Tuesday, 11 de May de 2021


Moreno Valle catapultado




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Será este martes cuando Rafael Moreno Valle sea catapultado a la presidencia de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).

Al margen del papel medular que tendrá como operador del peñismo en el tema de la Reforma Energética, el ejecutivo poblano asume el rol toral, fundamental de gran interlocutor del panismo.

 

 

El huésped de Casa Puebla mantiene un magnífico equilibrio en su relación con los dos frentes del albiazul nacional.

 

 

Por una parte es afín al bloque de Felipe Calderón y su cofradía: Javier Lozano Alarcón, Ernesto Cordero Arroyo, Mariana Gómez del Campo, Juan Molinar Horcasitas, Max Cortázar, pero al mismo tiempo supo mantener en la bolsa del saco la confianza y las deferencias de Gustavo Madero.

 

 

Su presencia como líder de la Conago estriba precisamente en ese equilibrio. Cuando el panismo requirió a un interlocutor con Los Pinos el consenso fue absoluto.

 

 

Es el único gobernador que puede representar a los dos grupos azules porque con ninguno tiene roces, ni fisuras.

 

 

Al contrario. En la peor fractura del panismo nacional Moreno Valle ha guardado un equilibrio soberbio que le permite tener línea abierta y permanente con los dos frentes.

 

 

Por esta cualidad Rafael fue ungido en un gran acuerdo cupular.

 

 

Sin duda seguirá manteniendo este equilibrio en su papel como representante de los gobernadores.

 

 

Blanca, la cacique y los convidados de piedra

 

 

Los hechos hablan por sí solos.

 

 

Vaya por si acaso alguna duda quedaba.

 

 

Al PRI de César Camacho Quiroz le importa poco (o nada) lo que suceda con su instituto en la entidad.

 

 

En el edificio de Insurgentes norte en la ciudad de México no existe intención alguna de reanimar al cadáver que se llama PRI poblano.

 

 

El tufo putrefacto que despide lo perciben todos, pero aun así en el CEN nadie mueve un dedo.

 

 

Luego de la catástrofe del domingo 7 de julio la reacción esperada era la pronta, inmediata reestructuración del PRI poblano.

 

 

El mismo lunes 8 de julio se debieron girar las instrucciones para convocar al Consejo Político Estatal a una asamblea extraordinaria, ahí analizar las causas de la catástrofe y publicar la convocatoria que eligiera a una nueva dirigencia.

 

 

La semana siguiente a la debacle la señora Ivonne Ortega y César Camacho Quiroz debieron requerir al priismo en un gran llamado para no caer en la inacción y la pasividad.

 

 

Los multiseñalados Pablo Fernández del Campo y Fernando Moreno Peña tuvieron que presentar su renuncia en los días siguientes a la devastación.

 

 

Se tenía que hacer una gran asamblea en el Centro de Convenciones para decir: “Aquí estamos, reconocemos la derrota, pero seguimos de pie”.

 

 

Pero nada, nada de eso ocurrió.

 

 

En contrario sensuse sigue permitiendo que la Senadora Blanca Alcalá Ruíz sea el pivote, el epicentro, el referente obligado del priísmo local.

 

 

Es inconcebible que sea ella y solo ella quien decida si se mueve o no la dirigencia estatal.

 

 

Fiel a su estilo cantinflesco - político la legisladora apunta: “Si, voy… pero espérenme… porque yo lo digo… no mejor dicho les estoy diciendo que las razones del qué y del porqué… y que además… pero pensándolo bien yo creo que sí, pero tal vez mejor no… o como ustedes dicen quien sabe…”

 

 

Cuando todo apuntaba que la señora iba a tomar por asalto al PRI estatal, para desde ahí apuntalar su proyecto personalísimo, resulta que ella misma se sustrae del juego y pide que su fiel escudero Pablo Fernández del Campo siga al frente del instituto, por un tiempo indefinido.

 

 

En realidad Pablito va a permanecer ahí hasta que ella quiera.

 

 

Y mientras tanto lo que queda del tricolor: Mario Marín Torres, Javier López Zavala, Enrique Doger Guerrero y los señores delegados federales son convidados de piedra, porque ninguno tiene la fuerza para llegar hasta Los Pinos y pedir que César Camacho Quiroz deje de simular en Puebla.

 

 

Hoy Germán Sierra Sánchez es un hombre apaciguado, moderado por los golpes de la vida política. Pero en otro momento hubiera gritado: “¡César Camacho deja de hacerle al tipitoche!”

 

 

Pero ya ni él, ni otro alguno levanta la voz.

 

 

Están a expensas de lo que quiera, lo que se le antoje y apetezca a la Senadora Alcalá.

 

 

Es, lo acepten o no, la cacique del priismo poblano.

 

 

Esa es la triste, lastimosa, lamentable fotografía del priismo, en este momento.

 

 

Juan Molina Arévalo: el delegado federal (profesional del morbo) que no da respuesta

 

 

La semana pasada en esta Cúpula apuntamos que el enviado de Miguel Ángel Osorio Chong, el delegado federal Juan Molina Arévalo ni tiene información, ni capacidad operativa.

 

 

Agregamos que solo es un profesional del morbo político.

 

 

Señalamos fechas y lugares en los que comandos armados operan en la entidad poblana, concretamente en la Sierra Negra. E incluso dimos un nombre.

 

 

Pero el delegado federal no responde ni en las palabras, ni en los hechos.

 

 

Es falso que en Puebla operen “grupos de autodefensa”. Los que si operan son comandos armados protegidos y auspiciados por ediles.

 

 

Pero de eso, Molina no se da cuenta.

 

 

¿Entonces cuál es su verdadera función?

 

 

Tal parece que en realidad, ninguna.

 

 

Como siempre estamos a sus órdenes en [email protected], sin mx.

 

 

 

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