Thursday, 25 de April de 2019


Tehuacán en su mayor grado de descomposición




Escrito por  Javier Arellano Ramírez
foto autor
Siempre fue una ciudad politizada, al grado de la efervescencia.

Pero lo que ahora está sucediendo deja atrás las épocas doradas de la política.

 

La ciudad de Tehuacán está sumergida en un alto grado de descomposición política.

 

Pero no se debe a factores internos, sino más bien a la puja que siempre ha existido entre los agentes de la ciudad de las granadas y los políticos de Puebla capital.

 

El primer choque se registra en la coalición PRI Verde Ecologista.

 

Hasta el momento del cierre de esta columna Tehuacán es el único distrito donde no se ha registrado aspirante priista alguno.

 

El tricolor está bajo una conmoción por la inminente imposición de Geraldine González Cervantes, actual diputada local y representante del Partido Verde.

 

En 2013 González (con una trayectoria en los medios de comunicación, pero sin militancia, ni trabajo político), fue ungida candidata a diputada local por el distrito Tehuacán Sur, bajo la tutela y protección de Juan Carlos Lastiri Quirós.

 

Si, Geraldine no es priista, tampoco es ecologista, en realidad es lastirista.

 

En ese momento su designación no implicó polémicas, porque la posición no era buscada, ni ambicionada. Lo cierto es que las fuerzas priistas la dejaron pasar, pero con desdén e indiferencia.

 

En una visita de Javier López Zavala, la candidata Geraldine se quejó amargamente de desconsideraciones del priismo hacía su persona. Y es que siempre la vieron como ajena y extraña.

 

Montada sobre la campaña de Ernestina Fernández Méndez, esposa de Álvaro Alatriste, la abanderada Geraldine obtuvo un triunfo holgado, aunque de ninguna manera obtuvo números notables.

 

Su llegada al Congreso de la 5 Poniente se debió a un efecto colateral del triunfo de Ernestina de Alatriste.

 

Pero a las pocas semanas de tomar protesta como diputada local, Geraldine mostró una enorme capacidad para generar enemigos y adversarios.

 

Aquella breve alianza con Ernestina Fernández y Álvaro Alatriste quedó rota cuando se aseguró que Geraldine orquestaba protestas ciudadanas contra la alcaldesa de Tehuacán. En un periódico se publicó un desplegado firmado por lideresas sociales quienes acusaban a Geraldine de golpear bajo la mesa a la presidenta municipal.

 

Al mismo tiempo las maledicencias contra la diputada federal María Carmen García de la Cadena le generaron la animadversión de la legisladora.

 

Y por si fuera poco también tiene acres diferencias con su compañero de legislatura local Sergio Gómez Ollivier.

 

Así pues Geraldine tiene en contra a todo el Ayuntamiento priísta de Ernestina Fernández de Alatriste, al grupo de la diputada federal saliente María del Carmen García de la Cadena y a todo el resto de las células priistas.

 

En silencio, muy en silencio la apoyan quienes cobran en el aparato federal; funcionarios de la delegación de Desarrollo Social, de Diconsa, Corett, entre otras dependencias.

 

Y es que la línea de apoyarla baja directamente desde la Sub Secretaría de Desarrollo Social.

 

Todo apunta que Geraldine será ungida como candidata en lo que desatará una tormenta sin parangón, ni antecedente en la historia reciente de Tehuacán. Lo que se aproxima no será una campaña, en realidad será una catástrofe.

 

Los grupos rudos del priismo ya preparan sus cuchillos para la que (sin duda) será una carnicería.

 

Pero la descomposición política en Tehuacán va más allá, porque en el PAN sucede exactamente lo mismo. La imposición de Mercedes Bulás Montoro ha desatado todos los demonios azules. Pero sobre esto escribiremos en una próxima entrega.

 

Como siempre estamos a sus órdenes en [email protected], sin mx.

 

 

 

 

 

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