Lunes, 18 de Febrero del 2019
Lunes, 11 Febrero 2019 02:41

Armenta-Monreal: el desafío a López Obrador

Armenta-Monreal: el desafío a López Obrador Escrito Por :   Arturo Rueda

Armenta es el instrumento de Monreal para iniciar el desafío sucesorio contra AMLO, proceso que no se sabe qué reglas tendrá pero que el coordinador de los senadores quiere que se empiecen a definir en detrimento del control presidencial al que aspira Yeidckol Polevnsky.


 

Ricardo Monreal no oculta que desea ser presidente de México. Más claro: ser el sucesor de Andrés Manuel López Obrador en 2024. Lo cree y siente que lo merece como pináculo de su larga carrera política que, entre sus saltos del PRI al PRD y ahora a Morena, lo ha llevado a ser diputado federal, gobernador de Zacatecas, jefe delegacional y ahora coordinador de los senadores de Morena en la Cámara Alta.

 

Sin embargo, sabe que no es un problema de merecimientos, sino de ruta: ¿cómo torcer una decisión que en este momento no lo beneficiaría?, pues no se encuentra entre los afectos del tabasqueño. Antes de él, seguro, Marcelo Ebrard y también Claudia Sheinbaum despuntan para la sucesión de 2024.

 

Pero apenas es el amanecer del sexenio, por no decir la madrugada. La 4T todavía está muy lejos de cumplir sus primeros 100 días. Sólo los desvelados, o los muy madrugadores, andan pensando en la sucesión de AMLO.

 

Ya se sabe que una de las características de la clase política mexicana es su adicción al futurismo: no se encuentran parados en una posición y ya están pensando en cómo saltar a otra. Son ‘grillos’. Brincan y brincan.

 

Monreal sabe que, a diferencia de otros potenciales aspirantes, no se encuentra en el ánimo personal del presidente. Su tarea no es ganárselo, pues ambos se conocen muy bien. Ninguno va a hacer que el otro cambie de opinión. Desconfían mutuamente, especialmente desde que Monreal coqueteó con irse al PRIAN luego de perder la encuesta por la jefatura de gobierno vs Claudia Sheinbaum a principios de 2018.

 

A falta de afecto personal, Monreal construye una ruta para desafiar a López Obrador y arrebatarle la decisión de quién será el candidato presidencial de 2024 quien, según los usos y costumbres, Morena reeditaría con un ‘dedazo’ al estilo de la ‘Presidencial Imperial’ del PRI.

 

Ese desafío se concreta en construir una estructura territorial nacional con gobernadores amigos. Tiene una reserva estratégica para hacerlo: los senadores y senadoras que ambicionan gobernar sus estados, quienes tendrán de rivales tanto a los ‘superdelegados’ nombrados por AMLO, como a los ‘delfines’ de los gobernadores en turno. Guerras intestinas en todos los estados. Perderá algunas, ganará otras.

 

La tragedia del 24 de diciembre, el ‘helicopterazo’ en el que murieron Moreno Valle y Martha Erika, abrió la posibilidad de que nuevamente haya elección de gobernador. Una oportunidad que Ricardo Monreal no piensa dejar pasar, al tratarse del quinto padrón electoral más importante del país.

 

El desafío de Ricardo Monreal está lanzado a través de la postulación de Alejandro Armenta Mier. El coordinador de Morena ‘cilindreó’ al ex marinista con la idea de que las encuestas muestran que se trata de un perfil más competitivo que Luis Miguel Barbosa Huerta. Lo importante no es si tiene razón, sino la idea de retar la simpatía que López Obrador ha expresado por el tehuacanero de forma reiterada.

 

Pero en el acelere llevan la penitencia.

 

El pretendido apoyo de 55 senadores compañeros de Legislatura a Armenta fue un acto pueblerino, engañabobos, pues en la lista de firmas sólo había 51, incluida la de Ricardo Monreal, pero ausente la de Martí Batres, el auténtico senador cercano a AMLO. Además, ilegal, pues se usaron recursos públicos para apoyar una aspiración electoral.

 

Luego, de esa firma de 51 senadores, ¿cuántas representan un apoyo real?

 

 

Aunque es uno de los abajo firmantes de la carta en favor de Armenta, el senador José Narro visitó ayer Puebla para desdecirse y, por el contrario, afirmar que Barbosa era el mejor perfil que Morena podía candidatear. ¿Entonces?

 

Por supuesto, Armenta es el instrumento de Monreal para iniciar el desafío sucesorio contra AMLO, proceso que no se sabe qué reglas tendrá pero que el coordinador de los senadores quiere que se empiecen a definir en detrimento del control presidencial al que aspira Yeidckol Polevnsky.

 

No puede decirse que a veces sea una buena idea desafiar al poder. Lo que es claro es que se trata de una jugada muy arriesgada cuando aún no se llega a los 100 días de la 4T. López Obrador, como buen manager y amante del beisbol, anota todas las jugadas.

 

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