Viernes, 15 de Diciembre del 2017
Jueves, 07 Diciembre 2017 03:24

AMLO le saca 2 a 1 a Meade, pero los tecnócratas toman todo

AMLO le saca 2 a 1 a Meade, pero los tecnócratas toman todo Escrito Por :   Arturo Rueda

Las opiniones positivas para López Obrador han tocado su punto máximo en el año y quizá en años: 44 por ciento de los encuestados lo avala, mientras que el 32 por ciento tiene opiniones negativas. Es decir, el tabasqueño trae un +12 de competitividad. Por el contrario, el Dr. Meade tiene 9 por ciento de positivas y 10 por ciento de negativas, resultando un -1 como factor de competitividad


Enrique Peña Nieto ha decidido aplicarle a la militancia tricolor la ley de agua y ajo: a aguantarse y a joderse porque los tecnócratas toman todo. Aprovechando su docilidad y escasa rebeldía, las tres principales posiciones han sido entregadas a personajes vinculados a Luis Videgaray que no sólo carecen de militancia, sino de cualquier tipo de experiencia político-electoral: ni como candidatos a puestos de elección popular, ni como cuadros dirigentes, ni como estrategas electorales.

 

El PRI en 2018 va a tener un solo sabor: Videgaray; Pepe Meade como candidato presidencial; Aurelio Nuño como coordinador de campaña; Enrique Ochoa dirigente nacional y  como cereza del pastel, Mikel Arriola como abanderado a la CDMX. Ningún espacio para los priistas de base, para la militancia que hace el trabajo sucio de recorrer las calles.

 

Habrá que ver si a los priistas primero, a los mexicanos después, les gusta el PRI con sabor a Videgaray. Quizá Peña Nieto calcula que la disciplina que ejerció sobre los grupos es suficiente para mantener la unidad. Quizá cree que la ausencia de berrinches públicos es sinónimo de consenso. Quizá cree que no necesita al priismo tradicional para retener Los Pinos.

 

Una semana después del destape los números están lejos de darle la razón de acuerdo con la encuesta publicada ayer por El Universal/Buendía Laredo. La cargada tricolor y la enorme exposición mediática no impulsaron a Meade, que con sus 16 puntos de intención de voto se coloca en tercer lugar de la carrera. No es, por supuesto, el peor dato en el sondeo levantado del 1 al 4 de diciembre del 2017.

 

La peor es que el PRI tiene mejor rendimiento que el candidato presidencial. Mientras que el 23 por ciento de los encuestados tiene una opinión positiva del PRI, solamente el 16 por ciento aceptaría votar por Meade para presidente. Es decir, de entrada tiene un déficit de 7 puntos. Y peor, es el partido rechazado por 61 por ciento de los entrevistados en el mismo sondeo.

 

Un experto electoral podrá decir que ese déficit se debe al escaso conocimiento de Pepe Meade, pues pese a sus casi 12 años en el primer nivel de la burocracia y al empujón de la cargada mediática tras su destape, solamente es conocido por un 28 por ciento de los encuestados. ¿Si ese es el nivel del dos veces secretario de Hacienda, cuál puede ser la competitividad de Mikel Arriola para hacerlo candidato en CDMX? Es una locura.

 

Las malas noticias se acumulan. Las opiniones positivas para López Obrador han tocado su punto máximo en el año y quizá en años: 44 por ciento de los encuestados lo avala, mientras que el 32 por ciento tiene opiniones negativas. Es decir, el tabasqueño trae un +12 de competitividad. Por el contrario, el Dr. Meade tiene 9 por ciento de positivas y 10 por ciento de negativas, resultando un -1 como factor de competitividad.

 

La esperanza de dividir el Frente PAN-PRD-MC para colocar a Mancera como candidato del Sol Azteca no mejora las cosas. Meade se queda en sus mismos 16 puntos, Anaya cae a 18, pero López Obrador sigue en la franja de los 30 porque el Jefe de Gobierno de CDMX no pasa de 5 puntos.

 

Videgaray y su grupo de tecnócratas se han avorazado a comerse el pastel tricolor y han desplazado al priismo tradicional que se queda ‘milando como el chinito’ —y no hago referencia a Osorio Chong— pero eso no cambia la realidad: López Obrador duplica la intención de voto de Pepe Meade. 31 puntos del tabasqueño contra 16 del tecnócrata. Es la realidad de los números antes del arranque.

 

Considerando que diciembre prácticamente se ha acabado y en enero volverán a prenderse los motores, Meade necesita recortar ventaja al Frente en los tres primeros meses del 2018 para convertirse en el número dos, lo que se ve difícil, y arrancar la campaña como el rival de López Obrador.

 

Si no lo logra, Videgaray y su séquito perderán el control sobre las bases, que migrarán masivamente a Morena dejando con un palmo de narices a Meade, Nuño y Enrique Ochoa. Con su ley de agua y ajo a la militancia tradicional, Peña Nieto está cavando su tumba y la del PRI. No hay movimiento lógico en entregarle todo a la tecnocracia itamita.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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