Saturday, 25 de September de 2021

Martes, 15 Diciembre 2015 10:54

Infierno para las mujeres de ISIS está bajo tierra

Las celdas son sofocantes y el calor del desierto se incrementa al estar bajo tierra en el desierto del norte de Siria


A oscuras, en diminutos calabozos y bajo tierra, así vivían las mujeres yazidíes que fueron capuradas por el Estado Islámico (ISIS). Las escalofriantes imágenes fueron divulgadas por la cadena Sky News.

Las paredes dan muestra del desespero que las mujeres vivieron en el encierro, pues tienen señas de arañazos y se desconoce el paradero de las mismas, pues el lugar se encontró en completo abandono.

Las celdas son sofocantes y el calor del desierto se incrementa al estar bajo tierra en el desierto del norte de Siria.

Las mujeres forman parte de una minoría étnica de Siria, ellas fueron perseguidas y obligadas a comer, beber y dormir en estas pequeñas celdas y en completa oscuridad. La mayoría sufría golpes y violaciones por parte de los terroristas, mientras que otras eran obligadas a casarse con líderes del grupo yihadista.

La esclavitud sexual es una práctica común del Estado Islámico, como lo dejó ver una mujer que logró salir con vida de sus garras.

Una yazidí de 34 años, comprada y violada repetidas veces por un combatiente en la ciudad siria de Al Shadadi, describió cuánto mejor le iba que a la segunda esclava de la casa, una chica de 12 años que fue violada sin parar durante días a pesar de sus abundantes hemorragias.

“Le destruyó el cuerpo. Estaba infectada seriamente. El combatiente venía y me preguntaba una y otra vez ‘¿Por qué huele así de mal?’ Y yo le decía que la chica tenía una infección interna, que tenía que cuidarla”, comentó la mujer. Inmutable, él hacía caso omiso de la agonía de la muchachita y seguía adelante con el ritual de rezar antes y después de violarla.

“Le dije ‘es apenas una chiquilina’”, recordó la mujer. “Y él contestó: ‘No. No es una chiquilina. Es una esclava. Y sabe fornicar perfectamente.’ ’ “Y fornicar con ella le gusta a Dios”, dijo a El Clarín.com.

Otra de las mujeres que ha relatado el horror vivido en las garras de ISIS relató: "Fuimos violadas hasta cinco veces al día", dice Bushra, de 20 años. "Una muchacha fue al baño y se cortó una de las muñecas. Como no murió, se cortó la garganta. Los guardias me buscaron y me dijeron que fuese a identificarla. Dijeron que era mi amiga. No la pude reconocer. Había demasiada sangre en su cara. Los guardias la envolvieron en una sábana y la lanzaron a la basura", sigue el terrorífico relato.

A medida que avanzan por grandes extensiones territoriales de Siria e Irak, los militantes de ISIS arrasan con las religiones minoritarias a las que no pueden someter bajo su califato islámico. Es el caso de los yazidíes, que no son ni musulmanes ni cristianos sino que adoran un ser supremo que se conoce como Yasdan.

Fuente: ElDebate

Last modified on Martes, 15 Diciembre 2015 11:02