Jueves, 21 de Enero del 2021
Miércoles, 30 Octubre 2019 01:36

¿Suicidio u homicidio?

¿Suicidio u homicidio? Escrito Por :   Arturo Rueda

Hasta ayer todavía no había resultado de la prueba de rodiozonato de sodio para saber si el ex director de Notarías accionó el arma o fue otra persona, aunque se confirmó que se disparó a quemarropa con una pistola calibre 45. Se trata de otra muerte sospechosa del morenovallismo después del helicopterazo. Si se confirma que se suicidó, hasta ahí queda la historia. Pero si la prueba de rodizonato de sodio es negativa, hablamos de un homicidio.


 

El escándalo de la revocación de las 29 notarías que entregó Rafael Moreno Valle, a las que luego seguirán las tres que dio Tony Gali Fayad, apenas es la puntita… del iceberg que amenaza con hundir a varios.

 

 

El tema ya no es la pérdida del negocio sino que el consejero jurídico Ricardo Velázquez habló ayer sobre los delitos en que habrían incurrido no sólo los beneficiarios de las patentes, sino los que ayudaron a la maquinación, al fraude legal. Delitos como asociación delictuosa, usurpación de funciones y falsedad de declaraciones ante autoridades.

 

Después de Moreno Valle, o sin él, el siguiente en la lista al cadalso es Diódoro Carrasco, secretario de Gobernación en el último tramo del sexenio morenovallista —cuando se entregaron las patentes— y en la minigubernatura de Tony Gali.

 

En esa cadena de mando seguiría Mauricio García León, pues en su calidad de director general de Registros y Notarías en la SGG operó el fraude legal. Armó el cochinero y después quiso premiarse, tomar una rebanada del pastel con una patente en Ciudad Serdán, pero tras descubrirse que falsificó la firma del gobernador Gali, fue cesado y sometido a investigación.

 

O es la historia que todos conocíamos, que nos vendió Rodolfo Ruiz en e-consulta.com. Un funcionario corrupto cesado, investigado y procesado.

 

Pero ayer mi compañero Yonadab Cabrera en su columna Los Amantes del Poder en Periódico Central reveló que Mauricio nunca falsificó la firma del ex gobernador, sino que fue empinado precisamente por esa administración.

 

“Resulta que en realidad Mauricio concursó por la patente de la Notaría 1, con sede también en Ciudad Serdán, que quedó vacante luego de que su titular falleciera. Hizo todo el procedimiento, cumplió con todos los requisitos, su desempeño fue excepcional, sólo que hubo un pequeño error.

 

Se equivocaron de patente y en el protocolo y todos los documentos para otorgarla, signaron la número 2 que sí tiene titular. La primera en exhibir el error por supuesto fue la notaria que se dio cuenta y que era, como ya lo dije, la secretaria del Colegio de Notarios.

 

Para no asumir el costo político y la equivocación, me cuentan, y conste que digo ME CUENTAN, no es que me lo haya sacado de la manga y me dicen que es algo que saben notarios, abogados y hasta jueces, el gobierno de Gali decidió culpar a García León por falsificación de firma del gobernador”.

 

Ayer Fernando Manzanilla habría confirmado parcialmente la versión al señalar que los líos jurídicos del ex funcionario estaban a punto de terminarse… precisamente el día que se “suicidó”, pues no existía orden de aprehensión, aunque sí carpeta de investigación. “… incluso entiendo que tenían una audiencia ayer donde había una suspensión que se le iba a otorgar. Él venía peleando jurídicamente su caso, él argumentaba que no era así que había falsificado las firmas”.

 

¿Qué mala suerte suicidarse cuando ya todo se iba a resolver, no?

 

 

Pues resulta que aún no sabemos si fue suicidio, pero el operador principal del fraude legal de las notarías está muerto.

 

Hasta ayer todavía no había resultado de la prueba de rodizonato de sodio para saber si el ex director de Notarías accionó el arma o fue otra persona, aunque se confirmó que se disparó a quemarropa con una pistola calibre 45.

 

Se trata de otra muerte sospechosa del morenovallismo después del helicopterazo. Una muerte que puede darle un giro mafioso a la trama de las notarías.

 

Si se confirma que se suicidó, hasta ahí queda la historia.

 

Pero si la prueba de rodizonato de sodio es negativa, hablamos de un homicidio. Alguien quiso silenciar a Mauricio García León el mismo día que se desencadenó el escándalo de la revocación de las patentes. Silenciarlo para que no compareciera ni dijera lo que sabía ocurrió en los días finales del sexenio de Rafal Moreno Valle.

 

En esta segunda hipótesis, tendría que incluirse en la investigación de la Fiscalía tanto a María Luisa Díaz Lozada y al periodista Rodolfo Ruiz de acuerdo con el último mensaje que envió antes de su muerte.

 

Hasta ahora, todo es un cochinero. Pero si fue homicidio, hablamos de algo más.  

 

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