Saturday, 02 de July de 2022

Viernes, 20 Noviembre 2015 12:15

Son ya cuatro los muertos por explosión de pipa en Tlalnepantla

Esteban Andrés Orozco Rodríguez, de 61 años de edad, falleció la mañana de este viernes en el Hospital de Lomas Verdes del IMSS, donde era atendido por quemaduras luego de la explosión de una pipa en el municipio de Tlalnepantla el 12 de noviembre pasado.


Con ello se elevó a cuatro el número de personas que perdieron la vida por dicho accidente, informó la Secretaría de Salud del estado de México.

 

Esteban Andrés Orozco conducía su taxi y se dirigía al Distrito Federal, cuando fue alcanzado por el flamazo de la pipa de la empresa Distribuidora de Químicos SA de CV.

 

Al momento de ser ingresado al área de urgencias del hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), presentaba quemaduras a nivel de vías aéreas (pulmones) y en casi todo el cuerpo.

 

El Secretario de Salud del estado de México César Gómez Monge recordó que entre el viernes y el sábado de la semana pasada, en el Hospital de Lomas Verdes del IMSS también fallecieron los lesionados Guadalupe Cassio Madrid y Andrés Ramírez Fuentes, de 19 y 21 años de edad, respectivamente.

 

La cuarta víctima, el conductor de la pipa, murió en el lugar del accidente, en la avenida Reyes Heroles y calle San Rafael, en la colonia San Rafael.

 

Gómez Monge planteó que el paciente Julio Romero Sánchez, de 25 años de edad, se mantiene estable y fue trasladado de la Cruz Roja de Tlalnepantla a la de Polanco.

 

En este último nosocomio también son atendidos Pedro Miros Torres y Martha Elena Molina Carmona, de 43 y 37 años de edad. Su estado de salud es estable.

 

El paciente Eduardo García García, de 35 años, también se reporta estable en el hospital Rubén Leñero, también localizado en el Distrito Federal.

 

Gómez Monge reiteró que el gobierno del estado de México absorberá los gastos de las personas lesionadas y dará apoyo jurídico a las familias para que reciban la indemnización correspondiente por parte de la empresa propietaria de la pipa.

 

Fuente: La Jornada