Sunday, 05 de April de 2020

Miércoles, 09 Septiembre 2015 02:48

Lastiri fuera de la Sedesol, y también de la carrera por la mini




Written by  Arturo Rueda

Con su traslado a Sedatu, a Lastiri también se le agota el combustible para pelear por la minigubernatura. De por sí su pobre posicionamiento no le daba para pelear la candidatura a Enrique Doger y Blanca Alcalá. Pero sus ambiciones eran sustentadas en la disposición del aparato del gobierno federal para promocionarse en las giras con delegados. ¿Y ahora qué pasará?

De entrada, habrá un reacomodo en el papel de los delegados federales en Puebla.


En este espacio advertimos oportunamente de la extrema debilidad en la que Juan Carlos Lastiri se había colocado, luego de la fuga del “Chapo” Guzmán, pues el grupo hidalguense al que estaba adherido tenía una herida de muerte de la que Osorio Chong difícilmente se recuperaría. Un mes después, el zacatleco se encuentra fuera de la subsecretaría de Sedesol, desde la que construyó sus deliriosde grandeza, y ahora se muda a una oficina más modesta en términos de proyección política, aunque más generosa a la hora de repartir dividendos y negocios, acompañando a Rosario Robles que carece de fichas en la sucesión presidencial.

 

Adherido orgánicamente al Grupo Hidalgo, gracias a su poder de picaporte con el oficial mayor de Segob, Jorge Márquez, Lastiri no sobrevivió a las nuevas reglas que le puso José Antonio Meade como condición para ratificarlo: desarmar su aparato de promoción personal montado en la mayoría de las delegaciones y concentrarse en la lucha contra la pobreza, no en sus aspiraciones personales en Puebla. En concreto, cesar sus giras informativas y su precampaña frustrada que en tres años le ha llevado a 14 % de conocimiento y 3 % de intención de voto.

 

Como enseña la sociología política, lo importante no es el puesto, sino el rol. Rosario Robles es una secretaria devaluada, porque al desalojarla de Sedesol para poner ahí a José Antonio Meade, perdió cualquier posibilidad de correr en la sucesión presidencial 2018. Cierto es que las facultades de Sedatu se prestan para hacer buenos negocios, pero no es plataforma para crecer políticamente. Robles no tiene futuro sucesorio, y al refugiarse con ella, Lastiri tampoco.

 

Deliran, además, los que creen que la Sedatu puede compararse con la Sedesol en importancia o atribuciones. Desarrollo Social es una de las tres secretarías más importantes del gabinete, junto con Hacienda y Gobernación. Ni siquiera creo que esté en el segundo nivel de Energía o SCT. Sedatu se colocaría en tercera división. Su primer titular, Jorge Carlos Ramírez Marín, sólo le alcanzó para ser diputado federal. Y el segundo, Murillo, fue escondido ahí para ocultarlo del oprobio por el informe de los expertos de la CIDH.

 

Con su traslado a la Sedatu, a Lastiri también se le agota el combustible para pelear por la minigubernatura. De por sí, su pobre posicionamiento no le daba para pelear la candidatura a Enrique Doger y Blanca Alcalá. Pero sus ambiciones eran sustentadas en la disposición del aparato del gobierno federal para promocionarse en las giras con delegados. ¿Y ahora qué pasará?

 

De entrada, habrá un reacomodo en el papel de los delegados federales en Puebla. ¿Qué va a pasar con Vega Rayet? ¿Se queda en Sedesol o se va a mover a Sedatu? ¿En ese caso qué harán con Román Lazcano? Es claro que Moreno Valle va a pedirle a su amigo José Antonio Meade un delegado de Sedesol más a modo, y que responda menos a los intereses futuristas de Lastiri. Si cayó el zacatleco, ¿cómo no va a caer Vega Rayet?

 

A fin de cuentas, Lastiri nunca dejó de ser un provinciano en las grandes ligas del gobierno federal. Con su poder de picaporte en Segob, creyó que tenía la influencia suficiente para despreciar la “mini” de 2016, colocar alfiles o competidores, y esperar a 2018 para ocupar Casa Puebla por seis años. Pero la política es incompatible con los proyectos de mediano plazo: la oportunidad de Lastiri era el 2016, pero desperdició la estructura de la que disponía.

 

¿Continuará Lastiri como jefe de la mayoría de los delegados federales? Se ve difícil y se advierte una inminente recomposición, ya que se prevé la llegada a la Sedesol de un perfil más a gusto del morenovallismo. Eso sí, desde su subsecretaría de Sedatu, el zacatleco podrá administrar a Rosario Robles ahora que Peña Nieto la designó enlace con el gobierno federal. Por supuesto, es un activo valioso, pero menor frente a todo lo que llegó a poder.

 

Por último, tras solicitar su rescate para brincar a la Sedatu, Lastiri agotó el crédito con Osorio Chong para pedirle que lo impusiera en la “mini”. Mejor dicho, cobró por adelantado su salida de la carrera en la que ya sólo permanecen Blanca Alcalá y Enrique Doger. El subsecretario, sin duda, hará buenos negocios en su posición, pero ese capital deberá apostarlo a alguno de los dos punteros en la carrera que se definirá a principios de octubre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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