Friday, 07 de May de 2021

Martes, 05 Enero 2016 02:52

El Teleférico para de sufrir: tres años y medio después, por fin zarpa

El boom turístico del morenovallismo sufrió desde clausuras del INAH, hasta modificaciones del proyecto inicial. El primer proyecto fue en la Casa del Torno a Los Fuertes, después del Estadio Cuauhtémoc hasta el Centro Expositor, luego la Calzada Zaragoza, y quedó del Centro Expositor a la fuente de Zaragoza.

  • Luis Alberto Cataño R.

El mayor dolor de cabeza del morenovallismo por fin terminó, pues tres años y medio después de anunciarse con bombo y platillo, así como de varios pleitos jurídicos que lo frenaron, el Teleférico de Puebla arrancó operaciones para convertirse en la “cereza del pastel” del turismo en la capital, como lo definió el gobernador Rafael Moreno Valle.

 

El Teleférico inaugurado ayer, sin embargo, es una versión light comparada con el proyecto original que fue frenado por un grupo de activistas y académicos que recurrieron a un amparo a fin de detener las obras que ya habían iniciado desde noviembre del 2012.

 

Tras perder el juicio que duró poco más de un año, el gobierno estatal debió modificar el trayecto original que iba al Centro Histórico por uno de 680 metros en la zona de Los Fuertes y que apenas dura cinco minutos.

 

Ayer, el gobernador Rafael Moreno Valle, acompañado por el titular de la SECTUR, Enrique de la Madrid Cordero y el alcalde Antonio Gali Fayad inauguró el proyecto que sólo recorre poco más de 600 metros en la zona de Los Fuertes, aunque muy diferente de su idea original que estaba proyectada para arrancar en abril del 2013 y cuyo recorrido partía del Centro Expositor, en la zona de los Fuertes, y terminaría en la zona céntrica de la capital sobre el Bulevar 5 de Mayo, en la Casa del Torno, con una extensión de 1.5 kilómetros.

 

El proyecto original: 1.5 kilómetros al Centro Histórico

 

El primer proyecto fue dado a conocer en agosto del 2012, en el cual se explicaba que el Teleférico tendría un trayecto de kilómetro y medio, por lo que conectaría la zona de los Fuertes con el Barrio de San Francisco en el Centro Histórico de la capital sobre el puente que lleva al Centro de Convenciones con las oficinas ubicadas a espaldas del Barrio del Artista.

 

El diseño y operación quedó a cargo de la Secretaría de Transporte (ST), y desde el comienzo de los trabajos se aseguró que el proyecto ejecutivo fue platicado con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y se determinó que no generaría ningún problema a los inmuebles que son patrimonio cultural en la ciudad.

 

Las obras comenzaron a principios de noviembre del 2012 con los trabajos de construcción de las torres en la Casa del Torno y en el Centro Expositor. Se realizaría a través de un Proyecto de Prestación de Servicios (PPS) a cargo de la constructora AyPP, propiedad de la familia Prida Huerta.

 

El proyecto debía quedar listo para el Tianguis Turístico en marzo del 2013, sin embargo, cuando comenzaban las primeras obras, el Comité Defensor del Patrimonio interpuso el primer amparo que ganó desde el 23 de enero del 2013 y detuvo la obra, pues dicho proceso derivó en la intervención del INAH que prohibió continuar las obras en la Casa del Torno, por lo que el 23 de junio puso los sellos de clausura en el Centro Expositor.

 

Primer cambio

 

Ante el descalabro jurídico, el gobierno morenovallista decidió hacer el primer cambio en el recorrido, por lo que en agosto del 2013, AyPP Constructores comenzó con la edificación de la torre de ascenso y descenso en la estación ubicada en la 12 Oriente y 6 Norte (hoy sede de la Policía Turística), no obstante, se desmanteló la estación y antes de terminar el mes, nuevamente las obras se suspendieron por la propia constructora.

