Wednesday, 11 de December de 2019


La peor versión de Messi va por la Copa del Mundo (el verdadero Milagro de Berna)




Escrito por  Gerardo Ruiz
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Camina, flota en medio campo, se esconde detrás de los medios y se aísla en la banda derecha para que la pelota no le llegue, entrega regates a cuenta gotas y ni siquiera hace labor en defensa. No tiene peso en el juego. De bajar más allá de su medio campo ni hablamos y de marcar en táctica fija en área propia, imposible. Al 10 argentino se le vio por última vez marcando goles contra Argelia y Nigeria en la fase de grupos, empezó la fase decisiva y el nacido en Rosario se esfumó del Mundial. La peor versión de Lionel Messi puede ganar la Copa del Mundo, poner fin a las comparaciones y así escribir su propia historia con la albiceleste.

La selección alemana luce imponente, una maquinaría que no sólo camina sino aplasta. Desde el inicio del campeonato inició goleando, se mostró serio y compacto. El equipo de Joachim Löw es el único que se aferró a la tenencia de la pelota como su estandarte principal durante el torneo. Los dueños del verdadero tiki taka, herencia de Pep Guardiola, en Brasil 2014. Y por si fuera poco anotan siempre, si un partido no aparece Miroslav Klose, tienen a Thomas Müller, y si estos dos fallan aparece Mesut Ozil, Toni Kross o Sami Khedira, hasta el central Mats Hummels impone condiciones en el área chica. La escuadra de Argentina va por el verdadero milagro de Berna.

 

 

“La Pulga” se nota incómodo cada vez que salta al terreno de juego, la carga que lleva en los hombros lo hace cada vez más irreconocible en los estadios de Brasil. De aquel fenómeno que maravilló al futbol mundial en los escenarios más competitivos de Europa y que destrozó todos los récords queda cada vez menos. Las piernas, dicen, ya no le dan o tal vez el crack argentino ya no quiere que le den. En la fase de grupos dio destellos de su nivel, cuatro goles y asistencias, pero en cuanto aparecieron las lesiones de Ángel Di Maria y Sergio Agüero, la responsabilidad total volvió a caer en Lio y sus fantasmas aparecieron una vez más. Mientras Messi despareció, la defensa argentina se hizo imbatible y surgió un nuevo líder incansable: Javier Alejandro Mascherano.

 

 

Sólo Alemania con ocho partidos y Brasil con siete, superan al equipo argentino en finales jugadas. Cada cuatro mundiales los albicelestes disputan el título de la mejor selección del mundo. Sin contar el Mundial de México 86, en el que encontraron el mejor juego de Diego Maradona, el camino de Argentina a la Copa del Mundo es el mismo, incluso el disputado en casa en el 78: una clasificación gris, ronda de eliminación sufrida y finales al límite. Pero en sus dos campeonatos contaron con dos fuera de serie (Kempes y Maradona) que lograron poner a los Gauchos en lo más alto del balompié internacional. Esta es la oportunidad de Lionel Messi para consagrarse.

 

 

El quinto episodio entre Argentina y Alemania depara uno de los mejores mano a mano de la historia de los mundiales: el eterno Mascherano contra el incansable Khedira.El argentino es el verdadero líder del vestidor albiceleste, un tipo que pide el balón y reparte juego desde su propio campo y que tiene las cualidades de un defensa de época. Lo mismo se barre, que dispara de lejos o alienta a sus compañeros. El alemán es el ejemplo del mediocampista moderno: si Die Mannschaft está en defensa, Sami es quien despeja el balón; si se construye el juego en medio campo, el del Real Madrid da el primer pase de salida, si la selección teutona ataca, el contención pide el balón para definir. Lo más parecido a una guerra civil será protagonizado por Khedira y Mascherano.

 

 

Argentina llega como la víctima al partido del domingo en el mítico Maracaná, no por lo mostrado por Alemania en la semifinal contra Brasil sino por la falta de protagonismo de Messi. Si a un equipo el futbol le debe justicia es al Alemán, desde 2006 ha sido la única selección en preocuparse por el balón y el jogo bonito, además de España. Pero un partido en el que Lionel recobre la memoria será suficiente para que el rosarino suba a lo más alto del estadio de Río de Janeiro para alzar la copa de manos de Joseph Blatter y consagrarse de una vez como el mejor jugador de la historia del futbol.

 

 

La peor versión de Messi busca el Milagro de Berna en Brasil.Su silla a lado de Pelé, Maradona y Zidane sigue reservado para “La Pulga”. Es ahora o nunca para el 10 argentino.

 

 

 

 

 

 

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