Martes, 17 de Septiembre del 2019
Lunes, 09 Septiembre 2019 02:49

Un sueño llamado PRIAN para enfrentar a AMLO (y a Barbosa)

Un sueño llamado PRIAN para enfrentar a AMLO (y a Barbosa) Escrito Por :   Arturo Rueda

Hasta ahora la versión más explorada es una coalición de facto: medir cada uno de los 300 distritos en los que se divide el país, y dividírselos. En los que lidera el PAN, el PRI enviará un candidato flojo que no haga campaña sino denotar al de Morena. Y viceversa. Con esa potencia territorial, podrían ganar por lo menos 200 de ellos y dejar al partido de AMLO en minoría.


 

En las mesas de los corrillos políticos nacionales se da como hecho, más que como rumor, la existencia de un diálogo informal entre Marko Cortés y Alejandro Moreno para que sus partidos, PAN y PRI, enfrenten juntos la madre de todas las batallas en el 2021 mediante una coalición electoral, aunque todavía no se sabe si será formal o de facto.

 

Así, se plantea la posibilidad de que el PRIAN se convierta en una realidad electoral. Lo hacen con el objetivo de sobrevivir a López Obrador y su Cuarta Transformación pero al mismo tiempo le darán la razón histórica a sus denuncias de ese régimen bipartidista corrupto.

 

Esas conversaciones entre ambos dirigentes son incipientes pero Cortés y Moreno tienen determinación: el PRIAN nacerá como realidad electoral en el 2021 con el objetivo de quitarle a Morena la mayoría en San Lázaro.

 

Eso es, por supuesto, el objetivo visible: el invisible es revertir la tendencia a la baja de ambos partidos pero, ante todo, tener la presencia suficiente en San Lázaro para negar una reforma constitucional que permitiera la reelección del tabasqueño.

 

El Presidente conoce estos acercamientos y lejos de buscar bloquearlos a través de su florero en Gobernación —Olga Sánchez—, en realidad desea que esa coalición electoral —formal o de facto— se materialice. Que nazca el PRIAN, que se quiten la máscara, dice, le dará la razón histórica.

 

Con base en esa información es que López Obrador afirmó en su Primer-Tercer Informe que su oposición estaba “moralmente derrotada”, por no decir desesperada. Tanto que son capaces de unirse para dar juntos la última batalla. La de la supervivencia de ambos partidos o la de la hegemonía duradera de la Cuarta Transformación.

 

Hasta ahora la versión más explorada es una coalición de facto: medir cada uno de los 300 distritos en los que se divide el país y dividírselos. En los que lidera el PAN, el PRI enviará un candidato flojo que no haga campaña sino denotar al de Morena. Y viceversa. Con esa potencia territorial podrían ganar por lo menos 200 de ellos y dejar al partido de AMLO en minoría.

 

Más compleja sería la coalición con efectos jurídicos, pues entonces López Obrador tendría la razón: siempre dijo que PRI y PAN era lo mismo, y sus dirigentes, al unir sus plataformas, recursos, hasta logotipos, no harían más que darle la razón. AMLO fue el profeta del PRIAN.

 

En Puebla también algunos ya piensan en la posibilidad de ese frente PRIAN para enfrentar a Barbosa y Morena, realizando un gran diseño para la entrega de candidaturas, especialmente en la zona metropolitana y Tehuacán donde los malos gobiernos de Claudia y compañía les dan chance de soñar.

 

Por supuesto que hay lista de aspirantes a la alcaldía de Puebla en Acción Nacional, donde según él mismo, Enrique Cárdenas es la mejor opción. Y en el PRI también hay lista, donde se incluye a Enrique Doger y un cada vez más corto etcétera. ¿Cómo podrían ponerse de acuerdo? ¿Hay talento político semejante para generar un diseño así?

 

Del lado del PRI la designación de Estefan como delegado en Nuevo León provocó desazón con la nueva dirigencia de Alito (Amlito) Moreno, pues no entienden cómo pudo premiarse a un hombre que operó para Morena y Luis Miguel Barbosa desde la Secretaría de Finanzas. Los votos de Estefan en la Mixteca resultaron importantísimos para la victoria de Morena, pero desarmaron.

 

La dirigencia estatal de Lorenzo Rivera juguetaba con la posibilidad de expulsarlo en el paquete de priistas traidores que lidera Leobardo Soto. Pero con el blindaje que le dio Alito Moreno ya no podrán. Al final Lorenzo tendrá que guardar todos sus expedientes para no hacer más el ridículo.

 

En el PAN nace una nueva fuerza hegemónica entre los que sí eran panistas y los pocos morenovallistas que se quedaron dentro del partido para hacer vida política, partidaria y pública como Aguilar Chedraui. Esa nueva facción mayoritaria también simpatiza con la posibilidad de armar un PRIAN que le dispute presidencias municipales y Congreso a Morena.

 

En ese diseño también se realizarían encuestas para conocer los perfiles mejor posicionados. En las planillas que lidere un panista, por ejemplo, la mayoría de regidores serian del PRI y viceversa. Ese diseño incluiría repartir las candidaturas en los 26 distritos para elegir al Congreso.

 

Es claro que se vislumbra complicadísimo que PRI y PAN se pongan de acuerdo. Pero nunca se sabe, hay un sueño llamado PRIAN en marcha.

 

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