Saturday, 20 de July de 2019

Lunes, 14 Diciembre 2015 02:55

RMV ya tiene candidato, control del partido y dinero para enfrentar 2016




Written by  Arturo Rueda

Moreno Valle ya tiene todo lo que necesita para ganar en 2016: un candidato competitivo, el control absoluto de su partido y vaya, todo el dinero que necesita para mejorar su imagen tras la caída de su evolución por las medidas impopulares y actitudes asumidas tras la victoria del 2013. El bien denominado populismo electorero expresado a través de los programas especiales que incluyen el regalo de cosas como mochilas o uniformes, así como boletos de conciertos y espectáculos, tiene como objetivo anular la conciencia crítica de muchos poblanos descontentos con su gobierno.


Exceptuando el aletargamiento de sus aspiraciones presidenciales, el 2015 cierra para Moreno Valle con un saldo más allá de lo positivo. La derrota en las elecciones intermedias del 7 de junio, en las que Acción Nacional solamente ganó siete de los dieciséis distritos electorales de la entidad, se convirtió en un catalizador que llevó al gobernador poblano a tomar dos decisiones rápidas y vitales. Una, no alargar su sucesión innecesariamente: destapó a Antonio Gali Fayad como su delfín, evitando la ruptura de grupo en el poder. Dos, apoderarse de Acción Nacional aprovechando la manga ancha que le da Ricardo Anaya Cortés desde el CEN: expulsó de facto al panismo tradicional imponiendo nada más y nada menos que a su esposa Martha Erika Alonso.

 

Hasta ahora, al gobernador poblano no puede reprochársele nada pues poco a poco ha ido colocando a las piezas necesarias para asegurar el éxito de su proyecto transexenal. Las sucesiones, que a menudo suelen ser traumáticas, no han tenido mayor incidencia en la relación entre Moreno Valle y Gali. Lejos de apagarse su figura, continúa siendo el protagonista de la elección, mientras que el delfín mantiene el ritmo en la construcción de su candidatura, y sobre todo, en la generación de la imagen de un gobierno municipal exitoso. Hasta ahora, cada quien pone su parte pese a que el edil es claramente el perdedor en la dinámica de poder.

 

La hoja de ruta del gobernador a lo largo de todo el 2015, entre vaivén y vaivén, fue mantenerse como un aliado inalterable del presidente Enrique Peña Nieto, así como del eje que lo apoya desde el gobierno federal, Luis Videgaray, José Antonio Meade y Aurelio Nuño. Ni en los momentos más tensos de la elección federal, cuando el PRI desató una fortísima campaña de contraste que llevaron al PAN a la derrota, autorizó una respuesta en el mismo tenor utilizando los temas de Ayotzinapa o la Casa Blanca. En lugar de pegarle al gobierno del mexiquense, regresó a contrastar con el legado de Mario Marín, aunque en esta ocasión no dio los resultados que en 2013.

 

Esa credibilidad como aliado presidencial le ha permitido sumar más puntos a los ojos de Los Pinos, que ha dado el visto bueno para entregarle el control de los órganos electorales. Primero le dio la mayoría en el OPLE con cuatro de siete asientos, y el jueves pasado recibió el control del Tribunal Electoral con el aval de la fracción tricolor en el Senado. Mucha Reforma Política-Electoral, pero en 2016 Moreno Valle enfrentará los comicios con el mismo control de los órganos electorales en 2013.

 

Dos han sido los puntos culminantes de la excelente relación con Los Pinos. Una, el convenio modificatorio de las obligaciones en la construcción del Segundo Piso, pues la SCT asumió mil 500 millones de pesos de los 2 mil 500 que tenía que poner el gobierno estatal para la obra. Al final, la mezcla de recursos fue de 4 mil millones de pesos de la Federación, mil millones de gobierno estatal y 5 mil de la iniciativa privada a través de Pinfra y OHL.

 

Dos, la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación 2016, diseñado en un entorno macroeconómico recesivo, pero que le permitió al gobierno estatal superar el monto aprobado para el ejercicio 2015. El incremento no es sustancial y apenas se equipara a la inflación, pero es un incremento al fin y al cabo en un año que se prevé complicadísimo por el abismo de los petropecios y la devaluación del peso.

 

Paso a paso, Moreno Valle ya tiene todo lo que necesita para ganar en 2016: un candidato competitivo, el control absoluto de su partido y vaya, todo el dinero que necesita para mejorar su imagen tras la caída de su evolución por las medidas impopulares y actitudes asumidas tras la victoria del 2013. El bien denominado populismo electorero expresado a través de los programas especiales que incluyen el regalo de cosas como mochilas o uniformes, así como boletos de conciertos y espectáculos, tiene como objetivo anular la conciencia crítica de muchos poblanos descontentos con su gobierno.

 

Candidato competitivo, control absoluto de su partido y dinero es el piso mínimo para enfrentar con éxito la elección, pues el punto crítico de 2015 es la llegada de Manlio Fabio Beltrones a la dirigencia nacional del PRI, pues la presencia del sonorense asegura una contienda competitiva con cualquiera de esos finalistas. Por supuesto, el régimen tiene preferencia por algunos de esos finalistas y no duda en cantarla a través de las plumas identificadas con el gobierno estatal.

 

Al final, el gran reto para 2016 de Moreno Valle es la herencia maldita del 2013, 2014 y 2015: el rechazo generalizado a sus políticas gubernamentales, lo que se traduce en una caída en su aprobación. Pero incluso el gobernador poblano tuvo la claridad para asumir el diagnóstico: es el principal lastre para Gali en la elección del próximo año. Por eso puso en marcha un conjunto de acciones populistas que, más tarde o más temprano, van a reflejarse en una nueva aprobación al gobernador poblano. Mientras, tiene toda la oportunidad para imponer sus condiciones

 

 

 

 

 

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