Saturday, 02 de July de 2022


Oceanografía: el triángulo Moreno Valle, César Nava y Gustavo Madero




Escrito por  Arturo Rueda
foto autor
El concurso 001/CCP-2011 fue declarado desierto, aunque varias de las empresas más importantes del país presentaron propuestas. Luego, en total opacidad, el gobierno morenovallista adjudicó directamente a Oceanografía la autopista por un periodo de 30 años que culminarán el 23 de diciembre de 2041. El monto de la operación no fue revelado, pero meses atrás Moreno Valle hablaba de 2 mil 700 millones de pesos.

Además de acuñar la frase máxima de la corrupción en México, “un político pobre es un pobre político”, Carlos Hank González dejó otra perla para la historia: “entre más obra, más sobra”. Esto es, entre más obra pública hace un gobierno, más posibilidades tiene de hacer negocios, recibir comisiones y apoyar a empresarios sexenales. El oscuro caso de la concesión directa de la autopista Cuapiaxtla-Cuacnopalan a la empresa Oceanografía por un periodo de 30 años es la hebra suelta de una trama donde empezaría a demostrarse que el frenesí morenovallista por la infraestructura, rubro en el que ha gastado casi 27 mil millones desde 2011, tiene motivaciones diferentes al beneficio social.

 

 

La historia de la autopista viene a cuenta luego de que Oceanografía, la empresa de Amado Yáñez que siempre ha sido vinculada a los hijos de Martha Sahagún y a otros prohombres del PAN como César Nava y Gustavo Madero, fue intervenida por la PGR tras descubrir un fraude a Pemex para simular contratos por cobrar, y luego otro a Banamex. Ahora, el SAE se encargará de administrar los bienes que queden de la empresa, además de prohibir su inhabilitación con los tres niveles de gobierno por 21 meses. ¿Quién se hará cargo ahora de la vía?

 

 

La Cuapiaxtla-Cuacnopalan, hoy renombrada Autopista Audi, fue un proyecto que nació en la toma de protesta de Moreno Valle el 15 de enero de 2011: una vía de 72 kilómetros para comunicar la cuenca de Lara Grajales y Ciudad Serdán. El 29 de abril se dio a conocer el proyecto de licitación a través de Carreteras de Cuota: se entregaría en concesión pese a que el gobierno ya había gastado 100 millones de pesos para adquirir el derecho de vía. Hasta ahí, todo bien.

 

 

Pero el concurso 001/CCP-2011 fue declarado desierto, aunque varias de las empresas más importantes del país presentaron propuestas. Luego, en total opacidad, el gobierno morenovallista adjudicó directamente a Oceanografía la autopista por un periodo de 30 años que culminarán el 23 de diciembre de 2041. El monto de la operación no fue revelado, pero meses atrás el gobernador Moreno Valle hablaba de 2 mil 700 millones de pesos.

 

 

Y ahí empieza la mano negra: ¿por qué si la licitación fue declarada desierta, no se lanzó un segundo concurso? ¿Y por qué se benefició a una empresa como Oceanografía, experta en la construcción de infraestructura petrolera, pero no en la de carreteras, donde su experiencia es nula?

 

 

Por fin, el 4 de enero de 2012 y acompañado por el gobernador de Tlaxcala, Moreno Valle dio el banderazo inicial a los trabajos. Lo hizo sin anunciar el mecanismo de asignación directa, ni la empresa responsable, ni el monto final del contrato.

 

 

La pregunta central es ¿por qué Oceanografía?

 

 

Las razones apuntan a dos barones poderosos en Acción Nacional: César Nava, el ex dirigente nacional del PAN, y Gustavo Madero, actual líder que busca su reelección. Los dos son conocidos cabilderos de la empresa en cuestión, y los dos han estado poderosamente ligados al proyecto morenovallista.

 

 

De entrada, César Nava fue el dirigente nacional que apoyó a Moreno Valle para hacerse de la candidatura a la gubernatura en 2010, y luego para negociar la alianza con PAN-PRD-Panal y Movimiento Ciudadano. Desde que abandonó la dirigencia, se dedicó a administrar sus muchos negocios y a cabildear para empresas como Oceanografía.

 

 

De Gustavo Madero las cosas son todavía más claras: la reelección del dirigente nacional con licencia es la piedra fundante de la candidatura presidencial en 2018. La sociedad electoral entre Madero y Moreno Valle, dicen, resiste incluso el embate de Ernesto Cordero, Juan Manuel Oliva, Javier Lozano Alarcón y Fernando Manzanilla. ¿Resistirá también los nexos evidentes con Oceanografía?

 

 

Total, la Autopista Audi hoy se encuentra en la incertidumbre jurídica y económica. En teoría, debía ser entregada en octubre de 2013, pero en marzo de 2014 las obras continúan. O continuaban, porque una vez que Oceanografía ha sido intervenida por la PGR, se ve difícil que pueda continuar con el negociazo que le regaló el morenovallismo.

 

 

Ya lo dijo la reportera Anabel Hernández: camisas azules, manos negras.

 

 

 

 

 

Valora este artículo
(0 votos)
comments powered by Disqus