Friday, 22 de March de 2019


Desigualdad económica: un destino inevitable




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Gracias a la confianza de algunos clientes, en MAS DATA hemos ampliado la oferta de servicios para incorporar análisis de coyuntura y estudios sobre diversos temas de interés que no necesariamente suponen la realización de estudios de opinión pública.

En esta ocasión tocó el turno a la desigualdad presente en nuestro país desde que tenemos memoria. La pregunta que orientó la investigación fue si el modelo económico conocido como “Desarrollo Estabilizador” o el modelo de economía abierta de corte neoliberal, es más justo en términos de distribución de la riqueza. La respuesta a la pregunta es la menos importante ya que todos la sabemos: uno es tan injusto como el otro. Sin embargo, hicimos una recopilación de datos en fuentes oficiales que muestran algunas importantes diferencias entre los resultados de cada modelo.

 

 

La época moderna de la historia política y económica de México tiene dos periodos muy bien diferenciados entre sí; uno el llamado “Desarrollo Estabilizador” que comprende tres momentos: de 1940 a 1956, de 1956 a 1970 y por último el de 1970 a 1982; y dos, el llamado “Neoliberal” que inició durante la presidencia de Miguel De la Madrid a finales de 1982 y continúa hasta este momento.

 

 

El desarrollo estabilizador surge como una necesidad de la economía de mercado para enfrentar la profunda crisis de 1929, provocada por el desplome de la bolsa de valores de Nueva York que llevó a la quiebra a miles de empresas y millones de familias en Estados Unidos, con efectos en Europa y Latinoamérica. En esta circunstancia, el capitalismo encomendó al Estado el rescate de la economía por medio de su intervención no sólo como regulador sino como un factor de reactivación económica mediante el gasto público. En México, el modelo se caracterizó por la amplia inversión pública en diversos sectores económicos y el fortalecimiento del mercado interno, lo que permitió un crecimiento promedio anual mayor a 6 puntos porcentuales.

 

 

El modelo de economía abierta o neoliberal excluye la participación del Estado de la actividad económica y abre las fronteras al intercambio comercial con el mundo. Parte de suponer que las empresas privadas son agentes económicos cuyas decisiones racionales conllevan a la eficiencia, ya que su interés es la maximización de utilidades mediante la reducción de costos. Es así que las empresas, sin importar su nacionalidad, habrían de transferir a la sociedad los beneficios de su eficiencia mediante menores precios a productos o servicios y éstos cada vez de mayor calidad. La teoría económica explica que en un modelo de competencia perfecta los precios tienden a ser igual a los costos, y con ello la economía y la sociedad participan de los beneficios de acceder a bienes y servicios en condiciones óptimas para la generación de nuevas actividades productivas. La promesa social del modelo neoliberal consiste en que toda la población habrá de recibir parte de la riqueza generada, mediante la derrama de recursos en la economía (trickle-down effect), ya que la vocación del capital es generar más riqueza de la que tarde o temprano toda la población se beneficia. Más allá de la teoría en la práctica la economía mexicana promedia 2.4 por ciento de crecimiento anual entre 1983 y 2012.

 

 

Durante nuestra investigación encontramos documentos publicados por el INEGI de estudios que dan cuenta del ingreso en los hogares mexicanos desde 1963. Se trata de encuestas levantadas en los años 1963 y 1968, y que a partir de 1977 el INEGI la llamó Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares. Los resultados presentan grupos de hogares que se conforman con base en el ingreso que reportan a la encuesta. En 1963 el ingreso del quintilio más rico concentraba el 58.9 por ciento de todo el ingreso de los hogares mexicanos, mientras que en 2010 la proporción era del 52.8 por ciento. Esto significa que en casi cincuenta años el 20 por ciento de hogares con mayores ingresos han concentrado más de la mitad de todo el ingreso de los hogares en el país.

 

 

La realidad es todavía más dramática si analizamos la distribución por deciles. En 1963 el 10 por ciento (decil) de hogares más ricos concentraba el 41.9 por ciento de todo el ingreso, mientras que el 10 por ciento más pobre apenas alcanzaba el 1.7 por ciento. En 2010 la proporción era de 37.5 para el primer decil contra el 2 por ciento del último decil. Para ponerlo en términos monetarios de 2010; el ingreso mensual promedio del decil más pobre era de $2,149 pesos, mientras que el ingreso promedio del decil más rico era 19.5 veces más alto y alcanzaba los $41,927 pesos. La diferencia del decil más pobre con respecto al ingreso del centil más rico era 47 veces menor, lo que significa que el 1 por ciento de los hogares más ricos obtenía en promedio 47 veces más ingreso que el promedio de hogares pertenecientes al decil más pobre. Salvo en la encuesta de 1989 que la proporción del ingreso del primer quintilio disminuyó de 51.7 a 32.1 por ciento con respecto a lo observado en 1984, en cincuenta años el país no ha podido distribuir el ingreso de manera más justa sin importar el modelo económico vigente.

