Lunes, 18 de Junio del 2018
Cúpula

El sábado 2 de junio Puebla se conmocionó luego del doble homicidio de carácter político perpetrado en una carretera de la Sierra Norte. Sujetos, hasta el momento no identificados, privaron de la vida a Juana Iraís Maldonado Infante, candidata a diputada local, y a Erika Cázares, regidora en funciones. El hecho causó una ola de indignación, de aflicción y auténtica solidaridad con los deudos.

Las imágenes le dieron la vuelta al país e incluso se presentaron en medios internacionales. Fernando Purón Johnston, candidato a la diputación federal por un distrito de Piedras Negras, Coahuila, sale de un debate cuando es abordado por una ciudadana.

La resolución jurídica emitida por un Tribunal Federal Colegiado fue un martillazo en medio de las campañas electorales. Pero curiosamente ninguno de los candidatos ha profundizado en este hecho que revela la extrema debilidad del régimen peñista.

El municipio de San Gabriel Chilac se ubica en el sureste del estado de Puebla y es parte de la región oriente de la Mixteca. En esa comunidad se han encontrado basamentos que indican la existencia de una cultura prehispánica.

Se le llama la nada, el vacío. Es la ausencia de toda acción o presencia. Es simplemente la inexistencia de los entes. En política no existen los vacíos; en cuanto un espacio o lugar queda desocupado de inmediato otro agente lo sustituye.

Mientras todos los reflectores, cámaras y micrófonos se dirigen hacia la atropellada, agitada contienda por la gubernatura, en la que el morenovallismo está causando estragos a la candidatura de Miguel Barbosa, hay una batalla electoral sobre la que poco se habla y menos se escribe.

Jueves, 24 Mayo 2018 10:22

¿Y dónde están los barbosistas?

En horas recientes el irreverente y sarcástico programa ‘Juego de Troles’ destacó la ausencia de Miguel Barbosa Huerta en un video de candidatos de Morena. El anuncio presenta a los ex marinistas Nancy de la Sierra y Alejandro Armenta, al ex morenovallista Fernando Manzanilla, a José Juan Espinosa, entre otros. En ese mensaje en realidad es notoria y desconcertante la ausencia de Barbosa.

El escenario es semejante al de 2006. Ese año todas las encuestas y sondeos reflejaban la supremacía de Andrés Manuel. El panista Felipe Calderón se colocaba en segunda posición pero a 15 puntos de distancia. En tercer lugar, muy relegado, estaba el priista Roberto Madrazo Pintado. En las semanas previas a la contienda del 2006 el triunfo de AMLO parecía inminente. Tal como sucede en estos días.   

Queda claro que en esa familia no hay oficio, ni sensibilidad política. Si en el año 2006 Felipe Calderón llegó a la silla presidencial fue porque la maestra Elba Esther Gordillo operó una serie de acuerdos con los gobernadores priistas. Ese fue el factor determinante y toral en la unción del panista,  de otra manera su ascenso hubiera sido imposible.

La campaña ya comenzó. Se acabaron los eufemismos, las alusiones, las indirectas. Ya estamos presenciando el primer round de esta pelea y es claro que Miguel Barbosa Huerta es severamente vapuleado. Investigaciones periodísticas de distintos niveles aseguran que el patrimonio del candidato de Juntos haremos Historia va mucho más allá de lo declarado.

La campaña como tal arrancó el domingo 6 de mayo. Ahora sí los adversarios se pusieron los guantes y comenzó la puja. Fue Enrique Doger Guerrero el encargado de soltar el primer golpe sobre su rival de Morena. El puñetazo fue demoledor.

Su postura es de sobra conocida; sus enfoques, sarcasmos y bravuconadas siempre están dirigidas a denostar a López Obrador. El llamado columnista tiene una función monotemática, sus publicaciones son –de una u otra forma−  una defensa de la gestión de Felipe Calderón y una descalificación a las aspiraciones de Andrés Manuel. Sin embargo su fobia lo llevó a un punto límite.

Todas las mediciones, encuestas y sondeos lo ratifican; la caída de José Antonio Meade es incontenible. El candidato priista va en una picada imparable. Luego del debate, el descenso fue aún más significativo. A estas alturas del partido, a 57 días de elección, los analistas de primer nivel, la gran cofradía de la ‘comentocracia’, la élite empresarial, pero sobre todo la ‘nomemklatura’ priista saben que es poco lo que se puede hacer.  El PRI perderá la elección presidencial.

El formal arranque de campaña de Miguel Barbosa fue acompañado de López Obrador; el evento en Tepeaca fue un despliegue de la capacidad de convocatoria que tiene el candidato presidencial de Morena. Como sucede, de punta a punta del país, AMLO abarrota plazas y calles. Sólo que en Tepeaca el tenor del discurso, los argumentos, los señalamientos fueron excesivamente acres.

En unos días habrá de arrancar formalmente la contienda por la gubernatura de Puebla. Es claro que esta puja será un choque de dos fuerzas titánicas. Y aunque en esta entrega citamos los nombres de Martha Erika Alonso y Miguel Barbosa Huerta, la realidad es que la señora representa un dique, mismo que construyó su esposo. En tanto que Barbosa tampoco se representa a sí mismo, sino a la ola nacional que se llama López Obrador.

Los números varían, fluctúan. Cada empresa encuestadora trae sus propias cifras. Puntos más, puntos menos, todas reflejan la supremacía de López Obrador, el segundo lugar de Anaya y el desplome de Meade. Pero todas esas casas aseguran que aún hay un número considerable de ‘indecisos’. Mexicanos con credencial en mano que todavía no saben por quién van a votar el primero de julio. Ese grupo puede alcanzar hasta el 14 por ciento de la población electora. Esos millones de connacionales fueron a los que nadie pudo convencer en el debate.

  • LO MÁS LEÍDO

  • Regionales: Minuto a Minuto

  •