Monday, 24 de June de 2024


Peña Nieto ajeno al sentido de las formas




Escrito por  Javier Arellano Ramírez
foto autor
Simplemente no tiene defensa.

Ya no es posible argumentar a su favor.

 

Enrique Peña Nieto realiza un viaje en el peor momento de su administración y con esto sólo agudiza el encono y el repudio social a su persona y gestión.

 

El país literalmente arde en llamas.

 

Las protestas ciudadanas toman las avenidas y las plazas de las principales ciudades. Esto jamás se había visto en la historia del México contemporáneo. Tlatelolco sólo era un movimiento en el Distrito Federal, con escasas repercusiones sociales en el interior de la República. Pero lo que hoy estamos presenciando rebasa, desborda lo visto en las últimas décadas. Ciudadanos de todas las edades, niveles socioculturales y estratos económicos salen a las calles en un clamor que va desde el sentido murmullo hasta el grito violento.

 

Apenas ayer lunes 10, en Acapulco un acto de protesta ciudadana desembocó en un acre enfrentamiento, con civiles y policías heridos. El tenor de las protestas lamentablemente se está agudizando. Las primeras marchas fueron completa, eminentemente pacíficas, pero en días recientes se han suscitado hechos violentos que amenazan con extenderse a distintos puntos del país.

 

Los sectores radicales como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) están tomando los hechos de Guerrero como una bandera para sus conocidas encendidas acciones.

 

La hipótesis hasta ahora presentada por la Procuraduría General de la República (PGR), de que no existen pruebas científicas de que los jóvenes hayan sido asesinados sólo vino a exasperar los ánimos sociales.

 

Y en este contexto inédito al presidente de la República se le ocurre salir a un viaje internacional…

 

Peña y su esposa Angélica Rivera aniquilaron la máxima de don Jesús Reyes Heroles: “la forma es fondo”.

 

Está claro que ya perdieron por completo el sentido de las formas.

 

En este momento el viaje a China y Australia se convierte en un grosero desdén a un pueblo en luto, a una nación agraviada y ofendida por la ingobernabilidad de este indiscutible Estado fallido.

 

Si las versiones de la dependencia responsable de la procuración de justicia apuntan a que los 43 estudiantes fueron asesinados, el gobierno de Peña tendría la obligación moral de decretar un luto nacional.

 

Pero nada de eso. Con total ligereza el mandatario sale a un viaje al otro extremo del globo, generando un distanciamiento aún mayor con el pueblo que dice gobernar.

 

Lo mismo puede decirse de la mansión que se publicó el pasado fin de semana. Una residencia de 7 millones de dólares, equivalentes a 86 millones de pesos.

 

Aunque la Presidencia de la República salió a aclarar que la mansión no era de Peña sino de su esposa Angélica Rivera, es otra demostración de que la pareja ya perdió el sentido de las formas.

 

La opulencia de la llamada “Casa Blanca” construida en Las Lomas representa un acto grotesco y grosero ante un país que tiene 6 millones de familias que viven en la pobreza extrema.

 

Las preguntas se hacen obligadas:

 

¿Quién asesora al Presidente Peña Nieto? ¿Cuál es el mensaje que pretenden enviar?

 

En este momento el viaje de Peña no puede calificarse de otra manera que como un acto de insensatez y ligereza.

 

Como siempre estamos a sus órdenes en cupula99@yahoo.com, sin mx.

 

 

 

 

 

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