Tuesday, 22 de September de 2020

Viernes, 06 Marzo 2015 02:34

Iremos por ellos el domingo, advierten los alpinistas

Alberto Rangel de Alba, uno de los tres excursionistas que el pasado sábado 28 de febrero encontraron la momia congelada a 5 mil 300 metros de altura sobre el nivel del mar, advirtió que el próximo domingo, junto con el Grupo de Alta Montaña de la Cruz Roja, realizarán el rescate del cuerpo, pues dicha agrupación ya reunió un equipo de expertos para acudir al lugar a bajar los restos y entregarlos a las autoridades locales. El alpinista narró para CAMBIO lo que vivieron en su ascenso al volcán y cómo el sorprendente hallazgo se convirtió en un rescate de montaña para ellos mismos.


“Un paseo maravilloso y un hallazgo fuera de lo común se convirtió, en minutos, en un rescate de montaña hasta para nosotros mismos. Esa es la historia corta, rápida, de lo que pasamos”, dice Alberto Rangel de Alba, uno de los tres excursionistas que el pasado sábado 28 de febrero se toparon con un cuerpo congelado a 5 mil 300 metros sobre el nivel del mar.

 

La imagen del cuerpo congelado y momificado en medio de la nieve ya le ha dado la vuelta al mundo. Rangel de Alba narra a CAMBIO que todo fue cuestión de un minuto. En el camino avistan lo que parece una piedra y conforme avanzan llega la sorpresa, se trata de un cuerpo momificado, congelado. Sobresale la cabeza y una mano. No dan crédito a lo que ven. Su amigo Israel Ángel Mijangos saca su cámara y lo retrata, él ubica la posición del lugar mediante el GPS de su teléfono, Carlos Pinto —el tercer compañero— está a un lado sin decir nada, de pronto un pedazo de hielo se rompe y éste último sale disparado terreno abajo. Se acabó el viaje.

 

Defeño, especialista en rehabilitación física y experto en montañismo, Rangel de Alba narra los detalles del viaje que empezaron la tarde del viernes 27 de febrero, cuando llegaron al pie del Citlaltépetl y acamparon para prepararse y ascender a la punta del coloso el sábado 28 del mismo mes.

 

El grupo está integrado por seis miembros, los tres ya mencionados más Rubén Wong, Ricardo Ramírez y Miguel Peña Godoy. En las primeras horas del sábado emprendieron su camino. Los tres últimos fueron los primeros en descender. Wong y Ramírez fueron las primeras bajas, pues estaban cansados y tenían alguna lesión, por lo que optaron por no seguir. Peña Godoy los acompaña al tener más experiencia en montañismo y problemas con su equipo. La decisión se tomó de manera colegiada.

 

Rangel, Mijangos y Pinto siguieron con el ascenso.

 

“Nadie se tropezó con la momia, nadie se cayó y se agarró de la cabeza, nadie le enterró un piolet al cuerpo como se ha hecho creer. Son esas historias sacadas de la manga y nos sorprende la capacidad de hacerlas de muchas personas”, dice visiblemente irritado y que echa abajo la versión contada por Hilario Aguilar Aguilar, jefe de excursión de rescate del cuerpo que se realizó ayer por la mañana, quien asegura que Miguel Peña Godoy tomó la foto y fue quien la dio a conocer.

 

Alberto Rangel explica que al momento del hallazgo sólo eran tres los que iban, Israel Ángel Mijangos, Carlos Pinto y él: “sabíamos en ese momento que lo que encontramos era algo fuera de lo común. No estamos hablando de un juego, la foto es real y tenemos otras tres o cuatro más, pero nunca quisimos publicarlas. Encontramos a un hermano de montaña, que tenía familiares, quisimos seguir un protocolo, hacer las cosas que se deben hacer en estos casos”, dice.

 

Un solo minuto

 

Pero el sorprendente hallazgo se terminó más rápido de lo que se imaginaron. Era entre las 10:30 y 11 horas del sábado. Ni siquiera hubo tiempo de pensar en más ni de dimensionar lo que estaban viviendo cuando de tajo se acabó su sueño de llegar a la cima:

 

“En ese momento, no más de un minuto de haber encontrado el cuerpo, se rompió el hielo y Carlos sufrió un deslizamiento y por ende una caída bastante profusa y complicada. Grave, inclusive, porque tuvo lesiones en una muñeca, la clavícula y en un brazo incluso sufrió una herida de 6 centímetros que requirió sutura. Entonces el caso ya no era el hallazgo, porque eso se trasformó en un caso de rescate de montaña para nosotros mismos. Estábamos pasándola maravilloso hasta que sucedió todo este asunto” dice.

