Thursday, 18 de July de 2019


Geraldine González: confrontada con la clase política




Escrito por  Javier Arellano Ramírez
foto autor
Simplemente no tiene espacio, ni cabida alguna.

Ningún grupo político la apoya.

 

Ninguno.

 

Solo representa el capricho, el deseo, el apetito de su protector Juan Carlos Lastiri Quirós.

 

Pero nada más.

 

El primer informe legislativo de Geraldine González Cervantes fue la clara demostración de lo que siempre hemos dicho: la diputada local por el distrito Tehuacán Sur es una figura inventada, prefabricada, plástica.

 

Su informe ante no más de 200 personas, la mayoría funcionarios menores de delegaciones federales, fue la demostración de que todos los grupos políticos de Tehuacán están en su contra.

 

Y que simplemente no la van a dejar pasar.

 

En la ciudad de Puebla Geraldine González se presenta como una mujer de política; algunos medios aseguran que tiene licenciaturas, maestrías.

 

Nada más alejado de la realidad.

 

La actual diputada solo estudió en el Centro de Capacitación de Televisa el equivalente a una carrera técnica.

 

También se presenta como una lideresa política; otro mito. Todos los grupos políticos de Tehuacán la consideran una adversaria caracterizada por su doble lenguaje y su afición a los golpes por debajo de la mesa.

 

González ganó la diputación local porque iba montada sobre la campaña de Ernestina Fernández Méndez, quien la aceptó de buena manera como parte en su agenda, en sus recorridos, actos y encuentros electorales.

 

El resultado electoral favoreció a Ernestina y como un efecto colateral, adjunto, anexo, Geraldine obtuvo el triunfo.

 

Pero a las pocas semanas ya externaba acres comentarios contra la alcaldesa electa.

 

Y ese ha sido el rasgo característico, sintomático de Geraldine: una capacidad inigualable para generar enemigos políticos. Su hábito incontenible de proferir maledicencias sin necesidad, ni sentido, le ha generado incontables enemistades.

 

Primero vinieron los comentarios despectivos sobre la persona de Ernestina Fernández Méndez y su esposo Álvaro Alatriste Hidalgo.

 

Más tarde las detracciones fueron contra la Diputada Federal María del Carmen García de la Cadena, más adelante contra su compañero de legislatura el también tehuacanero Sergio Gómez Ollivier.

 

Son públicos los desencuentros que Geraldine sostiene con Juan Carlos Natale, a quien en los pasillos le dice una cosa, pero en la tribuna sostiene otra.

 

Ante esto la pregunta es inevitable: ¿con quién se lleva Geraldine?

 

Por supuesto con su protector Juan Carlos Lastiri. Y nada más.

 

En este contexto la diputada González Cervantes realizó su primer informe legislativo y como un anticipo de lo que será la próxima jornada electoral la clase política, en pleno, le dio la espalda.

 

No asistió ninguna figura, ningún representante sindical, ninguna agrupación vecinal. Sólo funcionarios menores.

 

El fallido informe fue también representativo del fracaso social. Las figuras sociales también le dieron la espalda a Geraldine; aquellas que en otro momento fueron sus amistades hoy comenzaron a retirarse.

 

Y es que para la moral provinciana de Tehuacán esa peculiar “amistad” de Geraldine con Juan Carlos Lastiri es por demás escandalosa.

 

Ayer miércoles 11 el columnista Rodolfo Ruiz señalaba que en Teziutlán opera una estrategia morenovallista para desacreditar, desprestigiar a la candidata del PRI Nancy de la Sierra Arámburo.

 

En Tehuacán no habrá campañas negras de ese tipo. Geraldine sola se desprestigió a sí misma.

 

 

 

 

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