Friday, 13 de December de 2019


Monumento a los Juegos de Poder del morenovallismo




Written by 

Así como el pacto con el Yunque, el movimiento de José Juan Espinosa a la megacoalición será recordado como uno de los momentos trascendentes de la campaña 2013, decisivo sobre todo en la disputa por el Congreso local, más allá del resultado en San Pedro Cholula. Decisiones duras, dolorosas. Amigos que son sacrificados. Enemigos redimidos. Olvido de viejos agravios y premios en espera para incondicionales.

Hay políticos que crean su leyenda con base en decisiones de poder dolorosas. Movimientos que exhiben su pragmatismo y ansia ganadora cuyo único objetivo es ganar elecciones. Así lo hizo Enrique Peña Nieto cuando en 2011 decidió entregarle la candidatura al gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, quien no formaba parte del Grupo Atlacomulco ni era miembro de su elite de poder, pero era quien garantizaba el triunfo más contundente para el PRI. En esa lógica debe interpretarse la decisión de Moreno Valle de pactar con Movimiento Ciudadano un esquema de candidaturas comunes a través de la incorporación de José Juan Espinosa como abanderado en San Pedro Cholula. Moralmente reprobable, su candidatura será un Monumento a los Juegos de Poder del morenovallismo, capaz de olvidar agravios y sumar esfuerzos para atraer el mayor número de votos posibles. También, mensaje brutal: Moreno Valle es capaz de todo, y cuando se dice todo, es todo para ganar.

 

 

Las encuestas indican que, en efecto, José Juan Espinosa puede ganar el municipio de San Pedro para la coalición morenovallista, e incremente sus posibilidades con el despelote tricolor provocado por la necedad de imponer a Sergio Galindo en detrimento de Sara Chilaca. Pero tal movimiento, sin embargo, no gustó a muchos, empezando por Fernando Manzanilla Prieto, quien ve en riesgo lo que ya parecía un triunfo cantado en el distrito. Así que pidió garantías: además de ir a la disputa de los votos, asegurar un lugar en la lista plurinominal. Todo indica que así será. Pero entonces había que tomar otra decisión dolorosa: sacrificar a alguien en las plurinominales de Puebla Unida. El elegido es Ángel Trauwitz, brillante titular de Turismo, quien ya no participará en el proceso electoral.

 

 

En efecto: como lo adelantamos hace semanas, Ángel Trauwitz sería el diputado plurinominal de Compromiso por Puebla y por ello abandonó la Secretaría de Turismo. Pero una vez entregado la oficina a su hermano Roberto, debió ceder su plurinominal a Fernando Manzanilla. Por voluntad propia, Trauwitz decidió sacrificarse, regresar a atender sus negocios familiares y abandonar la actividad pública antes de convertirse en una carga. Imagine el doble dolor de Moreno Valle: perdió un eficientísimo secretario de Turismo y luego debió sacrificarlo.

 

 

Otro movimiento de rebote fue la bajada de Julio Lorenzini, quien tenía meses preparando su candidatura por la alcaldía, luego de que exitosamente ganó la diputación local y federal. Pero ante la petición de su amigo de bajarse, no tuvo más remedio, aunque su sacrificio será premiado con un cargo en el gobierno estatal.

 

 

El gobernador sigue el ejemplo que Peña Nieto dio en el Estado de México: sacrificar a los amigos en pos de la victoria. Pero el mexiquense, por ejemplo, hubiera sido muy fácil enviar a Luis Videgaray o a Alfredo del Mazo Maza. Pero el mejor posicionado era Eruviel. A veces, empecinarse en beneficiar a un amigo es presagio de derrota, como le ocurrió a Mario Marín con Javier López Zavala.

 

 

Otra decisión dolorosa del gobernador fue sacrificar a sus amigos Gerardo Islas y Cabalán Macari. El joven dirigente de Nueva Alianza tenía reservado lugar en la capital, y el hoy exsecretario de Administración iba en la lista plurinominal. Pero con los movimientos provocados por la detención de Elba Esther Gordillo, había que darle incentivos a los grupos internos de Nueva Alianza y del magisterio. Así que ellos se van a llevar las posiciones, SNTE y Panal, antes que dos amigos del gobernador. ¿No son sacrificios dolorosos?

 

 

Menos visible es la renuncia de Eukid Castañón, quien de plano abandona la administración pero llegó a tener en sus manos la Secretaría General de Gobierno. Claro, antes de que el frente frío de Los Pinos se volviera evidente. Luis Maldonado llegó a la SGG como un puente con el gobierno federal, pero que nadie se equivoque ni menosprecie a quien el viernes dejó de la subsecretaría. Continúa siendo uno de los hombres de confianza del mandatario, quien irá por aquí y por allá con los encargos más trascendentales y decisivos. Un hombre invisible pero de mano poderosa.

 

 

Así como el pacto con el Yunque, el movimiento de José Juan Espinosa a la megacoalición será recordado como uno de los momentos trascendentes de la campaña 2013, decisivo sobre todo en la disputa por el Congreso local, más allá del resultado en San Pedro Cholula. Decisiones duras, dolorosas. Amigos que son sacrificados. Enemigos redimidos. Olvido de viejos agravios y premios en espera para incondicionales.

 

 

Pero esto es política, una ciencia de lo que es y no de lo que debería ser. Solamente Moreno Valle es capaz de olvidar los agravios causados por el JJ a lo largo de sus primeros años de gobierno, así como las acusaciones de fabricar su audioescándalo. El JJ, a su vez, cumplirá su sueño infantil de gobernar el municipio en el que ganó. Manzanilla también gana porque asegura su entrada al Congreso con una plurinominal. Así es el poder.

 

 

Rate this item
(1 Vote)
comments powered by Disqus