Thursday, 18 de July de 2019


Neymar y compañía: recuerden que perdieron la medalla de oro con México




Escrito por  Arturo Rueda
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Ya sabemos que son los Ratones Verdes. Que son la Decepción Nacional. Que siempre, excepto en 2012, terminan estrellándose. Que para México, el futbol es un juego en el que Rafa Márquez siempre acaba expulsado por una tontería. Pero se siente bonito que Brasil enfrente a México con respeto. Total, la diferencia entre uno y otro equipo son solamente varios cientos de millones de euros. Llámenme oportunista, optimista, pero sí. #YoEmpiezoaCreer

El futbol, por encima de muchas cosas, es un estado emocional: un subidón de la adrenalina con el gol de los propios, un descenso a la depresión con la victoria de los ajenos, y en medio, una permanente incertidumbre que domina el tiempo mientras la balanza se inclina de un lado o de otro. Brasil llega a su segundo partido del Mundial preso de varios estados emocionales, y quizá sea eso la gran ventaja de México para conseguir un resultado positivo la tarde hoy.

 

 

Algunos jugadores brasileños llegan con miedo en el cuerpo. Neymar, Marcelo, Thiago Silva, Óscar y Hulk no olvidan que perdieron la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 a manos de una banda de desconocidos entre los que se encontraban Oribe, Marco Fabián, Giovani, Héctor Herrera, Héctor Moreno, Javier Aquino y Carlos Salcido. Ese 2-1, además, provocó la caída del anterior entrenador Manu Manezes de la canarinha. No, en Brasil no se olvida ese fracaso.

 

 

Así que cuando menos Neymar y compañía se van a parar con respeto ante nuestra Tricolor. Y si el medio campo exhibe el mismo orden que ante Camerún, un susto les podemos dar. “Gallito” Vázquez, eres nuestra esperanza. El apunte táctico, además, indica que el juego de proyección de los laterales definirá el partido: tan lanzados son Marcelo y Dani Alver, como Paul Aguilar y #TodoEsCulpadeLayún. Los espacios se van a generar y la contundencia de los delanteros va a decidir. Que Oribe se encomiende a todos los santos.

 

 

Otro estado emocional de la canarinha depende de lo que ocurre en el grupo B: La España de los Locos Bajitos se ha convertido en la de los Locos Viejitos. Ya habíamos anticipado que los héroes de Sudáfrica llegaban cansados al Mundial, y que el bajón generalizado del Barcelona iba a repercutir en el nivel de juego de La Roja. Pero las pocas esperanzas se desplomaron con la desvencijada defensa que dio pena frente a la Naranja Mecánica. Los más señalados fueron Iker, Sergio Ramos y Piqué, pero la verdad es que el juguetito se desarmó desde la media cancha. No hay tiempo para corregir: era Koke en vez de Xavi, pero también era modificar el tiki-taka para sustituirlo por el cholismo.

 

 

Hoy todo mundo le teme a Holanda, al renacido Robben y al tremendo Van Persie. Pero pocos valoran el extraordinario trabajo táctico de Lois Van Gaal. De hecho, su libreta fue la que desmoronó a la Roja: un planteamiento táctico de desplazamientos en largo para superar por arriba a Los Bajitos y latiguear directo con Robben y Van Persie. Se lo copió a Simeone pero le salió genial. Pero dudo mucho que ese planteamiento le sirva contra otros equipos más sólidos en defensa. Todavía no le veo tamaños de campeón.

 

 

Un dato más para la esperanza: después del robo el despoblado a Croacia, y del robo en despoblado a México, parece difícil que los árbitros le den otra ayudadita a la canarinha. Hasta los apoyos ilegales deben dosificarse. En caso de que se marque una expulsión o penalti injusto que le dé ventaja a Brasil, no dude que todos los países van a protestar fuerte, en especial la UEFA.

 

 

Dosificados y no dosificados. El buen gol de Messi frente a Bosnia para decidir el resultado no es, ni de menos, señal de la resurrección del mejor Messias. Algo se vio, pero le falta mucho para llegar al nivel Maradona. Pero si el técnico logra cuadrar un equipo con el Kun Agüero, Higuaín y Di María, ahora sí puede competir. Aun así, todavía no me creo el cuento eso de que Leo se reservó toda la temporada. Simplemente no se ve.

 

 

El que queda claro que no se reservó ni tantito fue Cristiano Ronaldo, arrollado de fea forma por la Alemania de Thomas Müller. También lo advertí en la primera entrega de La Mano de Dios: el todavía jovencísimo delantero del Bayern Munich pinta para la gran figura de Brasil 2014. Ayer nada más metió un hat trick y calladito lleva ocho goles en mundiales. Le faltan, por lo menos, otros tres partidos. La rabia de su juego surge de la competitividad natural de los teutones. Que nadie se sorprenda.

 

 

Cristiano dio pena ajena. Se alaba su profesionalismo al jugar con una tendinitis que le produce tremendo dolor. Pero nadie lo esperaba y su tercera copa del mundo va a pasar de noche, como fueron las dos anteriores. Total, es CRNADA.

 

 

Y si sí, ya sabemos que son los Ratones Verdes. Que son la Decepción Nacional. Que siempre, excepto en 2012, terminan estrellándose. Que para México, el futbol es un juego en el que Rafa Márquez siempre acaba expulsado por una tontería. Pero se siente bonito que Brasil enfrente a México con respeto. Total, la diferencia entre uno y otro equipo son solamente varios cientos de millones de euros.

 

 

Llámenme oportunista, optimista, pero sí. #YoEmpiezoaCreer

 

 

 

 

 

 

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