 

 

Si observamos la situación con base en el índice de Gini (es una medida internacionalmente aceptada para evaluar la distribución de la riqueza, utiliza un parámetro de 0 a 100 donde 0 significa que la riqueza está distribuida en forma equitativa y 100 que está totalmente concentrada) en 1963 el índice de México era de 52.3 contra 47.2 del año 2010, es decir prácticamente igual. Los periodos de crisis económica destacan por favorecer una mejor distribución del ingreso ya que el índice de Gini disminuye, pero ocurre el efecto contrario en los periodos de crecimiento. Utilizando este mismo parámetro México es el país más desigual de la OCDE.

 

 

Por lo que hace al salario real, tomamos como año base 2002 para quitarle el efecto inflacionario al valor del salario mínimo a lo largo del tiempo. Resulta que entre 1940 y 1982 el salario mínimo real en nuestro país promedió $100.86 pesos, mientras que de 1983 a 2010 el promedio fue de $56.61 a pesos a precios del año 2002. La parte triste de la historia es que la caída del valor real del trabajo no se ha detenido desde 1976, a diferencia de lo observado durante el periodo de 1940 a 1976 en que el salario experimentó un crecimiento anual promedio del 2.07 por ciento. Esto significa que el Desarrollo Estabilizador resultó favorable para el trabajo ya que se incrementó consistentemente el poder adquisitivo del salario.

 

 

Los datos hasta aquí presentados muestran que el Desarrollo Estabilizador resultó mejor para el país en términos de crecimiento y poder adquisitivo, aunque la distribución del ingreso fuera tan desigual como en el modelo neoliberal. Los datos también muestran el fracaso de la política social del Estado Mexicano, ya que ni los subsidios ni las transferencias directas han cambiado significativamente la proporción del ingreso nacional que perciben los hogares más pobres. Ante la evidencia del fracaso económico y social del modelo vigente, el gobierno parece no reaccionar sino con más privatizaciones y leyes laborales que debilitan aun más el valor del trabajo. Por este camino el país nunca será lo que la mayoría de los mexicanos merecemos.

 

 

 

Tabla 1. Poder adquisitivo acumulado del salario mínimo por sexenio

 

Año

Variación

1946

-19.6

1952

-13.4

1958

27.6

1964

56.7

1970

24.7

1976

18.4

1982

6.2

1988

-44.9

1994

-46.5

2000

-51.1

2006

-22.8

 

Fuente: Cuadro elaborado por el Centro de Análisis Multidisciplinarios CAM-UNAM. Abril 2012

 

Gráfica 1. Salario mínimo real a precios del 2002

 

 

Tabla 2. Ingreso total mensual por deciles (2010)

Deciles

Hogares

Ingreso medio por decil $

1

2,907,722

2,149.00

2

2,906,460

3,717.00

3

2,908,157

4,960.00

4

2,906,842

6,246.00

5

2,907,426

7,632.00

6

2,907,385

9,262.00

7

2,908,230

11,432.00

8

2,907,151

11,471.00

9

2,907,303

19,827.00

10

2,907,656

41,927.00

Total

29,074,332

 

 

Fuente: Elaborado con datos de la ENIGH INEGI 2010.

 

El ingreso total incluye el ingreso corriente más percepciones financieras y de capital

 

Tabla 3. Desglose del último decil con mayores ingresos

 

Centil

Hogares

Ingreso medio

1

292,119

$22,699.00

2

289,836

$26,147.00

3

290,714

$27,654.00

4

291,405

$29,494.00

5

290,003

$31,631.00

6

291,499

$34,982.00

7

290,368

$39,314.00

8

289,462

$45,947.00

9

291,537

$58,233.00

10

290,613

$101,217.00

 

Fuente:Cuadro elaborado por el CAM-UNAM con datos de la ENIGH INEGI 2010

 

 

Tabla 4. Distribución del ingreso en México de 1963 a 2010

 

 

Fuente:Cuadro elaborado con datos del INEGI y del Banco Mundial

 


 

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