Wednesday, 24 de July de 2019


Tony Gali y la arquitectura mexicana




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Aún en las graves crisis por las que México ha atravesado, el arte nacional es un manantial inagotable.

En medio del México posrevolucionario, en los caóticos sexenios de Díaz Ordaz, Echeverría, López Portillo, en los convulsos y traumáticos periodos de Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo la creación mexicana no se detuvo.

 

 

Escritores, pintores, músicos buscaron un recoveco, una fisura para entrar al mundo de la posteridad. Por supuesto la arquitectura no puede ser omitida.

 

 

Jóvenes mexicanos comenzaron a construir una escuela propia, a crear una identidad arquitectónica que pronto obtuvo reconocimiento internacional, incluso antes que en su propio país.

 

 

Aquellos jóvenes con el paso del tiempo se convirtieron en unos gigantes.

 

 

Luis Barragán cuyas obras son consideradas “Patrimonio de la Humanidad”, Juan O´Gorman aunque reconocido como pintor y muralista era fundamentalmente arquitecto y realizó obras de genial identidad, el gran Mario Pani constructor de la Ciudad Universitaria, Abraham Zabludosvky creador del edificio majestuoso del Colegio de México, el gigante Pedro Ramírez Vázquez el más prolífico de los arquitectos mexicanos, Teodoro González de León el hombre que llevó a la arquitectura mexicana a la vanguardia.

 

 

Es un breve listado de la imponente y espléndida arquitectura nacional. Un baluarte de trascendencia universal.

 

 

¿A qué viene esta introducción artística en medio de la contienda electoral más atropellada y sórdida que se haya visto en Puebla?

 

 

Esto viene a cuenta, porque en medio de esta mezquina vorágine electoral conviene revisar cuál es el legado de Tony Gali Fayad luego de su paso por la Secretaría de Infraestructura.

 

 

Para escribir esta columna platique con algunos reconocidos arquitectos poblanos, solicitando su asesoría y preguntando: ¿en qué estilo o corriente arquitectónica se inscribe el edifico del CIS?

 

 

El pomposamente llamado “Centro Integral de Servicios”.

 

 

Los profesionales, cuyos nombres me pidieron omitir para evitar las secuelas de rigor, me aseguran que el edificio del CIS no se inscribe en escuela alguna y que incluso ignora tajantemente los legados de la arquitectura mexicana.

 

 

Uno de ellos afirma: “El CIS es sólo una caja de zapatos, la proporción es la misma”.

 

 

Es obvio que como economista e internacionalista y con una toda una vida dentro de áreas administrativas Tony Gali ignora la majestuosidad y la trascendencia de la arquitectura mexicana.

 

 

Pero para eso están los asesores. Y para eso están las partidas estratosféricas que dicen destinar a esos asesores.

 

 

Por lo menos eso dicen.

 

 

Desde el punto de vista de la administración pública el CIS es una babel, en la que los poblanos se quejan de una atroz burocracia, del tortuguismo, la mala atención, pero sobre todo de los cobros excesivos en todos los servicios.

 

 

Y desde una perspectiva arquitectónica el CIS es un edificio tan imponente como carente de identidad, un desplante autoritario y centralista, sin vínculo con Puebla, ni con los poblanos.

 

 

Es una mole de acero y concreto que ambiciona con pasar a la posteridad, pero en esencia no dice, ni transmite nada, más que una dilapidación y un derroche grotescos.

 

 

¿Ese es el legado Tony Gali?

 

 

¿Demoler la Casa del Torno y construir evocaciones al jenga?

 

 

Gali no pasará a la historia como un conocedor de la arquitectura, pero si como uno de los grandes benefactores de misteriosas empresas como “Asfaltos, Proyectos e Ingeniería de Puebla SA de CV”.

 

 

¿O no Tony?

 

 

La ley de Herodeso Cirilo Salas en Zapotitlán

 

 

En 1999 el realizador Luis Estrada abarrotó las salas de cine con la película “La Ley de Herodes” la gran parodia de la política en el México posrevolucionario.

 

“Juan Vargas” un personaje gris e insulso se convierte en el arrebatado cacique de “San Pedro de los Saguaros”.

 

 

El genial y “provocador” (como él mismo se define) Luis Estrada recorrió varios estados buscando la población en la que habría de filmarse la película.

 

 

Estuvo en las locaciones tradicionales de Durango y Zacatecas, pero finalmente alguien le habló de los paisajes desérticos de Zapotitlán Salinas, Puebla.

 

 

En cuanto vio los cerros llenos de cactus Estrada no lo dudó. “La ley de Herodes” se filmaría ahí.

 

 

Los pobladores de Zapotitlán fueron invitados a sumarse como extras en muchas de las escenas.

 

 

Estrada no se equivocaba.

 

 

Los escenarios semidesérticos, llenos de cactáceas centenarias, rodeando a un pueblo brutalmente marginado llamado Zapotitlán Salinas eran la locación ideal para retratar el rupestre ejercicio de la caciquil política mexicana.

 

 

La película refleja el México de 1949. Pero en nada ha cambiado al 2013.

 

 

Dejando la esfera cinematográfica, en la realidad cotidiana Zapotitlán Salinas sigue padeciendo despiadados cacicazgos.

 

 

El más reciente lo encabeza el polémico y controvertido maestro Cirilo Salas Hernández hijo preclaro de Elba Esther Gordillo.

 

 

Cirilo nació en Zapotitlán Salinas, en el seno de una modesta familia que con grandes esfuerzos logró enviarlo a una escuela normalista.

 

 

Gracias al manto protector de Elba Esther Gordillo aquel humilde niño que descalzo recorría los cerros juntando cactáceas, se convirtió en el adulto que para festejar su cumpleaños número 50 reunió a 3 mil comensales en el Salón Country, mismos que degustaron de postre un pastel de moka de cinco metros de largo y dos de ancho.

 

 

Una fiesta fastuosa para un maestro normalista.

 

 

El exceso y la burda opulencia a imagen y semejanza de su “maestra”.

 

 

Luego de la detención de Gordillo, sus hijos putativos, entre ellos Cirilo Salas se siguen conduciendo bajo la misma escuela. Desplantes caciquiles como el que pretende ejercer en su natal Zapotitlán Salinas.

 

 

Cirilo quiere que su familia los Rivera Salas sean los amos y dueños del municipio, que de su estirpe salgan candidatos a presidentes municipales y a regidores.

 

 

En este momento quiere que Erick López Barragán sea el único candidato.

 

 

Y para ello no repara en gastos.

 

 

Hace unos días le habló a uno de los aspirantes a edil y le dijo: “Mira yo soy amigo del gobernador, te lo voy a pedir por las buenas… quiero que te bajes de la candidatura…. te lo estoy pidiendo por las buenas… no hay problema por el dinero, dime cuanto te has gastado y te apoyo… pero quiero que te bajes de la candidatura… No quiero tener que hablarle a mi amigo el gobernador”.

 

 

Esa es la actitud de Cirilo amenazando a los aspirantes de un pequeño municipio llamado Zapotitlán Salinas con hacer una llamada al gobernador Moreno Valle.

 

 

Es una fiel copia de “Juan Vargas”, quien de la nada logró convertirse en un cacique.

 

 

Qué pena.

 

 

¡Salud Cirilo!

 

 

 

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