Wednesday, 21 de August de 2019


El SOAPAP y el rosario de Amozoc




Escrito por  Julian German Molina Carrillo
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Desde hace varios años y a mi paso como Primer Visitador General de la Comisión de Derechos Humanos del Estado, tuve oportunidad de conocer múltiples quejas de los usuarios del Servicio de Agua potable y Alcantarillado por situaciones como cobros excesivos, indebidos, cortes del servicio, negativa a proporcionarlo, falta del servicio, entre otros problemas y casi siempre, se dictaban medidas cautelares para proteger los Derechos Humanos de los ciudadanos, tomando en consideración que el agua es un derecho vital para las personas y que cualquier acto de la autoridad que lo vulnere, pone en grave peligro la salud y la subsistencia de los afectados.

Como lo establecen diversos instrumentos internacionales en la materia, ese fue siempre el espíritu que oriento mis determinaciones, aunque algunas ocasiones pudimos lograr llevar a cabo la firma de convenios para dar una solución inmediata a la queja, pero eso no siempre fue posible ya que en la mayoría de los casos se tenía que agotar toda la investigación y emitir la recomendación correspondiente.

 

 

Actualmente, con la privatización del servicio a una empresa privada, se nos planteó por los señores diputados, que el objetivo era mejorar el servicio y dotar de más agua a las colonias haciendo más eficiente el trabajo de una dependencia que además de gozar de una pésima reputación, siempre ha tenido déficits en sus finanzas y denuncias de desvío de recursos que jamás han sido, ni serán investigados, ni aclarados.

 

 

Total que la privatización se nos vendió como la solución mágica al problema del agua de Puebla y los municipios de su zona conurbada.

 

 

Sin embargo,la realidad que vivimos los poblanos es todo lo contrario.Si usted, amable lector, tiene la desgracia de acudir a hacer un trámite a las oficinas del SOAPAP —Concesiones Integrales— debe ir bien preparado: física, mental, emocionalmente y con dinero suficiente para cubrir todos los requisitos que le serán solicitados para que le extiendan una Carta de No Adeudos del servicio de agua y que van desde el uso de suelo de su vivienda (aunque esta tenga sesenta años), el croquis del inmueble, los planos de la instalación hidráulica, si cuenta con cisterna, el dictamen de la capacidad en metros cúbicos de la misma, pagos anteriores, copia de las escrituras de propiedad, credencial del IFE, pago de predial al corriente y planos de ubicación del inmueble, además de pagar una solicitud que tiene un costo de 202 pesos.

 

 

Si no cuenta con alguno de los documentos citados, su trámite no será aceptado hasta que los reúna y, una vez que los presente, deberá llevarse a cabo una visita de verificación para revisar si la información es real.

 

 

El tiempo que le puede llevar en todo este papeleo puede ser hasta de dos semanas, dependiendo que tan pronto presente los documentos y de la carga de trabajo de las áreas que deben dar respuesta a la solicitud, misma que le puede ser negada y con ello para hacer de nuevo la gestión debe hacer un nuevo pago del trámite.

 

 

Pero no se desespere, no faltará algún empleado acomedido que le sugiera contratar los servicios de un despacho de consultoría que con el pago de una módica suma le reunirá los documentos y si llevan papel membretado de dicho despacho, su trámite se resolverá en menos de una semana, porque ellos sí saben cómo pide la autoridad las cosas.

 

 

Sí, esto no es fomentar la corrupción y afectar aún más los bolsillos de los ciudadanos.

 

 

No encuentro los beneficios de la privatización del servicio para la mayoría de la población, pero resulta evidente que es un negocio redondo para Concesiones Integrales, cuyos dueños pintan para ser los émulos de Carlos Slim en unos cuantos años, obteniendo altos ingresos que se cobran por igual a todos los ciudadanos, sin importar edad o situación económica o social.

 

 

En esto no existe discriminación.

 

 

¿Hasta cuándo continuará esta situación?

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