Monday, 19 de August de 2019


“El jefecito del Bajío”: la clave de la victoria de México contra Camerún




Escrito por  Gerardo Ruiz
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Siempre he pensado que la posición más importante en el futbol (y más en el moderno) es el medio de contención. Para los conocedores, las defensas ganan títulos y los delanteros son las estrellas que se roban los reflectores. Por eso, me resigno a la idea de ver cada vez peor a Xavi Hernández; pensar que aquel genio que encontraba espacios donde nadie, ya sólo es una leyenda y que habrá un antes y un después de su retiro cercano.

Del mediocampo que diseñó Miguel Herrera meses atrás para iniciar el viernes contra Camerún, no llegó ninguno. Juan Carlos Medina y Luis Montes fueron de las caídas previas a la justa mundial, y a Carlos “El Guillit” Peña no le alcanzaron las piernas ni la actitud para ser considerado en el 11 titular. Sin embargo, “El Piojo” logró rehacer su zona media, recuperó al Andrés Guardado del 2006 que maravilló en Alemania y centró su primera opción de pase y la creación de juego en la joya mexicana, Héctor Miguel Herrera.

 

 

Guardado recorrió la banda como el extremo que la rompió en la segunda división de España con el Deportivo La Coruña y Héctor Herrera pisó la pelota y puso pases como su mayor ídolo, Juan Román Riquelme. Pero fue un jugador la pieza clave del triunfo mexicano, que como buen obrero, pasó desapercibido, pero brilló en la oscuridad. Destruyó cada llegada de Camerún y jugó a un toque como veterano: Juan José “El Gallito” Vázquez.

 

 

Apenas tiene 26 años y en el 2011 estuvo a punto de “irse de mojado” a Estados Unidos, su juego rayó en la perfección inentendible para un debutante mundialista. Heredero del toque de Benjamín Galindo y la recuperación de Gerardo Torrado, su niñez se escribió entre las canchas de polvo y una pelota desgajada en los potreros de Roque en Celaya. Para sobrevivir era jornalero y chalán de albañil. “El Gallito” Vázquez deslumbró a la prensa internacional en el medio campo mexicano con su juego sencillo y sin lujos.

 

 

“El Gallito” recuperó una cantidad descomunal de balones, jugando a las espaldas de Eto’o, Enoh y M’Bia; el contención de México fue el soporte del equipo, recuperaba y descargaba en seguida con Giovani dos Santos o con Héctor Herrera. “El jefecito del Bajío” fue guiado a sus espaldas por el capitán Rafael Márquez, y se convirtió en una aspiradora en la mitad del terreno, paraba y tocaba como un jugador top de Europa.

 

 

La prensa brasileña y del resto del planeta aún lo ubica como el enano de México que porta los grandes audífonos blancos cada vez que baja del autobús. Ese, el número 23 que los analistas cariocas indican que es de los inamovibles de Herrera. Él mismo, que al final de Brasil 2014 seguramente cambiará el Nou Campo por algún estadio del viejo continente.

 

 

Lo que se juega esta tarde el equipo de Herrera no es poca cosa, no sólo enfrentará a toda una afición que exige la sexta estrella en la playera del “Scratch do Ouro”. En caso de ganar evitaría a Holanda y pondría los nervios de punta a Brasil y a todos los equipos participantes. Si bien la Selección Mexicana con una derrota no está eliminada, hoy es el termómetro para conocer sus alcances en el Mundial. Con lo exhibido por las dos selecciones en su primer partido, el encuentro será más cerrado de lo que muchos imaginamos antes del torneo.

 

 

Equipo que gana, repite. Miguel Herrera mandará contra Brasil al mismo 11 improvisado que descubrió tres semanas antes del Mundial. Croacia le enseñó a la escuadra mexicana el camino para derrotar a La Canarinha. Toquesrápidos desde abajo para eliminar la presión de los delanteros y velocidad por las bandas. La ventaja de jugar con línea de cinco defensas, es que si México pierde el balón con Paul Aguilar y Miguel Layún volcados al frente, la zona baja se encuentra con tres jugadores para solventar los ataques (“Maza”, Márquez y Moreno) y con “El Gallito” Vázquez convertido en otro central o lateral, según sea el caso.

 

 

El Tri no tendrá tanto tiempo la pelota como contra Camerún, disputará al tú por tú la posesión con Brasil y tendrá que aprovechar cada una de las oportunidades que se generen en los pies de Dos Santos y de un Oribe Peralta, quien se encontró con el gol en el momento preciso. Pero en lo personal creo que este Brasil es el peor que he visto en los últimos años, un equipo que parece más italiano que sudamericano y que su interminable fábrica de estrellas sólo le alcanzó para producir a un crack en el que gravita todo su juego. México puede vencer al anfitrión y mandarlo al segundo lugar de grupo.

 

 

Sin duda de los seis mundiales que he visto, el de Brasil es el torneo que mejor futbol nos ha regalado en su primera jornada. Alemania y Holanda dan miedo en el arranque. Italia, Francia y Suiza son los que lucen más afinados. Brasil, Argentina e Inglaterra se perfilan para llegar no más allá de los cuartos. Lo de España, Uruguay y Portugal fueron sorpresas, pero predecibles luego de ver el estado en el que llegan sus estrellas. Y de la Concacaf, pues la tan malita zona no resultó ser tan mala, tres de sus cuatro equipo participantes ganaron y es la mejor confederación en productividad. A esperar la segunda jordana y que la magia del deporte más bello del mundo nos siga enloqueciendo.

 

 

 

 

 

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