Tuesday, 04 de August de 2020

Indicador Político
Como para demostrar que su presidencia está más acotada que cualquier otra, el presidente Barack Obama había decidido en buen plan su visita a México pero la comunidad militar, de inteligencia y de seguridad nacional mandó duros mensajes negativos a través de la prensa estadunidense que cayeron mal.
El conflicto magisterial ha llevado las relaciones sociales, políticas y laborales de los gobiernos federal y estatales con las secciones sindicales disidentes a un nivel bizarro de ilegalidad. Hasta ahora, los dos niveles de gobierno se han dedicado a resistir el embate violento de la CNTE.
Luego de la derrota del PRI en el 2000 y a lo largo de doce años, el PRD encontró al garete la política social del estado y se la apropió para darle desde el DF un perfil asistencialista. El regreso del PRI a la presidencia le quitó el brazo neopopulista al perredismo.
El 8 de octubre de 1992, el gobernador oaxaqueño Heladio Ramírez López firmó una Minuta con la Sección XXII del sindicato de maestros para literalmente entregar el manejo de la educación pública estatal a los sindicalistas. El entonces gobernador electo Diódoro Carrasco Altamirano avaló la decisión.
Ante la imposibilidad práctica de establecer un nuevo modelo de desarrollo que multiplique empleos y bienestar, la política social de los gobiernos priístas, panistas y perredistas se ha reducido a una disputa por comprar la lealtad electoral de los beneficiarios de programas sociales asistencialistas.
Si el PRD es el principal partido beneficiario del Pacto por México, podría estar cometiendo un error estratégico al subirse a la cola de los problemas internos del PAN y perder lo más por menos.
La agitada comparecencia hoy martes de Rosario Robles en el Senado no podrá ocultar el tema central de la agenda social-política que forma parte del sistema político priista vigente aún en el docenato del PAN: la estrategia de desarrollo social como mecanismo de lealtades electorales.
Si el camino usado es el de la violencia y las marchas y plantones para imponerlo tal cual, el Plan de Transformación Educativa del Oaxaca (PTEO) fue revisado por el prestigiado Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav) y salió reprobado.
Si no fuera por el fondo ideológico en la disputa por la educación, la SEP podría cederles a los maestros el mecanismo de autoevaluación. Las propuestas de la disidencia magisterial de evaluación exigen a los maestros más de 24 horas diarias y ni así se cumpliría con la meta de capacitación.
La crisis magisterial en Oaxaca tiene un punto central: en enero del 2012, el gobernador panista-perredista-obradorista Gabino Cué Monteagudo firmó un Plan para la Transformación Educativa de Oaxaca (PTEO) con la sección XXII que desconoció el proyecto educativo nacional y constitucional.
El brutal ataque terrorista del lunes en el maratón de Boston es condenable en todos sus enfoques, pero de todos modos debe analizarse su contexto: la ofensiva del gobierno de Barack Obama contra radicalismos islámicos.
Como personaje de Alicia detrás del espejo, el chavismo venezolano tiene que correr cada día más aprisa para permanecer en el mismo lugar.
Después de las elecciones presidenciales del 2012, el gobernador oaxaqueño Gabino Cué Monteagudo envío un mensaje al candidato priísta ganador: la secretaría general de gobierno para un priísta y llevar la fiesta en paz.
Los datos de los cables de la embajada de los Estados Unidos en México, filtrados esta semana por Wikileaks, revelan el papel de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en asuntos políticos mexicanos a mediados de los setenta y de paso confirman el mecanismo de toma de decisiones en la Casa Blanca en función de chismes de café.
Detrás de las tácticas y estrategias de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación --que agrupa a unas cinco secciones de las cincuenta y nueve del SNTE-- se localiza el objetivo de obtener el poder del Estado y del gobierno.
El conflicto magisterial tiene orígenes históricos en el tiempo pero un común denominador en sus objetivos: la educación como aparato de control ideológico, antes a favor de la ideología de la Revolución Mexicana y hoy como definición de nuevos proyectos políticos.