Tuesday, 07 de July de 2020

Martes, 28 Julio 2015 02:34

La CNC, primera en responder al llamado presidencial




Written by  Gabriel Sánchez Andraca

Ha sido la Confederación Nacional Campesina,por voz de su dirigente nacional, la primera organización priista, en responder al llamado del presidente Enrique Peña Nieto, de transformar al PRI para que enfrente los nuevos tiempos que corren en este país.


Las organizaciones que fueron pilares del priismo durante décadas: la CNC, las centrales obreras CTM, FROC-CROC y CROM, y la CNOP, que agrupa a la clase media popular, fueron casi desmanteladas por el régimen neoliberal de Carlos Salinas de Gortari y actualmente sólo son una sombra de lo que fueron.

 

La debacle del priismo coincide con el desmantelamiento de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares y con el debilitamiento de las centrales obreras, y de la organización campesina tradicional.

 

La convocatoria del Presidente a sus correligionarios, de mantener la unidad para lograr la transformación del partido Revolucionario Institucional e impulsar el desarrollo del país, puede alentar, como parece que ya ocurrió con la CNC, a las agrupaciones sectoriales sin las que la alineación surgida de la Revolución de 1910, parece no tener rumbo.

 

Y es que los llamados sectores del priismo, le daban su razón de ser: eran organizaciones comprometidas con el desarrollo social de los sectores productivos: campesino, obrero y popular.

 

Al pretender, en tiempos del salinismo, hacer del PRI un partido “de ciudadanos” y no de sectores, se inició su proceso de destrucción.

 

Los campesinos, los obreros y las gentes de la clase media popular (maestros, profesionistas, empleados, burócratas, etc.) también son ciudadanos agrupados en organizaciones que velan por sus intereses de acuerdo al papel que desarrollan en la sociedad.

 

El salinismo golpeó más a la CNOP, donde radicaba la mayor fuerza del PRI y casi la extingue. Salieron de esa organización los maestros, los burócratas, los profesionistas universitarios organizados, los pequeños y medianos empresarios, en fin, todas las agrupaciones consideradas como clase media.

 

Líderes obreros como Fidel Velázquez, Blas Chumacero, Antonio J. Hernández, Manuel Rivera y muchos más, hicieron resistencia y sus organizaciones se mantienen con una fuerza menguada. Igual ocurrió con la CNC, organización campesina que siempre había sido mal atendida por los gobiernos revolucionarios, que aprovecharon para su beneficio los apoyos que destinaba el Estado Mexicano al sector rural.

 

Actualmente el PRI, ni es de ciudadanos, como pretendía Salinas, ni de sectores, como lo fue siempre.

 

La dirigencia nacional de la CNC, hizo un llamado ayer a los jóvenes campesinos, para participar en política, para impulsar la unidad y el fortalecimiento del sector agrario de México y sacar al campo mexicano de su postración ancestral.

 

Ofrece que su central no obstaculizará su participación. Por el contrario, la alentará pues es necesario que las nuevas generaciones del medio rural se preparen para hacer de la agricultura y ganadería un sector productivo eficaz, eficiente, que contribuya con fuerza a sacar a millones de mexicanos de la pobreza, de la desnutrición, de la ignorancia y de todos los males que conlleva el atraso y la desigualdad social.

 

Los izquierdistas, acelerados por lo general,cuando le quieren dar al violín, le dan al violón. Es el caso de los maestros de la CNTE de Oaxaca, que en su afán de establecer un gobierno popular, dicen ellos claro, democrático y con gran compromiso social, logran con sus equivocadas estrategias de lucha que obedecen a intereses particulares de sus líderes, todo lo contrario de lo que dicen que se proponen.

 

Oaxaca, como la mayor parte de los estados del sur, Guerrero, Chiapas, Tabasco, etc., tienen una población liberal donde la educación pública es la que ha prevalecido desde siempre.

 

En esas entidades se respeta a los clérigos católicos comprometidos con los pobres y se rechaza a los que tienen ideología conservadora o retrograda.

 

Pues la “lucha” de los mentores de la CNTE oaxaqueña, para lograr una educación democrática y popular, los llevó en el 2006 a realizar un paro de actividades que duró seis largos meses.

 

Los paros, los plantones, las manifestaciones y todo lo que eso conlleva en perjuicio de las actividades económicas como el comercio, la industria, los servicios, etc. está provocando además de atraso en la educación de niños y jóvenes, el menoscabo de la economía de un estado que está considerado como entre los tres más pobres del país.

 

Pero lo peor es que están logrando lo contrario de lo que dicen haberse propuesto. En vez de fortalecer a la educación pública, la han debilitado.

 

Del 2006 a la fecha, la matrícula en los colegios privados del nivel básico se ha incrementado en un 44.3 por ciento y el número de nuevas escuelas privadas, ha crecido en un 57.7 por ciento.

 

La matrícula en escuelas públicas ha disminuido el 7.35 por ciento y el número de escuelas públicas del 2006 al 2014 al que corresponden estos datos, ha aumentado en sólo un 5,70 por ciento, según cifras de un reportaje de Teresa Moreno publicado ayer en el diario24 Horas.

 

Eso nos recuerda que la lucha por la Reforma Universitaria en Puebla, la de 1961, que terminó en 1972, dio como resultado el surgimiento de más de cien universidades privadas en la entidad.

 

 

 

 

 

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