Sábado, 19 de Octubre del 2019
Viernes, 26 Abril 2019 02:48

No hubo soberbia… ahora sí empieza la campaña

No hubo soberbia… ahora sí empieza la campaña Escrito Por :   Arturo Rueda

En Barbosa ganó la madurez y no la soberbia. Bien pudo esperar la victoria en el Tribunal Electoral y ya nunca sentarse con Armenta. Dejar el conflicto abierto, pues de todas maneras el resentimiento del senador con licencia no ponía en riesgo la victoria. Después, ya sentado en la silla del gobernador, podría maniobrar la expulsión del ex priista. Pero lo cierto es que en la vida, y en la política, la soberbia es siempre el primer componente de la pendejez.


 

El semblante de Luis Miguel Barbosa ayer en Ajalpan, luego de aparecer públicamente con Alejandro Armenta y ratificar el armisticio político que construyó Ricardo Monreal, era elocuente: plena satisfacción. Cerca de sus paisanos, de la mano de ‘Charito’, el candidato de Morena a la gubernatura respiró la tranquilidad que no ha tenido desde que inició su odisea en 2017 para enfrentarse a su ex amigo Moreno Valle.

 

Esa satisfacción no radica en que Armenta haya desistido de la impugnación en el TEPJF, pues la contestación para fundamentar y motivar la candidatura era bastante sólida para aguantar un segundo juicio, sino porque resuelve el conflicto político de fondo, une a Morena en un solo frente, y eso le permitirá a Barbosa tener la campaña alegre y concurrida que merece luego de la batalla a machetazos que hubo en 2018.

 

En Barbosa ganó la madurez y no la soberbia. Bien pudo esperar la victoria en el Tribunal Electoral y ya nunca sentarse con Armenta. Dejar el conflicto abierto, pues de todas maneras el resentimiento del senador con licencia no ponía en riesgo la victoria. Después, ya sentado en la silla del gobernador, podría maniobrar la expulsión del ex priista.

 

Pero lo cierto es que en la vida, y en la política, la soberbia es siempre el primer antecedente de la pendejez. Quien no lo crea que se ponga en los zapatos de Mario Marín, quien luego de ser un hombre extremadamente popular, tras su primer año en la gubernatura, enloqueció de envanecimiento, se volvió impresentable por el escándalo Cacho y ahora es prófugo de la justicia federal. En su momento, tuvo muchas formas de resolver el conflicto, pero siempre le ganó la soberbia.

 

Lo mismo le pasó a Moreno Valle luego de las intermedias en 2013. Con la mayoría en el Congreso local, Gali en el Ayuntamiento y su proyecto presidencial en marcha, la soberbia lo invadió y sintió que ya no caminaba entre los mortales. Esa soberbia se tradujo en la crisis de Chalchihuapan, en la ruptura con muchos aliados, la puesta en marcha de políticas impopulares, al grado de que para finales de 2016 ya era aborrecido entre los poblanos, pese a que nunca dejó de acumular poder.

 

En Barbosa ganó también el colmillo: supo tender un puente cuando nadie podía verlo, pues ya había acontecido lo peor, esto es, la difusión de los ‘audioescándalos’ en los que Armenta teoriza sobre su posible muerte. La tensión había llegado a un punto límite, y en ese momento, la etapa más oscura, el originario de Zinacatepec supo oler que era el momento de reunirse con Monreal.

 

¿Qué se avecina tras el abrazo de Acatempan?

 

Concentrarse, de entrada, ahora sí en la campaña electoral y consolidar una votación sólida, así como en consolidación de alianzas. De alguna forma, el recuento de aliados y activos políticos se cerró al mismo tiempo que Armenta retiró su impugnación. Ahora, en lo que viene, poco pueden sumar, pues la parte crítica, la disputa por la candidatura, se terminó.

 

Por supuesto, al interior de Morena hay unos ganadores y otros perdedores. En los primeros se encuentran los que se alinearon desde el principio con Barbosa, y los perdedores los que estuvieron con Armenta. Pero este bando no significa el exterminio, sino que no tendrán las mismas oportunidades que los ganadores.

 

Véase el ejemplo de José Juan Espinosa. Un día antes de terminar el periodo ordinario en el Congreso le fue aprobado el procedimiento de determinación de responsabilidades por su cuenta pública 2015 como edil de San Pedro, pero al mismo tiempo lo iban a defenestrar de la Comisión Inspectora y de la presidencia de la Mesa Directiva. Una negociación de última hora frenó estas dos.

 

Ahora, luego de que Nancy le levantó a tiempo el brazo a Barbosa, todo indica que seguirá en la Mesa Directiva y en la Inspectora. Es decir, nadie le garantiza oportunidades de crecimiento, pero no habrá una política de exterminio.

 

El abrazo de Acatempan nos indica que la idea del ‘rayo reconciliador’ es real, genuina, en Barbosa, a diferencia de las medidas coercitivas, de la política del aplastamiento que encabezó Moreno Valle con sus posturas dictatoriales.

 

Y ahora sí, a concentrarse en la campaña.

 

comments powered by Disqus
  • LO MÁS LEÍDO

  • Regionales: Minuto a Minuto

  • archivo historico