Thursday, 25 de April de 2019


Un buen precedente para nosotros, uno malo para ellos




Escrito por  Jesús Ramos
foto autor
La caída de Ángel Aguirre es una mala señal para los gobernadores, todos. Después de Guerrero ningún mandatario estatal podrá dormir tranquilo de ahora en adelante. ¿Por qué? Porque, a reserva de que los lectores consientan alguna excepción, lo que menos tienen tranquila es la conciencia. Y la conciencia de un gobernador, de nuestros tiempos, indiscutiblemente que está ligada a la corrupción, al robo y a los agravios al pueblo.

Decir que el exceso de facultades de un mandatario es contranatural o privativo de uno en particular es una falacia. Hablemos en serio. La mayoría se excede si no en una en otra cosa. Arremeten duro contra los gobernados. No se tientan el corazón, ni para arañar el cajón de los dineros ni para apagar los fuegos que el pueblo enciende. Nadie por encima de la ley, excepto ellos; a decir de José Alfredo Jiménez, ¡Y su palabra es la ley!

 

 

Charlemos como amigos. La caída de Ángel Aguirre, según como se mire, sienta un mal precedente para ellos y uno bueno para nosotros, porque los grupos sociales, los estudiantes, los maestros, las universidades, los organismos empresariales, la prensa y lo más interesante, personas de a pie como usted y yo, ya observamos que la presión social hoy en día sí fue capaz de tumbar a un gobernador.

 

 

Analicemos con seriedad. ¿Qué tiene de distinto Guerrero de Puebla o Sinaloa de Tamaulipas? ¿En qué se diferencia Veracruz de Tabasco o Chihuahua de Morelos? En nada. Los mandatarios de uno u otro estado podrán declarar a los medios de comunicación que los asuntos en sus geografías no se parecen en nada a la pobre entidad guerrerense, que son distintos y que la manga del muerto. Falso. México tiene enfermedades que no exceptúan a ningún estado. Transarse el dinero, ser prepotentes, arbitrarios, consentir a los grupos delictivos e incentivar actos de corrupción, son temas de moda.

 

 

¿Cuántos gobernantes más merecen la suerte de Ángel Aguirre? ¿Nomás los del PRD o también los del PAN y PRI? Peores que éste señor los hay en varios estados de la república. ¿O me equivoco? Y la mayoría se sentían intocables, hasta hace algunos días. Por supuesto que deben sufrir insomnios y pesadillas, ¿y qué me dicen de aquellos que tienen cuentas pendientes con la sociedad?

 

 

El horno no está para bollos. No. Ayer leía que la gente ya sabe cómo se las gastan los partidos de izquierda como el PRD que llevó a Ángel Aguirre al gobierno estatal. Que nadie se engañe, así se las gastan todos. ¿O será acaso que los del PAN son más lindos para gobernar? De ninguna manera. Somos nosotros los que tenemos el juicio certero de si el gobernante en turno en verdad merece seguirnos gobernando o ya va siendo hora de ajustarle las cuentas como se las ajustaron en Guerrero a este señor.

 

 

 

 

Valora este artículo
(3 votos)
comments powered by Disqus