Jueves, 14 de Noviembre del 2019
Martes, 08 Octubre 2019 02:52

Las horas críticas del costo político por el tarifazo

Las horas críticas del costo político por el tarifazo Escrito Por :   Arturo Rueda

Barbosa paga el costo político de la medida que no quiso firmar Tony Gali al entregarle a Martha Erika Alonso. Que tampoco quiso asumir el gobierno interino de Pacheco Pulido, y no le dio esa cortesía al nuevo gobierno. Terminó provocando un enfriamiento con quienes antes eran sus muy mejores amigos.


El ex subsecretario de SGG, Luis Soriano Peregrina, es el principal instigador de represalias ciudadanas vs el barbosismo por el subidón a la tarifa del transporte público. Tiene una ruta de movilización social que comenzará hoy con una manifestación frente a Casa Aguayo en el martes ciudadano y seguirá con otra marcha para el domingo. Veremos cuánta gente puede juntar.

 

Soriano también tiene una ruta jurídica que incluye una queja ante la Comisión de Derechos Humanos —que aspira a presidir— y hasta un juicio de amparo antes de que entre en vigor el próximo 12 de octubre.

 

Al margen del activismo de Soriano vs el barbosismo —quien reprocha así su despido del gobierno estatal ante el alud de denuncias por acoso—, el gobierno estatal se encuentra en la cresta del rechazo social a la alza de la tarifa del transporte.

 

Barbosa paga el costo político de la medida que no quiso firmar Tony Gali al entregarle a Martha Erika Alonso. Que tampoco quiso asumir el gobierno interino de Pacheco Pulido, y no le dio esa cortesía al nuevo gobierno. Terminó provocando un enfriamiento con quienes antes eran sus muy mejores amigos.

 

Las coyunturas electorales que vivió Puebla en los últimos tres años impidieron que hubiera un momento adecuado para ejecutar el alza. Moreno Valle le dobló la mano a Marín para que en enero de 2011 ejecutara el último incremento antes de que tomara protesta. El góber precioso ni reclamó para comerse el costo político, pues desprestigiado ya estaba. Solamente le interesaba no ir a la cárcel.

 

Moreno Valle aguantó todo el sexenio sin incrementos. El momento correcto para hacerlo era en 2015 pero se avecinaba la elección de minigobernador en 2016. Gali ganó, pero para no manchar sus aspiraciones presidenciales, Moreno Valle se negó a ejecutar el incremento que ya era necesario.

 

Luego, Gali usó la puesta en marcha de RUTA 3 para dilatar el incremento a cambio de reasignar concesiones que habían salido de circulación con RUTA 1 y 2. El pulpo del transporte aceptó esa negociación, de tal forma que más unidades comenzaron a circular por las avenidas laterales, colapsando el tráfico de la capital en las horas pico.

 

La coyuntura electoral de 2018 volvió a congelar el tema del aumento y el conflicto poselectoral de ese largo año volvió a retrasar todo. Sin embargo, el deterioro de las unidades, el mal servicio de los choferes, el congestionamiento vial y los asaltos crearon una bomba de tiempo.

 

El TEPJF determinó el 8 de diciembre que Martha Erika Alonso era la ganadora de la elección a gobernador, y uno de los principales objetivos que se propuso fue que Antonio Gali, el secretario Xabier Albizuri y el subsecretario Vivas firmaran el alza al transporte antes de la toma de protesta.

 

La cara de pocos amigos que la noche del 14 de diciembre se vio entre Martha Erika Alonso y Tony Gali en las catacumbas de Ciudad Judicial durante la toma de protesta se debieron al encontronazo entre la gobernadora electa que días antes de la ceremonia aplicó todo el power para que Gali firmara el tarifazo.

 

El ex gobernador se negó a firmar, y corrieron rumores de que personeros del gobierno de Martha Erika tenían secuestrado al subsecretario Vivas en espera de que imprimiera su rúbrica. Aguantó como campeón.

 

La negativa de Gali a firmar el alza al transporte detonó la ruptura con Martha Erika y Moreno Valle, sabía que eso le iba a costar que alguno de sus funcionarios fuera a la cárcel. Entonces se atravesó el helicopterazo mortal el 24 de diciembre.

 

La convocatoria a nuevas elecciones volvió a congelar el incremento. Tras la victoria de Barbosa, por fin había el momento adecuado. Tocaba al gobierno del Maestro Pacheco Pulido, pero tras una serie de contradicciones del nuevo equipo, decidió no hacerlo.

 

Entre tantos ires y venires, la inflación acumulada desde enero de 2011 —la última vez que el gobierno autorizó un alza— a la fecha es superior al 38 %.

 

El gobierno de Barbosa concedió un incremento de 41 %, es decir, sólo empareja la inflación acumulada desde enero de 2011. Es justo, necesario, para devolverle a los concesionarios, o quitarles el pretexto de que no pueden invertir para mejorar el servicio.

 

Junto a Soriano, en la resistencia se ubica al abogado Hilario Gallegos, simpatizante del PAN. Es conocido que los extremos se tocan.

 

Han llevado agua a su molino los dirigentes estatales del PRI y del PAN, que encuentren un tema para salir del marasmo, la inopia en la que viven.

 

Muy pronto hasta simpatizantes de Morena se quejarán. A varios medios de comunicación les nació la vocación para criticar.

 

Sí, son las horas críticas del costo político del subidón.

 

Después de ellas, Luis Miguel Barbosa sabrá en quién sí y en quién no puede confiar.

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