Jueves, 17 de Octubre del 2019
Viernes, 01 Marzo 2019 04:26

En agosto, el PRI cambia dirigencia nacional

En agosto, el PRI cambia dirigencia nacional Escrito Por :   Gabriel Sánchez Andraca

         El próximo mes de agosto y mediante una consulta a sus bases, el PRI nacional elegirá nueva dirigencia. Hay varios, parece que son cinco o seis aspirantes, pero los que realmente tienen posibilidades son Alejandro Moreno, actual gobernador de Campeche, y Miguel Ángel Osorio Chong, ex secretario de Gobernación y actualmente senador y coordinador de la bancada priista en esa cámara.


 

          Si el PRI quiere tener futuro, es decir, posibilidades de regresar al poder, tendrá que cambiar no sólo de dirigencia nacional, sino de modos y formas de hacer política. En él no aplica eso de los “usos y costumbres”, tendrá que cambiarlo todo.

 

            Su derrota fue espectacular: de haber sido el rey durante décadas, quedó entre los partidos minoritarios, entre la ‘chiquillada’, pues.

 

             El nuevo régimen de Morena, con López Obrador al frente, ha ofrecido la Cuarta Transformación y está cumpliendo.

 

             El priismo neoliberal que instauró en los 80 Carlos Salinas de Gortari, aceleró la caída del tricolor. El sistema económico impuesto por la tecnocracia mexicana (siguiendo los dictados de Washington, claro) dio pésimos resultados, al concentrar la riqueza en muy pocas manos y empobrecer a las clases medias y llevar a la miseria a las clases populares a las que pertenecen más de 50 millones de mexicanos.

 

               La desatención al campo originó la migración de millones de campesinos mexicanos a los Estados Unidos; la corrupción en Pemex, organismo que atiende los asuntos de nuestra industria petrolera, ha llevado al país a la quiebra; la entrega, por razones políticas, del manejo de la educación a organismos sindicales, nos coloca en desventaja con todos los países de la OCDE, según el propio organismo ha venido diciendo año con año. Total: somos un país importador de alimentos básicos (aquí nació el maíz, fuimos exportadores de maíz hasta el gobierno de Díaz Ordaz y ahora importamos maíz forrajero y transgénico para alimentarnos). Estamos importando gasolinas y gas y un alto porcentaje de la electricidad, la compramos a empresas extranjeras o empresas privadas mexicanas. ¿No es esto una tragedia?

 

           Alta criminalidad, inseguridad en ciudades y pueblos y una descomposición del tejido social, como no se vio ni durante la Revolución de hace un siglo, que nos coloca en una situación verdaderamente dramática, son la consecuencia lógica de lo mal manejado que ha estado el país en los últimos 30 años.

 

             El ofrecimiento de apoyo del nuevo dirigente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar Lomelín, ha sido no sólo inteligente, sino necesario, que ojalá de veras se cumpla, porque de lo contrario al país llegarán cosas peores.

 

             Acabar con la pobreza extrema entre gobierno y empresarios y también acabar con la corrupción, puede evitar que en el futuro próximo se registre un estallido social de consecuencias imprevisibles.

 

             Quienes se han beneficiado con esa concentración de la riqueza que propició el neoliberalismo son los miembros de las clases empresarial y política de este país y justo es que ahora juntos le pongan remedio.

 

             Líderes mundiales como Kennedy, presidente de los Estados Unidos en los sesenta y Lula da Silva, presidenta de Brasil en la década pasada, han alertado sobre el peligro de abandonar a su suerte a los desposeídos que cada día son más.

 

             El primero dijo en un discurso memorable para abrirle los ojos a los gringos ricos y soberbios: “O damos algo de lo que tenemos, o perderemos todo lo que tenemos”.

 

              Lula da Silva afirmó: “El 70 por ciento de los brasileños no pueden dormir, porque no han cenado, y el 30 por ciento restante no puede dormir porque teme una rebelión de quienes tienen hambre”.

 

            Los empresarios mexicanos han presumido, para fines políticos, su cristianismo, su filiación católica, pero cumplen muy poco con la doctrina cristiana que predica el amor al prójimo, la caridad cristiana. Cumplen sólo con las formas de ir a misa, celebrar matrimonios eclesiásticos rumbosos, bautizos y demás, es decir, aparentan ser lo que no se ve que lo sean en realidad.

 

             Es el momento de demostrar que son auténticos creyentes y que aman de veras a México, lugar donde muchos nacieron o a donde llegaron sus padres huyendo de sus países de origen, por la pobreza principalmente.

 

              De los 60 a la fecha, ha habido cambios importantes en la sociedad poblana. Tenemos una derecha mucho menos agresiva que en aquellos tiempos del Cristianismo sí, comunismo no. Pero también los izquierdistas acelerados han tenido cambios en su comportamiento. Es decir, hay posibilidades de un trabajo conjunto contra la pobreza extrema y eso evitaría a todos un futuro incierto.

            

           

           

comments powered by Disqus

archivo historico