de Cambio sean acompañadas de apodos en contra de los funcionarios, como es el caso de “Rata Ramírez” y “El Cantinflitas”, bajo el argumento de la “impotencia” que siente como medio porque el gobernador ha ignorado las denuncias de corrupción y las evidencias de negligencia que ha publicado su medio.


“Es como en las peleas de barrio, al menos les dejas un raspón, aunque ello implique un apodo. Es una discusión interna que tiene descontentos a varios reporteros. Ya acordamos no utilizar apodos en notas informativas y dejar el caso para los columnistas”.


Para Cirilo Ramos, director editorial de Intolerancia Diario, el periodismo se hace “para y en contra de los políticos”; implica “menos letras y más imágenes”.


Y no sólo eso, Cirilo Ramos presumió a su periódico como el “mejor”, el más “crítico”, con las “mejores cabezas” y el “menos oficialista” de la entidad, razón por la que el resto de “los medios le seguían los pasos” , amén de ser el más vendido en la capital poblana.


Uno de los estudiantes presentes acusó a Cirilo Ramos y a Arturo Rueda de ser “chayoteros”, ya que mientras el primero cobra con el gobierno marinista, el segundo lo hace con el ex alcalde capitalino Enrique Doger.


Otro de los embates que sufrió Ramos fue cuando el periodista Ernesto Aroche le cuestionó por el negocio de Intolerancia con la impresión de “Avances” —el medio alternativo del gobierno marinista para dar a conocer sus obras y logros—.


En respuesta, el director editorial de Intolerancia aseguró que desde enero la junta editorial no tiene nada que ver con “los negocios de Rodrigo López Sáenz, quien en su empresa imprime cualquier cantidad de periódicos, entre ellos el Avances”
En la mesa también expusieron sus ideas los periodistas Martín Hernández Alcántara, jefe de Información de La Jornada de Oriente, y Carlos Gómez, jefe de Información del Heraldo de Puebla. Hernández sostuvo que los medios influyeron poco en lo que calificó como “la resignación” de los poblanos ante el escándalo Marín-Cacho.


En su participación, Carlos Gómez comparó a los periodistas con sicarios, pues en ocasiones pegan por consigna y se sienten “dueños de la verdad”.  

 


 
 
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