 

El proceso legal iniciado en contra del proyecto del teleférico a principios del 2013, retrasó más de un año su construcción y orilló a que el INAH obligara al gobierno morenovallista modificar su ruta, sacándolo de la zona histórica hacía otra sin algún atractivo turístico.

 

También iba a llegar al Cuauhtémoc

 

El 17 de diciembre del 2013, el INAH recomendó a la administración morenovallista cambiar la ruta del teleférico y redireccionarla fuera de la zona del Centro Histórico, por lo que el gobierno morenovallista analizó que el recorrido fuera del Centro Expositor al Estadio Cuauhtémoc. Se presentaron dos rutas, una línea directa hacia el inmueble mundialista y una segunda que corría paralela a la calzada Zaragoza. La propuesta fue aceptada por el gobierno estatal y trataba de poner fin a la controversia para la construcción del Teleférico.

 

Cuarto cambio, el final

 

En mayo del 2014, se presentó una cuarta modificación al recorrido, el cual abarcaría de la Calzada Ignacio Zaragoza junto a la iglesia de Cristo Rey a la Plaza América en la explanada del Centro Expositor en Los Fuertes y con ello se cancelaba el proyecto que iba de Los Fuertes al Estadio Cuauhtémoc.

 

El proyecto, que terminó siendo el definitivo, tendría un recorrido de 500 metros, la tercera parte del que originalmente se había planteado, además de que contaría sólo con dos estaciones, y no tres, como se planteó al inicio.

 

Con la nueva ruta definida, el Gobierno del Estado desechó la idea de construir el Teleférico a través de un PPS y por ello emitió una nueva licitación para la construcción del funicular sin transparentar los gastos que se habían hecho en los dos años previos.

 

Uno de los impedimentos para su atraso, fue a razón de que se hicieron modificaciones a la estructura para evitar accidentes como algunos que se habían registrado en países como China, por lo que hubo un rediseño en los estándares internacionales de seguridad.

 

La empresa Bartholet Maschinenbau AG fue la encargada de proveer la maquinaria para el Teleférico. Esta misma empresa había sido la encargada en la construcción del proyecto en su inicio en 2011.

 

Al proyecto, que estaba primero contemplado en 166 millones, terminó con un costo de 359 millones, sin embargo, el propio Secretario de Infraestructura argumentó que esta cifra final también contemplaba la compra de las góndolas y los nuevos mecanismos para seguridad.

 

También se le sumaron 68 millones para la construcción del Parque Paseo del Periférico ubicado en la Calzada Ignacio Zaragoza y 103 millones que se usaron para mejorar las fachadas y azoteas de las casas aledañas al funicular.

 

El recorrido de 5 minutos

 

El Teleférico actual cuenta con dos góndolas que tienen una capacidad para 36 personas cada una y que se moverán a una velocidad de 3 metros por segundo para hacer un recorrido de 5 minutos de una torre a la otra.

 

Desde el recorrido se puede ver un panorama de la ciudad como las torres de las principales iglesias del Centro Histórico, los rascacielos de la zona de Angelópolis y otros puntos notables como la Torre Banorte en la Avenida Juárez o la Estrella de Puebla. Hacia el lado oriente, se alcanza a percibir el Chiquihuite Stadium y el Distribuidor Vial Zaragoza, así como parte de la construcción del segundo piso de la autopista México-Puebla. Durante todo el recorrido, es posible ver a detalle la Zona de Los Fuertes como el Centro Expositor, la Plaza de Toros El Relicario, El Auditorio de la Reforma y los museos de los Fuertes de Loreto y Guadalupe.

 

También, desde el recorrido es posible observar el mosaico de casas que fue parte del mejoramiento de la zona que abarca 873 casas en una zona de 37 manzanas.

 

Durante el trayecto, un guía turístico va acompañando a los pasajeros para poder responder las preguntas y dudas, así como para actuar en caso de alguna contingencia.

Last modified on Martes, 05 Enero 2016 03:53