Thursday, 24 de September de 2020

Jueves, 18 Junio 2015 02:15

Tony Gali arranca la carrera por Casa Puebla




Written by  Javier Arellano Ramírez

El banderazo se dio en los primeros minutos del lunes 8 de junio.


El gobernador Rafael Moreno Valle fue el primero en evaluar el nuevo escenario geopolítico. Aquellos como Eukid Castañón que no entregaron los resultados esperados seguramente fueron acre, despiadadamente recriminados.

 

Aunque el diputado Castañón salió ante los micrófonos para tratar de sustraerse de los resultados electorales, lo cierto es que la marca nadie puede quitársela.

 

Pero con todo y el nuevo mapa electoral, el huésped de Casa Puebla no va a variar ni un centímetro su proyecto sucesorio.

 

Comenzó a construirlo desde que inició el sexenio, lo llevó a su seno político, lo cobijó, lo alimentó y le prodigó todos los recursos financieros imaginables y aún los inimaginables.

 

Tony Gali Fayad es el delfín número uno del gobernador Moreno Valle, aquel a quien quiere dejar en la próxima gran gubernatura. En “la república de los guapos” es el que reúne todos los requisitos; por eso a partir del lunes comenzó formalmente su precampaña.

 

A partir del próximo fin de semana Gali comenzará a recorrer el interior del estado; Sierra Norte, Nororiental, Negra serán los nuevos escenarios donde habrá de resaltar, destacar su presencia.

 

Todo el aparato estatal, los delegados y sus coordinadores, así como los presidentes municipales afines recibirán la invitación de rigor: “tienes un compromiso con el gobernador… ni se te ocurra jugar por otro lado… el bueno es Tony”.

 

Sin duda será un buen candidato, es carismático, tiene don de gentes, sabe trabajar al ras del piso, ha mostrado una especial habilidad para tejer alianzas, amarres, es un consumado artista de los números, esos dígitos que tanto fascinan y absorben a su protector, el gobernador Moreno Valle.

 

Todos estos puntos crearon un tramado de afinidades, por eso es que Rafael eligió a Tony como su sucesor.

 

Tal parece que está a punto de romperse aquella máxima de que “gobernador no pone gobernador”. Moreno Valle tiene todas las posibilidades de dejar a su sucesor, sobre todo por la debilidad que aún prevalece en el priismo poblano. Los triunfos tricolores que se registraron en días pasados son ante todo el resultado del esfuerzo, el oficio, la estrategia que cada candidato, en lo individual, imprimió a su campaña.

 

Pero de ninguna manera se debe a un éxito de la dirigencia estatal o a un proyecto predeterminado, elaborado con antelación y desarrollado con precisión milimétrica. No, de ninguna manera.

 

Si el PRI poblano adoleció de algo, fue precisamente de estrategia y orden. Los resultados fueron individuales, no de grupo.

 

El morenovallismo, como cualquier grupo gobernante tiene un desgaste, mismo que es inherente al ejercicio del poder, pero que nadie piense que la elección del 7 de junio lo menguó o lo abatió.

 

Para Casa Puebla el 7 de junio representa un diagnóstico médico para determinar cuándo deben aplicarse los antibióticos, dónde colocar las vendas y en qué lugar el yeso.

 

En realidad el proceso electoral fue lo mejor que le pudo pasar a Casa Puebla, le dio una medición precisa, rigurosa de dónde están sus fortalezas y sus debilidades.

 

Ya veremos la sensibilidad de Tony Gali para recorrer los municipios efervescentes del estado. Debe aprender que Huauchinango o Izúcar de Matamoros en nada se parecen a San Francisco Totimehuacán.

 

Como siempre quedo a sus órdenes en Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., sin mx.

 

 

 

 

 

Rate this item
(0 votes)
comments powered by Disqus