 

Tras rescatar a su compañero y prestarle los primeros auxilios, los tres amigos emprendieron el descenso. Sabían que el tiempo ya era su enemigo. La atención de su compañero era prioritaria. Unas horas más tarde, ya estaban al pie del volcán y emprendían su viaja a Chalchicomula de Sesma (Ciudad Serdán) para dar aviso a las autoridades.

 

“Llegamos a Chalchicomula e intentamos dar aviso a las autoridades, pero no encontramos a nadie. Estábamos cansados, con un herido grave, sin dinero, con hambre. Preferimos regresar a la Ciudad de México, buscar a nuestro médico y darle la atención a nuestro amigo”, dice.

 

Fue la mañana del domingo cuando dieron aviso a las autoridades. Primero fueron al Ministerio Público a tratar de levantar un acta, pero ahí les dijeron que no era su competencia y que tenían que ir a Puebla o Veracruz a realizarla dependiendo del lugar donde se hizo el hallazgo del cuerpo.

 

Robo de la imagen

 

Alberto Rangel aseguró que la fotografía de la momia ampliamente difundida les fue robada cuando realizaban la investigación para saber si podía determinarse quién era la persona que encontraron, pues Miguel la compartió en privado con un grupo de alpinismo y de ahí fue tomada y filtrada a los medios de comunicación:

 

“Nos robaron la foto cuando estábamos haciendo contacto para poder investigar quién podría ser la persona que encontramos. Ni siquiera se dieron a la tarea de confirmar si era real. Sólo la filtraron para buscar ganar fama”, dijo.

 

Además señaló que cuando contactaron al grupo de Cruz Roja les pidió que tuvieran mesura con la imagen que tenían a fin de hacer un protocolo de búsqueda profesional: “algo que nunca se ha hecho ahora, para rescatar el cuerpo bien preservado y poder proceder después a su identificación. Por eso nosotros no quisimos que se dieran a conocer las fotos que teníamos”.

 

— ¿Por qué no publicaron las fotos? ¿Qué razón había para no hacerlo?- se le preguntó.

 

— Nunca quisimos publicarlas. Primero, se trataba a un respeto de un hermano de montaña y sus familiares. Si se daban a conocer poníamos en peligro la preservación del cuerpo, porque mucha gente iba a querer irlo a buscar, a verlo, a sacarse fotos. Y ahora imagínate a la familia, enterarse de la peor forma, con la peor imagen de cómo había quedado su ser querido.

 

Por ello Rangel del Alba no duda en calificar como un show el manejo que las autoridades locales de Chalchicomula (Ciudad Serdán) y el alpinista Hilario Aguilar Aguilar le han dado al caso, pues han dado a conocer historias falsas y manipulado la información del caso “para ganar fama”, pues reiteró que ninguno de los seis excursionistas que encontraron el cuerpo ha hablado con él y mucho menos fueron invitados a la expedición de rescate que ayer por la mañana se realizó.

 

Además denunció que Aguilar Aguilar presionó a las autoridades de Cruz Roja y a su compañero Miguel Peña Godoy para darle la información de la ubicación del cuerpo:

 

“El señor Hilario forzó las cosas porque él dice que sabe dónde estaba el cuerpo. Habló a Cruz Roja para pedir la ubicación y habló amenazante. Él les dijo que tenía la única autorización por parte del procurador de Puebla para ir por la momia. A Miguel (Peña Godoy) le habló para preguntarle y amenazarle. Miguel le dijo que no sabía de qué le hablaba y le colgó. El señor nunca habló con Miguel de otra cosa o sobre lo que pasó. Miguel no fue el que dio la información, por algo muy simple. No estaba cuando fue el hallazgo. Miguel estaba muy lejos y nos aclaró que no comentó nada. El señor (Hilario) se ha hecho su propia historia de todo, de todo”.

 

 

Last modified on Viernes, 06 Marzo 2015 03:30