Tuesday, 20 de August de 2019


Los judas poblanos, vaya manera de empeorarles la reputación




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México es un país de desconfiados. Pero como dicta la sentencia, la burra no era así, la hicieron. Por eso al correr la noticia de que cada diputado federal poblano recibirá 35.5 millones de pesos para invertirlos en las necesidades de su distrito, la mayoría lo dudará; tanto así, que no faltará quien piense que de que eso ocurra a que El peje gane la presidencia, es más probable lo segundo.

La reputación negativa del legislador, sin distingo de partido, no es gratuita, se la ganó a pulso olvidándose de muchas cosas: de su distrito, de cómo llegó a la curul, de quién lo ayudó, de cuánto se sacrificó y de los compromisos que adquirió. Sin embargo hoy tiene de nueva cuenta la oportunidad de corregirse y de demostrar que su palabra no se la llevó el viento.No, no, no. Que su honor, aunque golpeado, todavía vive.

 

 

Leyendo la interesantísima nota informativa de mi compañero Osvaldo Macuil, me doy cuenta que la cantidad no es poca (aunque se diga lo contrario). Pues la bolsa total de los diputados federales poblanos suma para 2014 la elevada cantidad de 710 millones de pesos. ¿Cuánto? ¡¡Setecientos diez millones de pesos!!

 

 

Si nuestros representantes legislativos, de a devis, en serio, sin meterse un clavo en la bolsa, le inyectan el año entrante esos millones al estado y a sus distritos algún efecto positivo provocarán no sólo en el modo de vida de la población, es de suponerse que también en sus malogradas reputaciones. Y con eso, van de gane.

 

 

Ahora bien. Esos 35.5 millones de pesos que ejercerán de manera directa son el pago (o una untadita de miel) por aprobarnos más impuestos y por incrementarnos los ya existentes. Dicho de otra manera, ese dinero es un pedazo de la vaca a la que le agarraron la pata. ¡Qué asco!

 

 

En fin. Citar los nombres de los diputados federales que deberán invertir ese recurso está por demás. Los conocemos. Sabemos quiénes son. Aunque no estaría de sobra preguntarle al señor cura de la parroquia el citado dicho de la vaca para enterarnos si la millonada es fruto del pecado o un pensamiento insidioso de los pobres de corazón.

 

 

Vamos a suponer, sin conceder, que en verdad comparten con su pueblo el trozo de la vaca que les dieron. Siendo pecado o no. Insisto, vamos a suponer, pregunto: ¿Será posible tanta belleza?, ¿nadie pensará que no le pellizcaron o no le quitaron un zarpazo a esos 35.5 millones?, ¿el pueblo meterá las manos al fuego por su honor y reputación? El problema de desconfianza de los políticos mexicanos es grave y ese dinero en lugar de mejorarla puede empeorarla más, como se la empeoró a Judas por ejemplo. Sin embargo tendrán la salida oficiosa de que los recursos están etiquetados. Ajá.

 

 

 

 

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