Sunday, 16 de February de 2020

Jueves, 22 Octubre 2015 02:41

No descuidar la política social




Written by  Gabriel Sánchez Andraca

Son varios los problemas de linchamiento que se han registrado en Puebla en las últimas semanas.


Eso obliga a las autoridades a fortalecer los cuerpos de seguridad y a coordinar en forma permanente su acción, pero hay que atacar el problema de fondo, que es social, si de veras se quiere resolver esta problemática, que no es nueva, pero que tiende a agravarse.

 

Los casos surgidos recientemente en Altepexi, en Chietla, en Ajalpan y en La Resurrección, son un claro indicio de que hay descontento social entre las clases populares, tal vez por diversas razones, pero insistimos en que la principal es la económica.

 

Todas las revoluciones, las guerras, las manifestaciones de descontento, tienen en el fondo, decía un maestro poblano ya fallecido, una razón económica.

 

Contribuye a agravar las cosas la pérdida de valores, la incultura, la falta de educación cívica.

 

Urge que las autoridades municipales y estatales de las zonas tradicionalmente conflictivas, se coordinen para iniciar acciones tendientes a erradicar el problema de la violencia individual y colectiva.

 

Las acciones policiacas permitirán frenarlo en primera instancia, pero lo importante es su erradicación total, lo que sólo se logrará con educación, cultura y trabajo remunerado para las grandes mayorías.

 

Es increíble que a medio siglo del linchamiento de trabajadores universitarios en San Miguel Canoa, del municipio capital del estado, todavía se den estos casos en una población tan cercana a Canoa, como La Resurrección.

 

No es fácil aceptar que sigan existiendo conflictos de este tipo en Ajalpan, población importante de la zona de Tehuacán, que es cabecera municipal y de un distrito electoral federal, después de 30 años de que se tuvo que sustituir al ayuntamiento de ese entonces, por una junta de gobierno al frente de la cual estuvo el profesor Franklin Guevara, un experto agente de Gobernación del estado, ya fallecido, que logró pacificar los ánimos de los habitantes y hasta lograr su cooperación para mejorar al pueblo, después de que casi linchan a su presidente municipal.

 

Cuautlancingo, en la región de Cholula, Altepexi, en la zona de Tehuacán y Chietla, en la región de la Mixteca, los casos más recientes, deben tener un tratamiento policiaco, legal, pero sobre todo social.

 

En nuestro país, desde que se inició la “guerra calderonista contra el crimen organizado”, se dio un proceso de descomposición del tejido social. Recomponerlo será sumamente difícil, pero no imposible y hay que iniciar ese trabajo desde ahora.

 

Los poblanos parecían estar orgullosos de que su ciudad capital estuviera entre las más seguras del país. Ahora muchos dicen sentirse avergonzados por lo ocurrido en Ajalpan y en otros puntos de la geografía poblana, donde parece haber una descomposición social grave, que se extiende por varias regiones, principalmente las que limitan con los estados de Veracruz, Guerrero, Morelos y Oaxaca.

 

Una amiga de Tehuacán nos comenta que en esa ciudad siguen ocurriendo delitos graves como secuestros y asesinatos. Y nos insistió en las amenazas que habitantes de colonias de la ciudad, barrios y pueblos cercanos, lanzan mediante mantas con leyendas de “Vecino Vigilante. Si cometes un delito aquí, te las vas a ver con todos”. Tal pareciera que las leyes, las autoridades judiciales y los cuerpos de seguridad, hubieran dejado de existir.

 

Este es un problema social, que debe atenderse cuanto antes. No debe politizarse pues eso lo agravaría.

 

Mientras el PRI no decida quién será su abanderado para la elección de gobernador en junio próximo, todos los aspirantes de ese partido tienen posibilidades.

 

Y parece que así lo han entendido y están trabajando en consecuencia: Enrique Doger realiza recorridos por varias de las poblaciones más importantes para divulgar su proyecto; lo mismo hace Alberto Jiménez Merino, delegado de la Sagarpa y Juan Manuel Vega Rayet, delegado de la Sedesol.

 

La senadora Blanca Alcalá, está muy activa en el Senado: acaba de poner en marcha una exposición de filatelia, en la Ciudad de México; estuvo en una conferencia aquí en Puebla en la Escuela Libre de Derecho y también desde el Senado, participó en el análisis de la propuesta fiscal, a través del Foro “Paquete Económico 2016, análisis de la nueva realidad fiscal”.

 

Jesús Morales Flores, no está descartado, como algunos piensan, nos dijo, un partidario suyo. El sabe que su gente está activa y el mismo recorre discretamente el estado para visitar a sus correligionarios priistas en busca de su apoyo. Chucho Morales, como es conocido entre la tropa, tiene una carrera política muy completa y ha sido al margen de la de su hermano Melquiades, que fue gobernador.

 

Alejandro Armenta trabaja en lo suyo, es diputado federal por el distrito de Tepeaca, sin buscar afanosamente la candidatura, pero pendiente de lo que pasa en su partido en ese aspecto y Javier López Zavala, sigue visitando las regiones de la entidad, sobre todo donde cuenta con una fuerte estructura.

 

Ayer cumplió 95 años de edad, el periodista poblano, Eladio Alvarado, en muy buenas condiciones físicas. Lleva 70 años dedicado al periodismo y al fotoperiodismo y como un homenaje a su larga trayectoria, fue inaugurada en la Fototeca “Juan C. Méndez”, en la 7 oriente 15, Centro Histórico, una interesante memoria gráfica de su autoría.

 

Organizada por la Secretaría de Cultura del Estado, se exhibe una interesante colección de fotos que don Eladio tomó en la Puebla de los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado.

 

La entrada es gratis, así que puede visitarla en los próximos días y deleitarse viendo a la ciudad de Puebla, cómo era al finalizar la primera mitad del siglo XX, cómo se vestían sus habitantes, cómo eran los coches que circulaban por sus calles, etc. Eran los tiempos de la Segunda Guerra Mundial y los primeros de la Posguerra.

 

 

 

 

 

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