Domingo, 20 de Octubre del 2019
Martes, 07 Mayo 2019 04:41

La impotencia por la muerte de Santi, un niño de Cholula y no del Andes

La impotencia por la muerte de Santi, un niño de Cholula y no del Andes Escrito Por :   Arturo Rueda

Pienso en los padres que dejaron ir a ‘Santi’ con su abuelo, y horas más tarde recibieron un cadáver. Pienso en el abuelo que vio cómo su nieto se moría entre sus brazos. Pienso que ni los padres ni el abuelo lo van a superar nunca, y el dolor y la culpa los harán trizas. Pienso que la Fiscalía no va a dar con los culpables y será otra muerte impune, como otro robo impune, como otro feminicidio impune.


 

La violencia omnipresente de nuestros días nos ha robado toda capacidad de sorpresa y también nos va quitando la de indignación. La normalización de las muertes violentas, ya sea por dolo o por accidente o por linchamiento o por asalto, es el pan de todos los días, tanto que se vuelve insípido. La normalización de la violencia nos anestesia, y la muerte de un niño de nueve años por una bala perdida deja de significar algo. Como sociedad, nos hemos podrido.

 

Han transcurrido más de 48 horas de que, aparentemente, una bala perdida le quitó la vida a Santiago N, un niño de nueve años que la noche del sábado acompañó a su abuelo a ganarse unos pesos como ‘vieneviene’ afuera del Hotel ‘María Sofia’ en San Pedro Cholula.

 

La escena en video es terrible, desgarradora, se le mire por donde se le mire: en la salida trasera del Hotel María Sofía, ‘Santi’ hace de ‘vieneviene’ ante la mirada de su abuelo. Mueve su manita de nueve años en sentido de aváncele. De pronto, se desploma. El abuelo se acerca a tratar de levantarlo, pero por más esfuerzo que hace, el nieto se va muriendo entre sus brazos. ¡Carajo!

 

Los hechos ocurren alrededor de las 11:30 de la noche de ese fatídico sábado 4 de mayo. Miro el video completo otra vez. Su abuelo Ernesto N lo abraza, trata de levantarlo, pero la bala pegó directo en el corazón, entró por el costado izquierdo. Según narró a la familia, ‘Santi’ le dijo: abrázame fuerte, abuelo, mientras moría.

 

Salvo la apertura de la carpeta de investigación ordinaria y las primeras diligencias de la Fiscalía General del Estado (FGE), la muerte de ‘Santi’, captada en video, no conmueve a nadie. Parece cosa de todos los días, un muerto más en el río de cadáveres que navegamos.

 

La indiferencia ante la muerte de un menor, de un niño inocente que sólo quería acompañar a su abuelo, es nuestra muerte como sociedad. No ha merecido ni un tuit del presidente municipal de San Pedro, Luis Alberto Arriaga, ese alcalde viajero que todos los fines de semana hace maletas para vivir una borrachera de lujos que lo llevó a militar en el PRI, en el Panal, en MC, en Morena y en cualquier lugar que le permitiera medrar.

 

Claro que Arriaga no mató a ‘Santi’, pero en su gobierno —como en casi todos los emanados de Morena— la delincuencia se ha desatado. CAMBIO Regionales encontró que mientras en marzo de 2018 el SESNSP reportó una incidencia delictiva de 119 casos en San Pedro Cholula, en marzo de este año la cifra fue de 210, lo que equivale a un incremento del 76 por ciento.

 

Los homicidios dolosos, con Arriaga, incrementaron estadísticamente en 100 por ciento, pero en realidad es más: pasaron de cero casos en 2018 a cuatro en 2019.

 

 

Los robos en todas sus modalidades son lo peor de la administración del edil viajero, pues mientras en marzo de 2018 se denunciaron 70 robos, en marzo de este año la cifra fue de 95, lo que representa un incremento del 35 por ciento.

 

En marzo de 2018 fueron denunciados 37 robos de vehículos y en marzo de este año, 44; en marzo del año pasado sólo fue denunciado formalmente un robo a transeúnte, mientras que en el mismo mes, pero de este año, fueron cinco casos los denunciados. La vida tranquila se acabó en San Pedro Cholula, como en casi todas las ciudades importantes de Puebla.

 

 

El niño ‘Santi’ Calixto cursaba el tercer año de primaria, era el mayor de tres hermanos, y alrededor de su féretro blanco, los inconsolables padres le pusieron globos de sus personajes de caricatura favoritos. En las fotografías que captó la reportera Luisa Tirzo se ve un globo de Pikachu y de los ‘Avengers’.

 

 

En serio, luego de la rabia, entran las ganas de llorar. Pienso en los padres que dejaron ir a ‘Santi’ con su abuelo, y horas más tarde recibieron un cadáver. Pienso en el abuelo que vio cómo su nieto se moría entre sus brazos. Pienso que ni los padres ni el abuelo lo van a superar nunca, y el dolor y la culpa los harán trizas. Pienso que la Fiscalía no va a dar con los culpables y será otra muerte impune, como otro robo impune, como otro feminicidio impune.

 

En el Hotel ‘María Sofía’ de San Pedro Cholula reina absoluta tranquilidad pese a que, según el video, la bala salió del estacionamiento. No ha sido clausurado y opera con la total tranquilidad que da tener un alcalde insensible, frívolo, absolutamente despreocupado y desatendido del dolor de aquellos que gobierna.

 

Tampoco los candidatos han ofrecido un pésame, y aunque la Fiscalía ya hizo algunas diligencias de recuperación de videos, no tiene postura oficial. Ni siquiera sabemos de qué calibre fue la bala que lo mató.

 

Mientras tanto, para Puebla, la muerte de ‘Santi’ es una más. Un niño muerto de Cholula, ¿qué indignación puede levantar?

 

Su pecado es ser un niño de Cholula, pobre, con un abuelo cuidador de coches y unos padres sin influencias.

 

Pero si un niño de La Vista, inscrito en el Andes o el Americano, blanco de piel, con padres universitarios e influyentes, fuera alcanzado por una bala perdida y muere, vaya escándalo que tendríamos.

 

Así de jodido e injusto se ha vuelto México.

 

O así lo hemos vuelto.

 

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