Thursday, 25 de April de 2019


El bólido fórmula uno de Ana Isabel Allende




Escrito por  Jesús Ramos
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Hacía tiempo que no veíamos tan contentos a los priistas. Hasta selfies se tomaron los grupos antagónicos para demostrar que las diferencias del pasado reciente fueron superadas de modo satisfactorio. ¿Cómo le hicieron? Ellos lo saben. Pero lo que hicieron lo hicieron muy bien porque demostraron estar a gusto en el relevo de Ana Isabel Allende para la dirigencia estatal.

A diferencia de otros liderazgos, el de Ana Isabel llegará de manera natural. Sin calzador, sin presiones, sin enfados, lo que no sucedía desde hacía mucho tiempo. Todavía recordamos el trauma que causóla designación de Pablo Fernández del Campo, qué cosa tan más fea, trauma que por cierto los priistas nunca pudieron superar y que se recrudeció todavía en esta fase final.

 

 

Sí que sorprende atestiguar la reaparición de Mario Marín en una sesión extraordinaria del consejo político del PRI, pero más sorprende la manera como lo hizo. Se sintió estrella, lo hicieron famoso, protagonista e importante; incluso, hasta estandarte para lograr las glorias futuras del PRI.

 

 

El arropamiento de Ana Isabel y la querencia mostrada a Mario Marín de parte de todos los grupos priistas algún vínculo fortuito debe tener con Rafael Moreno Valle. Hacer que sus enemigos se reagrupen y se reconcilien no es asunto que deba tomarse a la ligera y si así fuera, ¡cuidado!, porque todos estos angelitos juntos pueden resultar demasiado peligrosos. O ponzoñosos.

 

 

Ana Isabel es una mujer inteligente, brillante, capaz y astuta. Quienes ven en ella el rostro fresco del PRI no se equivocan. Aunque la verdad quedarse ahí es quedarse demasiado corto. Su condición de mujer antoja más que una dirigencia un proyecto futuro. Un proyecto que bien podría construirse con Ivonne Ortega en la dirigencia nacional y terminar, en lo que concierne a Puebla, con la nominación de una candidata a la gubernatura puenteada por Ana Isabel en el liderazgo estatal priista.

 

 

Sin embargo esas son visiones demasiado adelantadas del futuro. Vayamos por partes. Imaginemos lo que esta chica puede lograr desde 2015 con la complicidad de los marinistas, melquiadistas, dogeristas, blanquistas, lastiristas y todos los istas que se me olvidan. Mucho. Demasiado. Por donde lo veamos está en condiciones inmejorables de devolver al partido lo que le negaron sus antecesores por falta de unidad.

 

 

Ana Isabel mostró el sábado un bólido aerodinámico con motor fórmula uno para hacer cosas grandes. Las gráficas lo demostraron. Y las crónicas también. Ahora sí podemos decir que el tiempo que invirtió el CEN en avalarla y consensuarla valió la pena. Ya veremos de lo que ella, Marín y todos los demás juntos son capaces de hacer.

 

 

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