Jueves, 14 de Noviembre del 2019
Lunes, 30 Septiembre 2019 02:37

Un rector se asoma al paredón

Un rector se asoma al paredón Escrito Por :   Arturo Rueda

Total, Esparza rendirá su informe sin la presencia de la mayoría que gobierna Puebla. Y para nadie será sorpresa que el rector dedique su discurso a invocar la autonomía universitaria. Es el único argumento que le queda ante la investigación penal de la FGE por los delitos cometidos al desviar recursos a Lobos BUAP AC. Atrincherarse en la autonomía o enfrentar la posibilidad de ir a la cárcel.


 

Alfonso Esparza Ortiz llega al Segundo Informe —de su segundo periodo como rector de la BUAP— en doble situación inédita, no enfrentada previamente por ningún otro rector de esta etapa moderna. Por una parte se encuentra denunciado penalmente ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por desviación de recursos públicos, operaciones con recursos de procedencia ilícita y peculado, más lo que se acumule. Gravísimo.

 

Segunda, protagoniza un franco enfrentamiento con el gobernador Luis Miguel Barbosa. Desde que ganó el morenista el 1 de junio no han tenido ningún encuentro, ni público ni privado. Hace un par de semanas, incluso, tuvieron un choque dialéctico en el que el gobernador lo invitó a acudir a las Jornadas de Atención Ciudadana. Después de eso, montado en el potro de la soberbia, el rector de la BUAP no ha hecho un mínimo esfuerzo por entenderse con el gobernador. Ni lo ve ni lo oye. Cree que no lo necesita o que él mismo es una ínsula.

 

Tan mala es una noticia como la otra.

 

La denuncia presentada por Garden Teas y Mario Mendívil ante la FGE lo llevaría ser el primer rector de la Autónoma de Puebla, desde Samuel Malpica, en enfrentar a la justicia. La acusación es muy concreta: la desviación de recursos públicos por 466 millones de pesos entre 2013 y 2017 para destinarlos a Lobos BUAP AC, lo que se traduce en peculado y operaciones con recursos de procedencia ilícita al nunca haber sido aprobados en su momento por el Consejo Universitario.

 

Es decir, la BUAP financió con recursos públicos la aventura del futbol profesional pese a la promesa de Esparza de no hacerlo. Y lo hizo con una jugosa cantidad: 466 millones de pesos salidos de cuentas de la BUAP con los que se financió la actividad del equipo que dirigía deportivamente su hija Luza, mientras un grupo de empresarios servían de fachada mediante un Patronato que no recaudaba nada y solamente gastaba.

 

La aventura de Lobos BUAP, tomando en cuenta los 466 millones que gastó y los 90 que obtuvo por la venta del equipo a Mario Mendívil y la empresa Garden Teas, significa un daño patrimonial a las arcas universitarias de 376 millones de pesos. Dinero que se usó para que la hija del rector tuviera un equipo de futbol de Primera, el rector se sentara en la mesa de los jerarcas del futbol y después se perdiera la inversión con una venta infantil.

 

Ahora, todos estos hechos deberán ser investigados por la Fiscalía General del Estado. Y la cosa no se ve bien para el rector que, seguramente, explicará este espinoso tema en su Informe: cómo y porqué gastó el dinero de los universitarios así.

 

La investigación penal durará un buen tiempo. El caso Lobos BUAP va para largo porque los delitos de los que se le acusa tardan por lo menos 20 años en prescribir.

 

Lo malo es que todo indica que el gobernador Luis Miguel Barbosa no estará presente en el CCU para escuchar las explicaciones de Esparza a la comunidad universitaria por el daño patrimonial a la BUAP por 376 millones de pesos. Tampoco estarán diputados de Morena o personajes del gabinete. Esparza rendirá su informe solo en su soledad.

 

La relación entre el rector y el gobernador es pésima, de entrada por la falta de tacto y educación de Esparza, que tras la victoria de Barbosa ni siquiera pudo poner un tuit de felicitación por su triunfo. ¿No quería que ganara? ¿El rector tuvo bando y perdió?

 

 

Luego, en los meses de transición nunca se acercó para proponer un esquema de trabajo y colaboración. No realizó el mínimo esfuerzo de acercamiento, seguramente agobiado por el tema de Lobos BUAP que lo puede llevar a la cárcel, aunque eso no explica la falta de educación.

 

Ya después de la toma de protesta se enzarzaron en un debate dialéctico luego de que el gobernador atendió en el Zócalo a la manifestación de rechazados. El gobernador lo invitó a acudir a las Jornadas de Atención Ciudadanas, y luego de dos meses Esparza nunca se apareció por ahí e incluso reclamó airado una supuesta reunión del empresario Mendívil, como si un rector le pudiera tomar cuentas a un gobernador.

 

Total, Esparza rendirá su informe sin la presencia de la mayoría que gobierna Puebla.

 

Y para nadie será sorpresa que el rector dedique su discurso a invocar la autonomía universitaria. Es el único argumento que le queda ante la investigación penal de la FGE por los delitos cometidos al desviar recursos a Lobos BUAP AC. Atrincherarse en la autonomía o enfrentar la posibilidad de ir a la cárcel.

 

Esparza, que termina su periodo en dos años, pero que en uno verá menguado todo su poder, tiene poco que ganar en esta clase de enfrentamientos. Sobre todo porque los delitos por los que se le investiga tardarán mucho tiempo en prescribir.

 

Mal empieza la semana para quien desvió 466 millones de pesos entre 2014 y 2018. Ya se verá qué dice la Fiscalía.

 

comments powered by Disqus

archivo historico