Miercoles, 19 de Febrero del 2020
Martes, 12 Noviembre 2019 01:42

Candil de la calle, obscuridad de su casa

Candil de la calle, obscuridad de su casa Escrito Por :   Irma Sánchez

Como todos los seres humanos, las personas públicas tienen cualidades y defectos.


 

Se dice, y con razón, que todos los seres humanos somos imperfectos. Estoy totalmente de acuerdo.

 

Tenemos relativamente desde hace poco tiempo un nuevo presidente. Y "relativamente" poco tiempo porque la intensidad de su actividad con  las mañaneras y las giras de trabajo han sido intensas.

 

Como la mayoría de los mexicanos consideramos que el presidente realmente es un hombre honesto en lo económico y quiere un mejor país.

 

Reconociendo que los buenos ojos de su gobierno se sitúan en dos extremos: los extremadamente millonarios que equivalen al uno por ciento de la población, y un 52 por ciento de mexicanos y mexicanas que viven y sobreviven en extremos económicos bajísimos.

 

Para AMLO la clase media no existe, no la percibe ni le interesa,  ellos por el simple hecho de tener un salario que supere los 12 mil pesos, son privilegiados, y los deja a la buena que se cuiden solos.

 

Así, el presidente ha subrayado que no pertenece a la mafia del poder ni al neoliberalismo, para sus extensas giras usa vehículos relativamente modestos y para los lugares distantes viaja en aviones de líneas comerciales. Es un ciudadano más, sin embargo a veces ni siquiera se puede echar una pestañita  en su asiento económico de avión, porque es interrumpido por gente que quiere una foto o un trabajo, o que le resuelva un problema.

 

Otros más  están a la caza para sacarle alguna foto, ya sea durmiendo o comiendo para convertirla en meme.

 

Realmente el presidente es un hombre que hasta peca de austero y sigue su consigna de "pobreza franciscana".

 

Recordemos que ilusamente puso a la venta el avión presidencial que compró el expresidente Peña Nieto en millones de dólares y que nadie se lo ha arrebatado pese a que optimista, consideró que rápidamente lo iba a vender, se lo iban a arrebatar.

 

Hoy el presidente congruente con sus convicciones y en una muestra solidaria –hay que decirlo– ha apoyado al expresidente de Bolivia, Evo Morales, y dispuso para su traslado un avión de la Fuerza Aérea Mexicana, lo que significa un costoso traslado, en lo que no reparó porque lo que urgía era sacar de su país a su amigo.

 

No me atrevo a dar cifras sobre el costo de "esta humanitaria acción" pero mientras asegura todo el apoyo para su amigo, hay que recordar que  ha regateado recursos para el traslado de enfermos y heridos, o los tratamientos de quimioterapia de niños con Cáncer.

 

Muchos consideran que Evo Morales fue un buen presidente, pero resbaló en la tentación de tres reelecciónes, y  en la última se comprobó que su victoria fue pírrica porque está manchada de fraude electoral.

 

Vendrán los ríos de tinta y en todos los foros nadie se pondrá de acuerdo sobre  esta decisión, si  fue positiva o negativa. Si realmente fue víctima de un golpe de estado, y si es un hombre austero y congruente como su amigo AMLO que le extiende la mano con generosidad y quizá también la mano de los mexicanos, que supuestamente mandatario a sus representantes populares para darle asilo al colombiano.

 

¿Qué pasará con don Evo en México?

 

comments powered by Disqus

archivo historico